Deconstruyendo a psicópatas y narcisistas: el fin de su gran relato.

Durante la relación, y aún luego, tu vida y tus pensamientos giraban en torno a él/ella porque te había programado a la manera de los perros de Pavlov para que respondieras a su conducta a la que no lograbas identificar como abuso.  En muchos blogs, incluyendo éste, se explican  las tácticas de control y manipulación que utilizan ya que el conocimiento real de la situación lejos de “hacerte pensar más”, te da respuestas que te tranquilizarán de que tú no eras la persona que estaba viendo visiones. Asimismo, hemos insistido, y lo seguiremos haciendo,  que el contacto cero es la clave para ganar seguridad personal y volver a sentirte bien. Sin embargo, hoy decidimos que sería interesante hacer un ejercicio de deconstrucción de este “gran relato” que psicópatas y narcisistas introducen en nuestro psiquismo. Nos pareció necesario porque hemos observado que muchos de nosotros todavía hablamos de ellos como si fueran imbatibles. Esto no es así, simplemente debemos cuestionar esta última mentira que nos han hecho creer.  Recuerda, el 100% de lo que dicen o de lo que muestran es MENTIRA.  Aquí una lista de por qué lo que parece jugarles a favor, los termina destruyendo.

Su sentido de grandiosidad: pobres o ricos, atractivos o feos, educados o no, invariablemente piensan que pueden controlar todas las situaciones y a todas las personas. No parecen ver que tienen una impulsividad descontrolada, que junto con su ceguera ante sus limitaciones, los lleva a cometer errores groseros.  Aún aquellos que llegaron a altos niveles sociales suelen terminar expuestos e incluso enjuiciados.  Piensan que el no tener emociones que entorpezcan sus elucubraciones es  un signo de poderío. Esta creencia es solo un auto engaño, su comportamiento es más parecido a un villano de caricatura que a un superhombre malvado. Es decir se piensan como el übermensch (superhombre) de Nietzsche pero son una patética imitación de Mojo jojo. (Si no sabes quién es Mojo jojo te recomendamos que busques algún episodio de “Las chicas superpoderosas”, probablemente coincidirás con lo que te decimos y te divertirás un rato). Recuerda, en algún momento de sus vidas caen, siempre caen de sus torres de ficción de manera vergonzosa. “Yo fui acosada sistemáticamente por un jefe que creía que debía “probar” a cada nueva empleada. Al comienzo tuve mucho miedo pero fui recabando información y confirmé que tenía una denuncia por violencia de género. Ni siquiera eso lo frenaba. Se creía impune porque nadie en la empresa decía nada. Sin embargo, hice una demanda legal. A partir de allí, se sumaron varias. La empresa fue demandada y él despedido. Pensó que jamás lo iban a agarrar”.

Su gran autoestima: los narcisistas pueden decir que tienen una alta autoestima, y su comportamiento fanfarrón podrían interpretarse como una señal de que así es, pero las evidencias que arrojan estudios por imagen como resonancias magnéticas demuestran lo contrario. Investigadores altamente entrenados en narcisismo  y psicopatía (Dr. Chester y colegas) han encontrado que tienen menos conectividad entre la corteza pre frontal medial y el núcleo estriado ventral  a la que describen  como evidencia de un “déficit interno en el sistema de auto recompensa”. En otras palabras, tienen dificultades para tener buenos pensamientos sobre sí mismos, lo que los empuja a buscar la afirmación en sus víctimas como un tipo de compensación por su déficit neuronal.  El testimonio de un sobreviviente lo ilustra claramente: “Ella vivía buscando llamar la atención de todos, todo el tiempo. Cuando hablaban de ella, aunque fuera negativamente, estaba extasiada. Si yo no le recordaba a menudo lo bella que era, se enojaba, se iba, y volvía cuando se le daba la gana. Ahora comprendo que en esos momentos buscaba atención en otros hombres.  El tiempo pasó, me recuperé, y cuando tengo recuerdos de esos momentos me rio pensando en que, sin haberlo sabido, tuve una relación con la madrastra de Blancanieves.”

