Técnicas para que ni tú ni tus hijos vuelvan a dedicarle un pensamiento al psicópata o narcisista.

Uno de los residuos más persistentes de nuestra relación con alguien psicópata o narcisista es que nuestros pensamientos vuelven recurrentemente a ellos, ya sea en forma de (más que justificada) furia, añoranza de las etapas de luna de miel o temor a sus calumnias entre tu grupo de amigos y conocidos luego de la separación. Sabemos que ellos programan a sus parejas o familiares para que esto sea así. Es un proceso conocido como “totalización”. Durante la etapa de idealización y bombardeo amoroso te ponían en las nubes, te adoraban como nadie y te acostumbraste a ese halago hasta necesitarlo a diario. Fue entonces cuando te lo limitaron y te lo comenzaron a dar a cuenta gotas y solo como premio cuando hacías lo que ellos querían que tú hicieras. En otras palabras intentaron convertirte en un perrito de Pavlov. En paralelo, trataron de que cada lugar, cada cosa que hacías, cada canción que escuchabas, la relacionaras a ellos. Ellos logran, con técnicas de manual, que no quede espacio o cosa que no hayan tocado o ponderado contigo haciendo asociaciones del tipo: “mírate en el espejo lo bien que luces conmigo”, “todas las canciones de este autor me recordarán siempre a ti”, “cada vez que piense en tartas de fresas me acordaré de esta tarde”. Ellos por supuesto se olvidarán de lo que dijeron al segundo (está científicamente comprobado que la memoria también la tienen afectada)  pero tú, cuando quieras dejar la relación, todo, absolutamente todo te recordará a ellos. Te costará sacarte su imagen de la cabeza, no lograrás escuchar ciertas canciones y mucho menos comer tarta de frutas sin llorar. Asimismo, otro de los motivos por el cual logran introducirte este virus de pensamientos intrusos sucede cuando llega la etapa de la erosión identitaria, la manipulación y el descarte (sea a través de la técnica de “stonewalling” para que tú los abandones o lo hagan efectivo ellos mismos de la forma más fría que puedan encontrar), sus incoherencias deliberadas, sus amenazas veladas y sus nuevos galanteos a otras personas te dejarán en un estado de permanente desconcierto y de búsqueda de respuestas que por supuesto girarán alrededor de ellos. ¿Cómo podemos desarticular esta programación de nuestros cerebros?  Y si tenemos hijos en común ¿Cómo preservar la cabecita de los niños de esta insania?

Una de las técnicas para lograrlo es  muy sencilla. Consiste en no luchar con tus pensamientos, solo observarlos y ponerles un nombre para que pierdan su fuerza. Esta técnica se basa en la premisa de que cuanto más luchamos contra un pensamiento, éste cobra más fuerza. Si te pedimos que no pienses en chocolate insistentemente, lo más probable es que la imagen de una deliciosa barra cobre fuerza en tu mente. El psicólogo de Harvard Daniel Wegner estudió este fenómeno al que llamó “proceso de monitoreo irónico” debido al hecho de que si le pido a mi cerebro que no piense en cosas hechas de madera, lo que hará es monitorear el entorno en busca de cosas de madera para no pensar en ellas. Le hemos dado una instrucción paradojal a nuestro cerebro y si, además de eso, luchamos contra su exploración de “cosas de madera”, más lo hará creándonos ansiedad. Wegner se dio cuenta de que cuando nuestras vidas están en condiciones ideales, relajadas, la ansiedad no aumenta a niveles importantes y logramos suprimir con éxito esos pensamientos molestos. Sin embargo, cuando estamos con “carga cognitiva”, el ciclo ansiedad/obsesión se vuelve incontrolable. Él toma el caso del insomnio: si tú has tenido unas noches en vela y te obsesionas con dormir, es probable que acentúes el insomnio. Lo ideal es relajarse pensando en que el cuerpo se acomodará naturalmente y que volverás a dormir. Obviamente, luego de una relación con un narcisista o psicópata, la carga cognitiva es pesadísima y no nos resulta sencillo desembarazarse de esa maraña de pensamientos tortuosos que nos introdujeron con la precisión de un relojero. Lo mejor que puedes hacer cada vez que recuerdas algo, sea un agravio o una caricia (o ambas cosas debido a la disonancia cognitiva), déjalo fluir y di “es simplemente un pensamiento que se irá” “yo no soy ese pensamiento”. Además ponle un nombre, por ejemplo: “ira” o “recuerdo de la falsa luna de miel”. Luego de eso respira profundo, relaja los músculos y dedícate a hacer cualquier otra cosa que te de placer.

