¿Hasta dónde pueden llegar las perversiones de los narcisistas y psicópatas?

Son muchos los comentarios que recibimos concernientes al grado de perversión sexual que puede llegar a tener un psicópata o un narcisista. No solo las preocupaciones se basan en el daño que sus gustos “peculiares” podrían llegar a tener sobre la salud física y mental de sus parejas sino que detrás de estas preguntas angustiosas sobrevuela el fantasma del abuso infantil. No todos los psicópatas tienen gustos sexuales absolutamente desviados ya que muchos ponen toda su atención en el poder, el dinero y el control de los demás. Sin embargo hay muchos otros casos en que el sexo es el centro de la sus vidas, es la droga que les provee algún tipo de emoción superficial a sus vacías personas.

Aclaremos que no todos los perversos son psicópatas, por ejemplo el voyeur o el fetichista, cuyo comportamiento suele no afectar en gran medida a otras personas, podría  mostrar tendencias psicopáticas mínimas. Por el contrario, los psicópatas y narcisistas son perversos por el mero hecho de obtener placer dañando a los demás. En un gran porcentaje la perversión se desplaza automáticamente sobre el área de la sexualidad.

Lo más común es que tengan múltiples parejas a las que engañen fingiendo monogamia sin involucrarse en prácticas demasiado perversas y sin afectar a menores. No obstante, el frenesí les dura poco tiempo y comienzan a buscar aventuras más fuertes: sexo en grupo, sadomasoquismo, etc. Una de las cosas que les produce mucho placer es el ir corriendo los límites sexuales de sus parejas más o menos estables. Por ejemplo los manipulan para que tengan sexo con otras parejas delante de ellos, cosa que las víctimas jamás hubieran aceptado si no estuvieran bajo el efecto totalizador y corrosivo del sociópata en sus vidas. El doctor Marietán comenta sobre pacientes que se volvieron esclavos de las ocurrencias del psicópata a los que denomina complementarios. Estos hombres o mujeres ceden a las presiones y terminan haciendo cosas perversas. Además de los complementarios, hace hincapié en un grupo especial de individuos que podrían tener una especie de “perverso” dormido y que, satisfaciendo al psicópata, se convierten en coparticipes gozosos de sus juegos perversos. En su sitio web una mujer narra su historia con un personaje famoso que la fue sometiendo tanto profesionalmente como sexualmente a cosas degradantes. Los intercambios de roles y de parejas eran comunes para él y ella lo tomó como algo natural en una relación apasionada. La gente le comenzó a resultar aburrida y tonta. Comenzó a imitar a su psicópata; se sentía superior a todos, la gente común le parecía obvia. Por el contrario, cuando estaba con su psicópata se sentía una basura y dudaba de todo. Éste fue instruyéndola en todo tipo de prácticas hasta que la invitó a tener sexo con niños. Ella se negó a hacerlo  pero, aun así, siguió muchos años siendo su amante a pesar de que él le había confesado que hacía “viajes” a destinos en donde él concretaba estas fantasías. Lo único que a ella le angustiaba era que a su esposa y a otras mujeres él parecía prestarles más atención que a ella. ¿Por qué no denunció  a esta persona que quería tener sexo “con niñas de 7 años” (cita textual)? Y suponiendo que esta persona tenía ante la opinión pública una fachada tan inviolable que hacía imposible exponerlo ¿No hubiera sido lógico alejarse de semejante monstruo inmediatamente? Esto no ocurrió. Puedes ver casos como este en la web del Dr. Marietan pero te advertimos que si estás en proceso de sanación, su lectura puede resultar contraproducente. No nos gusta recurrir a ellos salvo para ilustrar situaciones extremas como las que estamos tratando hoy.

Afortunadamente estos casos en que los complementarios normalizan la perversidad  en nombre de la relación no son mayoría. Si bien en  ocasiones el psicópata logra “contagiar” ciertos comportamientos perversos a sus víctimas de forma irreversible; en  la mayoría de los casos las víctimas consienten hasta un punto buscando la aceptación del perverso. Pero en cuanto cruzan fronteras no negociables, logran poner límites.

Los narcisistas y psicópatas juegan con distintas variables para hacer que las presas exploren cosas con las que no están de acuerdo:

  • Los acusan de puritanos/frígida/poco hombre si no aceptan.
  • Les aseguran que todos lo practican (ya hemos hablado de las falacias ad populum en otra entrada)
  • Los convencen de que son la mejor pareja sexual de toda su vida, con la que tiene más química y por eso les proponen esa novedad. Sus víctimas quieren estar a la altura de ese mito que el psicópata ha creado. A todas sus parejas le dice exactamente lo mismo.
  • Amenazan con marcharse o hacerlo con una persona que sea más liberal, más ardiente.
  • Prometen a sus parejas que dejarán de tener tantos amoríos si ellos/as exploran esa fantasía que los/las obsesionan.