Su falta de empatía: en este punto hay que tener extremo cuidado  porque el nuevo truco cuando le dices que no tiene en consideración los sentimientos de los demás es inventar que sufre de algún desorden dentro del espectro autista. Sí, así como lo oyes, se auto diagnostican para disimular su condición. Aclaremos lo siguiente, el Síndrome de Asperger bajo el cual intentan esconderse es una condición que hace que la persona no sepa leer gestos, entender ironías o dobles sentidos. Los que están diagnosticados con Asperger carecen de cierta empatía cognitiva pero no tienen mayores problemas con la empatía emocional, aman y sufren como cualquiera. Los psicópatas y narcisistas por el contrario tienen una gran empatía cognitiva con la que estudian cada gesto y estado de ánimo de los demás pero no tienen nada de empatía emocional. Entienden perfectamente lo que hacen, saben que está mal, que causan dolor y no les importa. Ten cuidado entonces porque ahora usan este truco para engañarte, y esto es una bajeza increíble porque no solo termina engañando a todo su entorno sino que agrega más prejuicios a los que ya existen sobre el autismo. Si quieres saber más sobre la diferencia entre empatía cognitiva y emocional puedes leer o ver los videos del Doctor Simon Baron-Cohen.

Su encanto y su capacidad de engaño: esto es así mientras no conozcas nada sobre el tema. Si ya experimentaste a alguno en tu vida o aprendiste sobre ellos, ya no te engañan, los ves venir a 40 kilómetros de distancia. Son obvios y repetitivos con sus técnicas. Una lectora nos comentó: “Hace unos años tuve una relación con un colega que resultó ser un psicópata. Afortunadamente, logré  salir de la relación airosa, con mucho dolor personal pero sin perder el trabajo, solo tuve que pedir un cambio de sucursal.  El año pasado, ingresó a nuestras oficinas una nueva empleada muy extrovertida y simpática. Salimos un par de veces. Me molestaba su  insistencia para que le contara cosas de mi vida pero lo tomé como interés. Sin embargo, mi intuición me decía que algo estaba mal. Un día le conté brevemente lo que me había sucedido con mi colega, cómo me había dado cuenta que era un psicópata, etc. Se mostró comprensiva al extremo pero yo sentí que había sido un error.  Curiosamente, a los pocos días me pidió que considerara una propuesta para asociarnos y abrirnos por nuestra cuenta. Sonaba interesante pero la realidad es que yo era la especialista en ese tema, no ella, y había que invertir bastante capital (ella solo se limitaba a poner una oficina que su familia tenía desocupada). Comencé a sospechar pero como yo no asociaba el tema de la psicopatía con las mujeres, terrible error, lo dejé pasar. De todas formas comenté mis dudas con otros compañeros.  Un día, durante un descanso me dijo –te has puesto una faldita muy linda ¿Es para que te mire Miguel?-. En ese momento todas las piezas cayeron en su sitio. Fue un auténtico dejà-vu. Mi ex pareja me decía exactamente lo mismo solo que en relación a él (pensaba que yo me desesperaba por seducirlo y complacerlo cuando en realidad yo siempre me vestí así). Ahora, esta colega se burlaba de mí creyendo conocer mis motivaciones, y como él, estaba cometiendo un grave error. Lo que era claro es que me había estado estudiando. A partir de entonces, investigué a fondo el proyecto, no para seguir adelante, sino para encontrar dónde estaba el engaño y cuando lo hice, avisé a mis colegas que iba a declinar la propuesta y les expliqué el porqué.  Luego de que rechacé el proyecto y dejé de sociabilizar con ella, mi colega psicópata esparció rumores en mi contra pero no le funcionó, los números son números y mis otros compañeros habían visto a las claras el interés último que ella tenía. Los sociópatas no son tan inteligentes después de todo, su pedantería y su narcisismo los ciega. Lo importante es que nosotros sepamos como defendernos de ellos y siempre seguir nuestra intuición.”

Su mirada hipnótica: Al comienzo de la relación puede parecerte así, pero más adelante solo tienes frente a ti, dos ojos de plástico que no te mueven a nada. Si todavía crees que te puede enredar con su mirada no mantengas contacto visual y tu lenguaje debe estar desprovisto de emocionalidad. Aquí tienes un ejemplo de cómo hacerlo sin temor. “Este compañero de universidad no me había dado demasiadas señales de que fuera un psicópata pero su mirada cuando se quedaba estudiando a algún compañero me daba escalofríos. Por lo demás era tranquilo, algo arrogante en ocasiones, pero no mucho más que los demás en esa facultad. Sin embargo, un día me empezó a buscar y comencé a tener los mismos síntomas que con mi ex narcisista: me atraía y me daba rechazo por igual. En ese instante tuve un momento de pánico pensando tenía que cambiarme de cátedra inmediatamente.  Sin embargo, respiré profundo, me tranquilicé y me dije que yo podía, que solo porque él estaba tratando de atraerme yo no tenía motivos para encontrarlo deseable. Era su juego, no el mío. No necesité evadirlo. Me puse una coraza invisible con el que me resultaba indiferente. Él lo notaba. Entonces redoblaba su bombardeo amoroso y yo seguía como si nada. Su seducción no le funcionaba. Se puso agresivo y mucho. Me gritaba por cualquier cosa. Cuanto más se descontrolaba y mostraba su verdadera identidad ante todos;  yo ganaba paz. Finalmente, se dio por vencido y buscó a una alumna de los primeros años. Durante todo ese semestre me odió pero entendió que si me seguía atacando el que quedaba en evidencia era él. Hace unas semanas  supe que fue despedido de la Universidad en la que estaba trabajando como ayudante de cátedra por acosar a una alumna que lo denunció. No puedo describir lo bien que me hizo saber que no estaba indefensa si algún otro psicópata me elegía como objetivo. Gané seguridad.”