Otro truco que funciona es crear nuevas memorias y asociaciones que no tengan nada que ver con ellos, rescribir el guion cerebral con nuevas vías neuronales. Por ejemplo, si solías ir al mercado de pulgas con él/ella, llama a tu compañero del colegio, ese que hacía reír a todos y pídele que te acompañe, hagan cosas insólitas e infantiles allí, cómprate algo, tómense fotos juntos. Si ya no puedes comer tarta de fresas, pide a tu tía que te prepare una para alguna fiesta familiar, asegúrate de que sea una de esas celebraciones en que sabes que pasarás un buen momento. Allí, rodeado/a de cariño, saborea cada bocado prestando atención a las anécdotas que la gente esté narrando en ese momento en que vuelves a disfrutar del sabor de algo que siempre te había gustado  y que habías dejado de comer para evitar el dolor de la memoria. Te costará pero, de a poco, los recuerdos de esos lugares y cosas te pertenecerán a ti y a quien elijas.

Con respecto a los hijos en común, lo esencial es que sepan que no necesitan obedecer a un padre o a una madre que los manipula. Para eso hay que hacerles entender que nadie en el mundo (ni siquiera sus progenitores) tiene derecho a hacerlos sentir culpables de las acciones de otros. Hablar de esas cosas que los lastiman aunque parezcan triviales. El abuso se da en cosas simples y cotidianas por lo que es más insidioso y encubierto. Acá también vale lo de ponerle nombre a las cosas. Si no le quiere dar dinero hasta que estudie lo que el psicópata quiere que estudie “por su bien”, hay que diseccionar ese enunciado hasta dejar a la luz sus segundas intenciones y renombrar ese “por su bien” como “lavado de cerebro”. Segundo, explicarles en que consisten las técnicas de manipulación. Ellos todavía no tienen los recursos simbólicos o de abstracción suficientes como para identificar los sofisticados métodos de control de estas personas sin conciencia. Si tu hijo viene de la visita apenado y te dice que su padre/madre habla en contra de ti, si mienten constantemente, si los chantajean insistiendo con que si los quisieran tu hijo debería hacer tal y cual cosa, enséñale como esos comportamientos son trucos para forzarlo a actuar de una forma determinada y que no tiene por qué creerle y, mucho menos, complacerle. Por último, fortalecer la autoestima del niño ya que el progenitor psicópata suele hacerle pensar que está en falta y que nunca estará a la altura de tan “grandioso/a”  padre o madre. Ámalo incondicionalmente, dile que es perfecto de la forma que es, con sus defectos y virtudes. Esto último es muy importante: es necesario que tu hijo comprenda que está bien tener defectos, que es una característica humana equivocarse para aprender y mejorar. El mensaje que recibe permanentemente del psicópata y narcisista es que ellos son perfectos e infalibles, mientras que el resto de la sociedad (hijos incluidos) es inferior. Lamentablemente los niños no pueden ver que están lejos de ser maravillosos y que solo tienen un sentido alterado de la realidad que los hace delirar de grandeza. Dale a tu hijo la aceptación que tu ex cónyuge no le da producto de su extraviada megalomanía.

Por último, busca divertirte junto a tus hijos como pequeña familia, practicando algún deporte, o haciendo actividades manuales al aire libre (la naturaleza tiene un poder sanador milagroso). No te dejes amedrentar por las amenazas que probablemente aparezcan cuando el/la psicópata presienta que lo/la estás olvidando, que ya no es el centro de los pensamientos familiares y que eres feliz, que tus hijos son felices. Ese día está cerca y es el momento que todo narcisista o psicópata realmente no puede tolerar.

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Preguntas a un narcisista

¿Sospechas que tu pareja es un narcisista? ¿Se comporta de manera cruel, degradante y quieres entender por qué? ¿Todavía te encuentras en la etapa en la que te preguntas si hay esperanza de un futuro mejor con ellos? ¿Sueñas que con el tiempo él/ella verá el error de sus comportamientos y te pedirá de rodillas que lo/a perdones?

