La trampa de la empatía

Si estás en una relación en la que estás siempre mal, y el caos emocional es la norma, lo más probable es que estés con un sociópata sin conciencia, cuya personalidad carece de empatía aunque socialmente lo disimule. Es por esto que los sociópatas se aprovechan de las personas con altos niveles de empatía con el fin de salirse con la suya. Carecen de cualquier preocupación por los sentimientos de los otros, no muestran remordimiento por sus acciones, y no les importa si hacen daño, intimidan o lastiman a los demás.  Basándose en casos de la vida real y en los últimos estudios internacionales “La Trampa de la Empatía” nos advierte sobre las artimañas y mentiras de sociópatas y nos informa cómo podemos protegernos contra estos expertos en manipulación y en la erosión del sentido de la realidad. En esta guía sabia y comprensiva,  Jane McGregor y Tim McGregor nos dicen que la recuperación es posible.  Y lo que nos pareció muy interesante de este libro es que advierte sobre un tercer actor en este drama de abuso al que llaman “apático”. Aquí algunos de los conceptos principales:

Los empáticos son las personas sensibles que los sociópatas eligen para satisfacer sus necesidades. El sociópata pone a prueba la empatía de otras personas, por lo que hace preguntas orientadas a descubrir si eres esa persona empática que necesita o no. Aquellos con niveles más bajos de  empatía  suelen ser pasados por alto, o utilizados por sociópatas solo como parte de su red de co abusadores.

Como todos los sociópatas causan estragos de una manera oculta y poseen  un encanto superficial que desvía la atención de los aspectos inquietantes de su naturaleza, los autores dan pistas sobre su comportamiento y abusos encubiertos. Algunos de ellos ya los hemos tratado en este blog.

Gaslighting: La técnica por la cual las personas pueden ser manipuladas de forma sistemática hasta que sientan que apenas pueden confiar en su propio sentido de la realidad cambiando datos,  desdiciéndose de lo que afirmaron, cambiando cosas de lugar, provocando reacciones, etc.

Las etapas del abuso o fases  por las que el psicópata lleva la relación:

1)      La etapa de idealización donde el sociópata muestra a sí misma en la mejor luz posible estudiando a la victima y devolviéndole una imagen especular junto con mucho sexo para producir la adicción química.

2)      La etapa de la devaluación que comienza poco a poco por lo que el objetivo no está atento a la transformación del sociópata, pero comenzará a sentirse devaluado a cada paso e intentará ser mejor para que el psicópata le vuelva a brindar la atención de la etapa de bombardeo amoroso.

3)      La etapa de descarte  en la que la pareja o familiar se convierte en un objeto al cual el sociópata manipula. Como la víctima ya no le produce la excitación del primer momento puede descartarla sin miramientos o conservarla como forma de mantener una fachada de normalidad (hijo/esposa)

Para que se de el abuso perverso consideran que los apáticos son de gran ayuda para el narcisista o psicópata. Los apáticos son una parte integral del arsenal del sociópata y contribuyen al abuso sociópata.  Son personas con empatía pero cobardes y parásitas que creen que pueden manejar al psicópata si se ganan su amistad. En otras ocasiones, el apático podría no ver la maldad en el abusador también manipulado con su falso encanto.

Obviamente la persona elegida por el psicópata es un empático. Las personas se sienten atraídos por empáticos debido a su naturaleza compasiva.  Saben que obtendrán de ellas beneficios emocionales y económicos,  como así también aprenderán de ellos como fingir empatía. Asimismo, los empáticos representan la mayor amenaza para el sociópata porque son los primeros en detectar la máscara del abusador.

La situación por lo general termina mal para el empático y para el apático. En distintas medidas, ambos deberán recuperarse del daño perpetrado por el psicópata o narcisista. El abuso del sociópata suele quedar impune y éste se encuentra libre para parasitar emocionalmente a otros.

Esta obra también habla de los hijos  de sociópatas quienes cargan con heridas difíciles de infancia que no logran identificar como abuso sociopático o narcisista. Están traumatizados crónicamente y exhiben un comportamiento hiper-vigilante, ansioso y agitado, y tienen síntomas físicos tales como dolores de cabeza , trastornos gastrointestinales y hormonales, dolor abdominal, dolor de espalda, temblores y náuseas.  A ellos dedica todo tipo de recursos para su sanación.

El libro ofrece muchas ideas para la curación, terapias cognitivas, EMDR, técnicas para mantener el contacto cero y centros de ayuda en países de habla inglesa. También ofrece explicaciones científicas sobre las diferencias cerebrales de estas personas con el resto de la población. Afirma también, como todos lo que se ha escrito hasta el momento sobre el tema, que no tienen cura pero mencionan ciertos estudios que logran mejorar las conductas de sociópatas y narcisistas si se los detecta de niños.

Aquí uno de los enlaces posibles para conseguir el libro que lamentablemente solo está disponible en inglés.