Estos son algunos de los mecanismos para presionar a sus parejas a hacer cosas fuera de sus rangos de aceptabilidad. Pero volviendo al caso de los menores. ¿Qué tan común es? Muchos psicópatas abusan de menores pero no dentro de su familia. Para atraer adolescentes,  además de utilizar el tipo de discurso anteriormente mencionado, recurren  a extorsiones para obligarlos a callar como filmarlos para que todos los vean o decirles que sus padres y la comunidad entera no les van a creer si tratan de exponerlos. Martha Stout en su libro “The sociopath next door” narra la historia de un director de colegio secundario que tiene sexo con jovencitas mientras que para con su hija es exigente y moralista. Sin embargo, su hija descubre no solo sus aventuras sino su doble vida como narcotraficante.

Hay una porción mucho menor aun de psicópatas que abusan de sus hijos. En algunos casos las madres se dan cuenta y huyen; en otros las mujeres cuya anulación llega a niveles terroríficos niegan la evidencia y continúan con él. No queremos dejarte intranquila/o, realmente estos casos son un porcentaje pequeño comparado a los psicópatas cuyas conductas sexuales no llegan a extremos tan horrendos.  De todas formas copiamos a continuación algunos consejos del doctor Norberto Garrote, jefe del Servicio de Violencia Familiar del hospital Elizalde (Argentina), para detectar abuso en niños pequeños:

“A diferencia de una violación, que en general es provocada por un extraño y en una única oportunidad, “el acto abusivo en general se produce como consecuencia de una instalación lenta y paulatina de un proceso de seducción que se da en un marco de confianza. El abusador, que parece un buen tipo, va dejando señales en el camino que se pueden leer con anticipación. Prepara a su víctima, la sexualiza mediante estrategias disfrazadas de cuidados paternales, como dormir con el menor o compartir el baño como si fuese una actividad inocente de cuidado e higiene, la expone a imágenes inapropiadas (de su propio cuerpo o a través de videos no necesariamente pornográficos pero sí de contenido erótico) o le da información que no respeta la edad evolutiva del niño, con el pretexto de ofrecerle clases de educación sexual.”

Si sospechas abuso sexual presta atención si el niño:

  • Tiene dificultad al caminar o sentarse
  • De repente rehúsa a cambiarse para el gimnasio o participar en actividades físicas
  • Te cuenta que tiene pesadillas o empieza a mojar la cama
  • Experimenta un repente cambio de apetito
  • Demuestra conocimiento o comportamiento sexual que es inusual y sofisticado
  • Se embaraza o contrae una enfermedad transmitida sexualmente (STD) o una infección transmitida sexualmente (STI) – particularmente si tiene menos de 14 años de edad
  • Se va de la casa
  • Reporta abuso sexual por un pariente (padre/madre) u otro persona responsable de su cuidado

Para más información puedes recurrir a este sitio web: www.abusosexualinfantilno.org

En conclusión, casi todos los psicópatas tienen algún grado de perversión sexual que en la mayoría de los casos es lisa y llanamente promiscuidad y engaño permanente, otros llegan a exhibir  prácticas rechazadas por la gran mayoría de la sociedad pero que no involucra a menores  y en otros casos (estadísticamente un número menor) los sociópatas someten por la fuerza a sus víctimas o abusan sexualmente de menores. No te quedes a comprobar si tu pareja o ex pareja es una versión light o hardcore de perverso. MANTÉN EL CONTACTO CERO O EL CONTACTO MÍNIMO Y SUPERVISA A TUS HIJOS PERO SIN ALARMARLOS.

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One thought on “¿Hasta dónde pueden llegar las perversiones de los narcisistas y psicópatas?

  1. Carmen says:

    Hola a todos y todas, me gusta mucho vuestro blog y os sigo desde hace tiempo y, además, esta entrada me ha encantado porque me siento identificada. Hace unos meses vivía un piso y no atraía nada el lugar. Siempre tenía problemas con unos vecinos de al lado y era un piso humedo y mal oliente. Por suerte, un día leí un artículo que hablaba sobre cuando mudarse de casa (suena raro pero es verdad) y me abrió los ojos. No me lo pensé dos veces y me fuí a otro lugar. Hasta pronto!!

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