Bienvenido a la mente del narcisista. Aquí, hemos tomado siete preguntas comunes que nos hacemos todos los que fuimos víctimas y hemos tratado de responderlas desde la perspectiva del sociópata recolectando testimonios de terapeutas que los trataron.

¿Por qué algunos narcisistas siguen regresando?

Seguimos volviendo porque nos dejas. Nada nos hace sentir más poderosos que tener la prueba de que nos dejarás entrar nuevamente a tu vida a pesar de lo que hacemos. No importa si nos hemos robado tu dinero, te fuimos infieles miles de veces, destruimos tu carrera, dañamos a tu mascota, o herimos los sentimientos de los hijos. El hecho de que tú nos aceptes después de hacer estas cosas significa que tenemos un estado semejante al de Dios. Todo lo que tenemos que hacer es fingir que lo sentimos y que volvemos porque no podemos estar sin tu amor. Pero, en realidad, el control, la manipulación y el mantenerte como suministro es lo único que nos importa.

¿Por qué algunos narcisistas no vuelven jamás ni siquiera para explicarse? ¿Tan poco valgo?

No es que no tengas valor como persona sino como suministro. Probablemente nos dimos cuenta que contigo podría haber problemas. Si ni siquiera volvimos a mandar un mensaje de texto piensa que es el mayor halago a tu inteligencia que hayas podido tener de nuestra parte. Eres listo/a y no queremos problemas.

¿Qué piensan los narcisistas cuando te castigan con el tratamiento del silencio?

Nosotros solo pensamos en divertirnos y vivir la vida loca. De paso, te estamos enseñando una lección por haber señalado lo mal que te tratamos. Sabemos que estás esperando que te llamemos o te enviemos un texto con desesperación y nos divierte no hacerlo. Imaginamos tu tristeza mientras estamos pasando un buen momento con alguien más. Una vez que nos aburrimos de tener sexo y diversión con otras personas, sabemos que, luego de escarmentar, estarás con la puerta abierta, esperándonos. De hecho, a menudo creamos conflicto adrede para que te enojes con nosotros, te digamos que estamos hartos de “tu hostigamiento”, nos escapemos por un rato a hacer lo que nos plazca mientras tú cargas con la culpa. Estamos siempre en busca de razones para maltratarte con la indiferencia.

¿Cómo escapar de un narcisista?

Debes saber que cuando te tenemos en estado de confusión, cualquier intento que hagas para escapar de uno de nosotros te costará mucho aunque así los desees. Hemos debilitado tu autoestima para que opines que solo nosotros te vamos a dar algo de cariño, que no encontrarás alguien que se fije en ti. Estás enamorado/a de una proyección de tu persona en nosotros. La persona real detrás de la máscara sólo se ocupa de controlarte. La única forma de lograr tu recuperación es que mantengas el Contacto Cero y que nos impidas llegar a ti. No dudes en poner una orden de restricción si nos ponemos acosadores o violentos.

¿Ama el narcisista a la nueva pareja? ¿Lograrán ser verdaderamente felices?

“La nueva pareja” por lo general no es nueva. En la mayoría de los casos, era uno de nuestros amoríos en paralelo. No es la apariencia o la edad de la nueva conquista lo que nos inclinó hacia ella. Se trata más de si pasó la prueba de fuego para convertirse en un buen suministro. Esto generalmente significa que es una víctima sumisa, excesivamente confiada, demasiado indulgente y lo más importante, cree que somos maravillosos. Que sea más joven, de excelente aspecto o con una educación envidiable es sólo la guinda del pastel, porque eso te hará sentir unos celos enfermizos y nos fascina verte en ese estado de desesperación. Pero, para ser sinceros, no hay amor o apego emocional en absoluto; es la seguridad de tener un suministro narcisista obtenido a través del sexo. Podría parecer que nunca hemos estado más felices, pero eso es parte de la falsa imagen. Con el bombardeo amoroso estamos matando dos pájaros de un tiro: la nueva presa cae a nuestros pies y tú te hundes en el dolor.

¿Cómo conseguir vengarte de nosotros?