http://www.amazon.es/The-Empathy-Trap-Understanding-Personalities/dp/1847092764

Advertisements

4 thoughts on “La trampa de la empatía

  1. Anonymous says:

    He sido victima casi de libro de un narcisista perverso. Todas las entradas de este blog retratan fielmente todas las etapas y daños de la impostura perversa de estas personas. En mi caso mi indignación viene porque pueden ocupar puestos educativos, ser referente de niños y adolescentes, tener a su cargo personas que están madurando y creciendo que pueden ser también ser víctimas de sus juegos mentales y,sobre todo, que pueden salir impunes de situaciones de verdadero acoso en contextos socialmente delicados. Soy profesora. Sufrí el bombardeo amoroso más exagerado q jamás había tenido por parte de un compañero, era inconsciente de la existencia de estas personas, me parecía que en el mundo laboral en que nos encontrábamos todo era puro y sincero. Empecé a observar que sus detalles y gestos también los tenía con otra compañera. No pude quedarme con la duda y le pregunté. Efectivamente nos simultaneó. En espacio y en tiempo. Al ser descubierto (cosa que no permiten) negó todo en un principio, al tener pruebas y no poder negarlo empezó a decirle q yo no era ni la.mitad de especial que ella. Mi autoestima quedó minada, herida como nunca. No sólo nos simultaneaba a las dos sino que además tenía pareja.estable con la que vivía. Mi desesperación viene de nuevo a.mi corazón al ver que la segunda amante (os aseguro que había ya.puesto los ojos en.una tercera) se ha convertido en.la figura de la apática, compra su amistad y complicidad y asegura que su historia no es igual y que yo al advertirle no he hecho sino impedirle una conclusión propia y personal a su historia. Que yo he viciado su particular forma de pensar. Me critican, le cuenta mentiras acerca de mi. He tenido que cambiar de lugar trabajo porque estaba hundida en una depresión. Afortunadamente soy funcionaria y he podido hacerlo. Pero…y si las circunstancias no son tan favorables? Qué ley existe para garantizarnos ir a trabajar con la honradez que necesitamos y cumplir y velar por la justicia sin la existencia de seres así alrededor?? Qué desasistidos estamos ante esta patología. Ese señor trabaja con niños, miente perversamente. La novia oficial desoye los rumores y prefiere colgar en redes sociales fotos casi adolescentes prodigando su amor. La amante se conforma con su papel y es capaz de enmistarse e incluso culpar a quien le abrió los ojos. Es un verdadero cuento de terror para quien lo padece. Imploro ayuda y me gustaría saber como desenmascaralos en sociedad de una forma más fehaciente. El daño es irreparable de por vida.

    • Anonymous says:

      He sido victima casi de libro de un narcisista perverso. Todas las entradas de este blog retratan fielmente todas las etapas y daños de la impostura perversa de estas personas. En mi caso mi indignación viene porque pueden ocupar puestos educativos, ser referente de niños y adolescentes, tener a su cargo personas que están madurando y creciendo que pueden ser también ser víctimas de sus juegos mentales y,sobre todo, que pueden salir impunes de situaciones de verdadero acoso en contextos socialmente delicados. Soy profesora. Sufrí el bombardeo amoroso más exagerado q jamás había tenido por parte de un compañero, era inconsciente de la existencia de estas personas, me parecía que en el mundo laboral en que nos encontrábamos todo era puro y sincero. Empecé a observar que sus detalles y gestos también los tenía con otra compañera. No pude quedarme con la duda y le pregunté. Efectivamente nos simultaneó. En espacio y en tiempo. Al ser descubierto (cosa que no permiten) negó todo en un principio, al tener pruebas y no poder negarlo empezó a decirle q yo no era ni la.mitad de especial que ella. Mi autoestima quedó minada, herida como nunca. No sólo nos simultaneaba a las dos sino que además tenía pareja.estable con la que vivía. Mi desesperación viene de nuevo a.mi corazón al ver que la segunda amante (os aseguro que había ya.puesto los ojos en.una tercera) se ha convertido en.la figura de la apática, compra su amistad y complicidad y asegura que su historia no es igual y que yo al advertirle no he hecho sino impedirle una conclusión propia y personal a su historia. Que yo he viciado su particular forma de pensar. Me critican, le cuenta mentiras acerca de mi. He tenido que cambiar de lugar trabajo porque estaba hundida en una depresión. Afortunadamente soy funcionaria y he podido hacerlo. Pero…y si las circunstancias no son tan favorables? Qué ley existe para garantizarnos ir a trabajar con la honradez que necesitamos y cumplir y velar por la justicia sin la existencia de seres así alrededor?? Qué desasistidos estamos ante esta patología. Ese señor trabaja con niños, miente perversamente. La novia oficial desoye los rumores y prefiere colgar en redes sociales fotos casi adolescentes prodigando su amor. La amante se conforma con su papel y es capaz de enmistarse e incluso culpar a quien le abrió los ojos. Es un verdadero cuento de terror para quien lo padece. Imploro ayuda y me gustaría saber como desenmascaralos en sociedad de una forma más fehaciente. El daño es irreparable de por vida.

      • Entendemos cada una de las cosas que nos cuentas. La triangulación, la mentira, la calumnia son de libro. Y tienes toda la razón cuando dices que estamos desasistidos socialmente frente a estos seres. Es por eso que creamos el blog, para que se sepa sobre estos desórdenes tan siniestros. Según el Dr. Simon en la mitad de los casos de depresión y ansiedad habría que rastrear si no hubo abuso psicopático encubierto. En el libro de Martha Stout ella cuenta dos casos aterradores: el de una psicóloga psicópata que boicoteaba a los pacientes de una psiquiatra de la clínica y a un director de escuela, casado y moralista, que en paralelo traficaba drogas y tenía sexo con alumnas. De todas formas, no pierdas la fe en la humanidad. Estos perversos son entre el 2 y el 4% de la población mundial, y si bien ese número es suficiente para causar estragos, hay que aprender a identificarlos para mantenerlos lejos y fortalecer los lazos con las personas que no tienen estas características. Gracias por compartir tu historia.

  2. de un grupi says:

    Hola yo también estoy en la fase de recuperación. Conocí un hombre en un grupo de oración quien me hizo sentir como si na reina.Claro que hoy día ya veo su mentira pues tiene hijos con tres mujeres diferentes según el todas le fueron infieles y yo le creí. En el grupo yo soy loca celosa pues me triangular a con las mujeres del grupo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s