El sexo con ellos es bueno: permítenos que te digamos una sola cosa “LOL”. Es un hecho que son muy promiscuos, pero promiscuidad no significa buena performance amatoria. En realidad lo que ellos hacen es hacerte creer que les despiertas un deseo fuera de lo común, y ese pensamiento es suficiente para que tú te sientas en medio de una historia de alto voltaje. El siguiente testimonio ilustra nuestro punto. “Cuando rompí con él (me harté de sus infidelidades y de prestarle dinero), lo extrañaba físicamente. No lo quería volver a ver en mi vida pero pensaba que nunca iba a sentir ese tipo de pasión con nadie.  Mi terapeuta me ayudó a desenmarañar ese supuesto. Revisé nuestra vida sexual. Había días en los que él lo quería hacer todo el tiempo, yo accedía para que no se tentara con otras pero no me apetecía tanto, es más, llegó a lastimarme. Cuando yo iniciaba la situación se negaba o lo posponía para que lo deseara más. Si lo hacíamos en lugares semi públicos (él estaba obsesionado con eso y con la pornografía), lejos de resultarme excitante me asustaba. Y lo que considero realmente bochornoso es que me costaba llegar al clímax cuando antes jamás había tenido problema con ese tema. Esto último lo atribuyo a que inconscientemente nunca me sentí segura con él, y que además, él no se esforzaba mucho por darme placer sino que estaba concentrado en el suyo. ¿Cómo entonces creía que había sido el mejor sexo de mi vida? Me había vendido espejitos de colores. Cuando tomé consciencia de eso, logré olvidarlo por completo.”

Son la maldad encarnada: en un sentido es así. Luego de cruzarte con uno de ellos entiendes el mal en su sentido más perverso y gratuito. El mundo deja de parecerte un lugar seguro y amigable. Debes encontrar un nuevo sentido a la idea del bien y el mal que será la tuya. Esto es así sin lugar a duda. Pero decir que son el demonio o nefilim como hemos visto en algunos blog es ir demasiado lejos, es caer en la superstición, es darles un poder que no tienen y es seguir enredando, tu ya cansada cabeza, con cosas que no explican nada. Si bien algunos de ellos coquetean con esas ideas y bromean diciendo que son “hijos de satanás”, recuerda que evocan esas imágenes arquetípicas o mitológicas para inducir temor. No hay nada sobrenatural en ellos. Tú puedes controlarlos, la sociedad puede frenarlos, las leyes pueden contenerlos. No dejes que te coman el coco. No son nada más que unos seres vacíos, llenos de un odio infinito hacia los demás, hacia ellos mismos. Creo que ya lo hemos mencionado alguna vez pero lo queremos recordar, un viejo monje dijo una vez que lo que el mal no soporta es que se rían de él, que le pierdan el miedo y el respeto.  Ya sabes lo que tienes que hacer.

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4 thoughts on “Deconstruyendo a psicópatas y narcisistas: el fin de su gran relato.

  1. Liz says:

    Muy buen articulo, esperanzador en cuanto a que NO nos debemos situar en el lugar de indefension, sino tener en cuenta que ellos tambien tienen debilidades. Gracias, hasta que lo termine de digerir tendre que leerlo varias veces porque va en contra de muchas cosas que creia, como que son invensibles y el diablo mismo en persona.

  2. Irene says:

    Gracias por el post, llevo tres meses sin verlo pero aun no consigo recuperar las ganas de hacer cosas. No se muy bien como puedo conseguirlo. Tengo muchas pesadillas y me levanto siempre agotada y con mucho malestar emocional.

  3. Ruth says:

    Gracias por toda la información y ayuda, gracias a este blog logre sacar de mi casa a un psicópata que me tenía desgastada en todos los sentidos, y me tenia tergiversada la mente y la vida, aun estoy luchando hace 9 meses por sacarlo totalmente de mi vida porque se niega a aceptar que no lo quiero para atrás y tengo 2 niños con el. Gracias por todo y por darme tanta fuerza para continuar y para reconocer lo he estado viviendo.

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