La mejor manera de vengarse de nosotros es actuando como si no existiéramos. Sí. Eso es. Cualquier otra cosa sólo mostrará lo mucho que todavía significamos para ti. Que nos quieras exponer permanentemente frente a nuestros amigos, familia, o empleador (o nuestras parejas) sólo demuestra lo mucho que todavía te obsesiona nuestra relación. Incluso si estamos librando una campaña de desprestigio en contra tuyo, lo mejor que puedes hacer es no desesperarse, defenderse con altura y con especialistas que te asesoren si fuera necesario, sin escenas, ataques de llanto o ira. Simplemente vivir y actuar como si todo fuera completamente normal. Las personas inteligentes eventualmente volverán a verte como eres y los que no, ya caerán en nuestros juegos perversos. Mantener tu dignidad es la mejor forma de ajustarnos las cuentas.

¿Qué hacer cuando estás casada/o con un/a narcisista?

Salir. Nunca vamos a cambiar. Y si tenemos hijos juntos, van a acabar pensando que este caos es normal en las relaciones y es probable que ellos mismos tengan matrimonios disfuncionales guiados por ejemplo. Lo mejor para todos es la separación.

¿No me quiso siquiera un poco?

Fuiste el nuevo juguete de un niño malcriado que cuando apareció uno lo bota sin el más mínimo reparo. Fuiste nuestro capricho. No sabemos lo que es el amor.

Detalles de las estrategias de psicópatas y narcisistas

A continuación transcribimos algunos extractos muy esclarecedores del artículo del Dr. Hugo Marietan, Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, vol. 16, Nº 2 que aplican tanto a hombres y mujeres como también aplican no solo a psicópatas integrados (psicópatas variedad jardín) sino también a todos los desórdenes de personalidad del grupo B.

“Haré un rápido punteo sobre las últimas observaciones de mis investigaciones acerca de las características psicopáticas. Son hallazgos que provienen del trabajo clínico con psicópatas y sus allegados.

El mito de la captación intuitiva de las necesidades del otro

Se habla mucho sobre la intuición del psicópata, de la capacidad de captar las necesidades del otro, y estudiando más finamente este asunto concluí dos conceptos; primero que las personas comunes no podemos captar, entender la lógica psicopática porque es una estructura lógica totalmente distinta; a nosotros, el psicópata nos resulta extraño, alguien muy difícil de entender en sus actitudes mientras el psicópata se muestre como psicópata, por su puesto. Dado que en la mayoría de sus acciones no se muestra como tal, anda solapado y no se lo puede reconocer. Pero también llegué a la conclusión de que los comunes les resultan extraños al propio psicópata, es decir, él tampoco comprende la mente de los comunes y esta incapacidad la descubre desde muy chico y ¿qué hace?, comienza a estudiar las actitudes, los actos, las reacciones de los comunes, y, especialmente, un tipo de reacción en que él tiene un déficit muy marcado, que es la expresión de las emociones. Este tipo de personalidad, la psicopatía, tiene un déficit en la repercusión emocional de los hechos, comparado con el común.

El psicópata estudia a los otros

Nosotros conocemos a las otras personas globalmente, no nos ponemos a estudiar a las personas que tenemos al lado, lo asimilamos por contigüidad y por continuidad en el tiempo de la relación, como absorbiendo globalmente el conocimiento del otro; es por eso que a veces estamos años con una persona sin conocerla “a fondo” y pasan los años y hay conductas que nos asombran.

En cambio, el psicópata hace un estudio analítico de la otra persona porque es un objeto extraño para él, éste conocimiento analítico a lo largo del tiempo -que desde niño hace el psicópata sobre el otro- le va dando un conocimiento sobre tipos y variedades de humanos y especialmente en el aspecto emocional, él aprende como es la gestualidad de lo emocional en el otro y la imita. De esto se sigue que este repetido “captar” del psicópata, que el psicópata capta las necesidades del otro, no es más que el producto del aprendizaje realizado, de hacer analogías y distribuir en patrones conductuales y luego asimilar a un individuo desconocido a uno de esos patrones conductuales. Desde luego que este estudio le es sumamente provechoso para manipular y seducir.

De uno de ellos: “Era el velorio de mi madre. Mis hermanos lloraban en silencio junto al cajón, mis hermanas, histéricas como siempre, gritaban y se retorcían. Una de ellas hasta se desmayó. Yo no sentía nada. Me pareció lógico que muriera, si tuvo un cáncer con metástasis y se lo descubrieron tarde. Me di cuenta que la gente me miraba. Entendí que debía hacer como ellos, un poco de teatro. Y me tomé la cara con las manos y lloré. No es que no quisiera a mi madre, la quería como todo hijo, sino que no me nacía llorar. Tampoco soy loco, sé que en los velorios se llora, y que se espera que un hijo llore a su madre. ¿Se entiende?”.

El informe de la complementaria

En el tema específico de la complementaria ¿cómo es que el psicópata puede manejar tan bien a la complementaria? A esto puedo responder: no es que el psicópata sea un mago clarividente, sino que la complementaria, la persona que convive con el psicópata, le va informando todo lo que siente, hace y va a hacer, en su tremendo esfuerzo e intento por preservarse como persona en la mente del psicópata. Por dejar de ser “cosa” y llegar a persona constantemente brinda información sobre ella al psicópata, aun cuando tiene lugar la separación psicópata-complementario y/o están realizando el juicio de divorcio, la complementaria está desesperada por hablar con el abogado del psicópata… Les he preguntado: “¿Para qué vas a hablar con el abogado del psicópata?”, y ellas contestan: “Porque le tengo que decir qué es lo que voy a hacer con la casa, los bienes, etcétera. Es decir, ellas están tan adiestradas que necesitan que el psicópata se informe sobre lo que ellas van a hacer.

Una lógica militar

La otra conclusión que comunico es que la lógica del psicópata, es una lógica de tipo militar: es una lógica de objetivos, de tácticas, de estrategias, de apoderarse de terreno, de ganar territorios, de persistir en el objetivo y utilizar todas las herramientas necesarias para lograr ese objetivo. La mente del psicópata es una mente de tipo militar. La mente del común es una mentalidad de tiempo de paz, de destinos que dependen en gran medida de la suerte.

Así es fácil notar la desventaja que tienen los lideres comunes frente a un líder psicopático. El líder común siempre esta contemporizando con los otros, siempre está consensuando y tratando de ver algunos esquemas de estrategias basados en el consenso. El líder psicopático, mejor dicho, el psicópata que está a cargo del poder, es un militar, y es un militar impiadoso, sigue su objetivo, lo seguirá, cueste lo que cueste, y caiga quien caiga. Frente a él, los líderes comunes tienen poco que hacer a menos que se den cuenta de esta característica crucial.

Existe otro tipo de jefe, el caudillo. A diferencia del líder, el caudillo maneja hombres; los códigos viriles (la lealtad, el coraje, la divisa) son los valores que rigen tanto al caudillo como a sus huestes. El líder común consensua, hace reuniones, trata de que todos armonicen. El caudillo es obedecido por hombres, con valores de hombres, y el psicópata da órdenes a individuos cosificados.

La táctica del tero

El tero es un problema para los cazadores de campo abierto porque avisa al resto de la fauna al volar sobre el cazador emitiendo su conocido teru_teru, y arruinándole la caza. Pero el tero tiene otra astucia: el escándalo lo arma lejos del lugar donde están empollando los huevos de sus crías. En una clara maniobra de distracción, grita aquí y el nido está allá.

Y esta es una táctica que suelen usar los psicópatas, llamada también “cortina de humo”, concentran la atención de los demás sobre un tema, mientras ellos trabajan, solapados y en silencio, sobre otro tema. Y cuando los demás se dan cuenta del artilugio, ya es tarde, ya está todo hecho.

Intoxicación de abstracciones

Otra maniobra que utiliza el psicópata, sobre todo con la complementaria, es la intoxicación de abstracciones. El psicópata taladra los oídos de la complementaria con palabras, con problemas, con cuestionamientos, con descalificaciones, con detalles irrelevantes… que le hace creer que son importantes. Y esto le sirve para que la complementaria esté permanentemente pensando en él; la intoxica de abstracciones.

Cuando traten a una complementaria observarán que se pasa la hora hablando del psicópata, de lo que le dijo, de lo que hizo. Constantemente está hablando de él, es como si el psicópata estuviese en un trono mental dentro de la cabeza de la complementaria. Y si analizan el discurso verán que lo que está diciendo acerca del psicópata son banalidades. Y es que esa mente está entrenada para trabajar con las abstracciones que le da el psicópata, mientras la complementaria está abstraída en trabajar, en rumiar todas estas abstracciones el psicópata hace lo que se le da la gana, lejos, como el tero. El psicópata juega con las cartas ocultas; la complementaria, con las cartas sobre la mesa.

Como he dicho muchas veces, el psicópata penetra como un virus y se queda en la mente del complementario. El complementario, desde luego, lo aloja cuidadosamente, a pesar de que se queje de sus brutalidades y de los martirios psicológicos que le propine. Una satisfacción inefable lo sostiene vigorosamente en la psiquis del complementario.

Bajo protesta de la propia complementaria, de su parte lógica que lucha por conseguir el antivirus que lo destruya, mientras su otra parte, la esclava boicotea la acción de la lógica. Así, la batalla por la recuperación se da en la propia cabeza de la complementaria: entre la lógica y la esclava. A mayor tiempo de convivencia con el psicópata, más fuerte se hace la esclava

El valor sugestivo de las palabras

Otra conclusión es que el psicópata conoce a fondo el enorme valor manipulador de las palabras, hasta dónde puede llegar la sugestión con las palabras: las coloca en el momento en que tendrá mayor peso y las omite cuando el silencio castiga más. El discurso de la complementaria está plagado de “me dijo”, “la otra vez me contó”, “pero él dice”. El psicópata habla, pero muchas veces no informa: ¿cómo puede ser que la complementaria no sepa que hace el psicópata? Algunas se pasan años, décadas viviendo con el psicópata pero no tienen una idea clara de cuál es el trabajo, de dónde viene el dinero y, menos que menos, en qué se gasta. ¿Qué hace su marido? Dice que trabaja en tal lado, dice que hace tal cosa… o no saben en absoluto cuánto gana, de pronto se encuentran que existe una cuenta bancaria en tal banco pero de casualidad, o abren por azar el correo o investigan directamente el correo electrónico y se enteran de un varias de actividades que no sabían en absoluto. El psicópata oculta a pesar de la curiosidad tremenda de la mujer; curiosidad a la que ningún neurótico puede escapar. El neurótico se entrega a la curiosidad de la mujer y la mujer sabe todo del neurótico hasta lo que el neurótico no sabe, pero con el psicópata no puede.

El manejo del tiempo. El misterio

Otra característica es el preciosismo en el manejo de los tiempos que tiene el psicópata. El neurótico por naturaleza suele ser muy ansioso quiere las cosas ya, tiene hambre de tiempo, es decir no tiene mucha capacidad de espera. El psicópata cual buen cazador sabe manejar los tiempos, y maneja muy bien la espera.

Otra vivencia que genera el psicópata es el misterio, la incógnita. El ser humano necesita explicaciones, necesita aferrarse a las creencias, no puede tolerar mucho la incertidumbre. Los psicópatas son duchos en tolerar la incertidumbre, manejan el misterio, la incógnita y mantiene en vilo al otro. Forja una tensión especial en todos los que conviven con él o están en relación directa con un psicópata.

Un ser impar

El psicópata es un ser impar por eso no puede ser comparado con nadie. Si aceptamos su fachada “común”, uno de sus tantos disfraces, no nos resulta extraño. Pero, si en función de la convivencia, o por determinadas circunstancias especiales, conseguimos atisbar algunos de sus rasgos, entonces resalta lo extraño, y, si tenemos mala suerte, hasta podemos observar su lado siniestro, la zona oscura que lo hace impar.

El psicópata no tiene amigos, El psicópata tiene conocidos, tiene relaciones utilitarias, puede estar rodeado de gente, de socios, pero no tiene amigos, amigos personales, no los necesita. Nosotros necesitamos apoyarnos en amigos, comentarles nuestros asuntos o simplemente disfrutar de su compañía. El psicópata no lo necesita. Para él es fácil relacionarse con otros y sacarle provecho y dejarlos. No hace lazo real sino aparente y transitorio. No tiene amigos y tampoco deja tener amigos. El psicópata aísla: cuando constata que la complementaria está relacionada con amigos, con compañeros, con la familia, destruye esos lazos para que la complementaria quede aislada y bajo su dominio, como lo dijimos tantas veces.

Desmesura

El psicópata en su accionar psicopático es desmesurado, fuera de medida, por eso nos suenan estridentes las noticias sobre psicopatía. El psicópata es un ser especial, con gran poder de persuasión, muy instintivo y que genera, de por sí, temor para aquellos que conviven con él. Y, a más, él es un experto en diagramar amenazas y coerciones. Es un artista de la mentira y de la manipulación. Esta manipulación no es brusca e inmediata, sino que se hace despacio y a lo largo del tiempo. Cual homeópata va inyectando hábitos moralmente venenosos a lo largo del tiempo, de tal forma que las personas que conviven con él se acostumbran a pequeñas inmoralidades, y, de a poco, se van “vacunando” con las perversiones del psicópata hasta tolerar “grandes dosis” de perversión.

El psicópata no considera a las personas con el valor de personas, sino como cosas para su satisfacción. Y repite una y otra vez la misma acción porque está respondiendo a una necesidad especial que tiene: violar los límites de todo. Y no responde a argumentaciones, a educación, a castigos ni a premios: él es como es y seguirá siendo así, por eso es reincidente. Los que los rodean son sumidos en una especie de letargo y dejan que el perverso ejecute sus perversiones. A los sumo, cuando pueden, escapan de este circuito negativo, cuando no, caen sumisos a los requerimientos del monstruo.

Hasta aquí llega un punteo sobre las últimas conclusiones en mi investigación sobre la psicopatía. Hay otros puntos que están en ciernes, pero los iré elaborando durante el año y los comunicaré en el próximo congreso.”

El sexo con sociópatas, narcisistas y psicópatas integrados.

Los narcisistas y aún más los psicópatas integrados exhiben un comportamiento sexual totalmente desbordado y promiscuo. En algunos casos solamente se involucran con varias parejas sexuales en paralelo que desconocen la existencia de las otras, en otros además de esto, buscan estímulos en fiestas sexuales de lo más diversas, practicas sadomasoquista y sexo con menores. En todos los casos consumen mucha pornografía, en ocasiones violenta.

No debemos confundir la falta de límites en su sexualidad como simple donjuanismo o una adicción al sexo. Nada más lejano de la realidad. Un mujeriego es aquel que suele tener una pareja estable a la que quiere pero su gusto por las mujeres lo lleva a tener esporádicamente alguna aventura. Sabe que está mal lo que hace, se siente culpable, y no maltrata ni  triangula a su esposa o a su amante. Un adicto al sexo es alguien que tiene muchos conflictos internos no resueltos y los tapa con sexo, así como otros los tapan comiendo o bebiendo en exceso, fumando o utilizando algún tipo de sustancia. Podríamos decir, simplificando, que “anestesian” situaciones dolorosas con estos comportamientos adictivos. El narcisista, sociópata o psicópata NO SIENTE DOLOR, nada lo estresa, nada le produce ansiedad o tristeza por lo tanto no necesita usar sustitutos momentáneos para lidiar con problemáticas emocionales irresueltas.

La sexualidad es para ellos, por un lado un medio de diversión, de “sentir” algún tipo de emoción que alivie su vacío emocional. Por otro, es un arma de control de sus parejas.  Para ellos las demás personas son objetos, extensiones de sus cuerpos, meros juguetes eróticos.  No hay profundidad emocional, ni verdadera intimidad. Las relaciones con ellos son totalmente impersonales, una especie de masturbación a dúo.  Sin embargo logran convencer a sus parejas de que el sexo con ellos ha sido el más intenso de sus vidas. En realidad esto no es más que una ilusión óptica. Son muy hábiles usando todo tipo de fuegos de artificio y escenografía para crear una idea de buen sexo. Es solo parafernalia. Cuando el tiempo pasa y la persona abusada logra ver hacia atrás se da cuenta que, ni técnicamente, ni emocionalmente el sexo era bueno sino un gran montaje de acrobacias y pirotecnia.

El placer que ellos obtienen del sexo sin límites no es solo la descarga física, sino saber que están engañando a varias personas al mismo tiempo y que todas ellas creen que son únicas, especiales, como nunca lo fueron. Tienen predilección por las personas casadas o en relaciones estables ya que no solo se burlan de ellas sino de sus cónyuges. Otra fuente de placer extremo  es quebrar los gustos y comportamientos sexuales de los demás. Tratan de manipular a sus parejas para que prueben tríos y sexo grupal, o usen algún tipo de sustancias durante el sexo. Para lograrlo cuentan historias de que fulano o mengano lo hace desde siempre (alguien que tú admiras. Por supuesto esto no es cierto pero no tienes forma de corroborarlo), o te dirán que todo el mundo lo hace y que tú eres un pacato/a aburrido/a. Muy pocas personas se dan cuenta que están usando una de las técnicas más antiguas de engañar y lavar el cerebro, tan antigua que hasta tiene un nombre en latín argumentum ad populum (los sociópatas son versados en falacias de todo tipo tu quoque, ad hominem, etc.)  Cuando logran traspasar los límites normales de las personas sienten la euforia de la victoria. Sus parejas, en cambio, no están cómodas, lo hacen por darles el gusto, por “amor”. Cuando finalmente el psicópata o narcisista las cambia por un modelo nuevo quedan solos, sintiéndose vejados y usados (porque cuando accedes a practicas sexuales bajo presión  o engaño es  lisa y llanamente una violación) y si consintieron el uso de ciertas sustancias es probable que además de tener que resolver el caos emocional que estos seres oscuros dejan en sus vidas, tengan que recuperarse de una adicción o mal hábito.

Es difícil pensar con claridad cuando el psicópata  ha logrado introducir necesidad química y emocional en tu cerebro. (Ver la entrada sobre  “dependencia bioquímica” en este mismo blog). Realmente crees que estas en una relación apasionada y distinta, tratas de desestimar las señales que ves, incluso le perdonas infidelidades pensando que después de todo nunca habían hablado de tener una relación exclusiva. Aclaremos esto: los narcisistas y psicópatas JAMAS permiten una relación abierta, TÚ no puedes estar con otras personas, solo ellos. TU les perteneces, necesitan engañarte. (Una relación en la que ambas partes se ponen de acuerdo sobre las conductas sexuales a adoptar tiene un grado de honestidad que ellos detestan). En el caso de las mujeres, muchas abandonan a sus parejas cuando descubren pornografía infantil en sus ordenadores o temen conductas inapropiadas  para con sus hijas. Ese parece ser el punto de inflexión, el momento de asco insoportable. En el caso de los hombres, las repetidas infidelidades son la señal de alarma de que es momento de tomar coraje y dejar de ser su títere.

Cuando rompes con ellos (o ellos te dejan cruelmente) comienza un viaje tortuoso hacia la liberación. Los tres primeros meses vas a padecer todos los síntomas clásicos de abstinencia. Tienes que estar preparado para lidiar con ellos. Entiende que el “CONTACTO CERO” es la base de toda recuperación exitosa. En este blog tienes otras entradas con consejos prácticos para superar los momentos en que a pesar de saber que es la persona más vil de la tierra, tu cuerpo lo extraña.

Te aseguramos que en unos pocos meses habrás superado esa urgencia. En aproximadamente un año la tristeza irá cediendo. La ira tardará un poco más. En dos años no te importará nada de él/ella, ni con quién esta o si lo ha alcanzado un rayo. Una cosa más: se compasivo contigo mismo/a. Si hiciste cosas por amor de las que ahora te arrepientes, recuerda que fuiste ingenuo, que no fue tu culpa, recupera los límites que te hagan sentir cómodo/a y sigue adelante con la cabeza bien alta.

Cuando el contacto cero no es posible: contacto mínimo y método de piedra gris.

La forma más exitosa para no reincidir en una relación con tu ex psicópata o narcisista y así evitar que te provoque heridas cada vez más profundas es a través del “contacto cero” propuesto por muchos especialistas en el tema. Al no tener contacto de ningún tipo (esto incluye evitar mantenerlos en tus redes sociales como Facebook o Twitter) no podrán manipularte ni confundirte con sus mentiras y tampoco sentirás la urgencia de su contacto físico.

Pero no todos pueden mantener contacto cero. Los que tienen hijos y comparten su crianza (eso es una forma de decir ya que los padres o madres con desórdenes de personalidad cluster B no se preocupan por sus hijos) tienen que forzosamente verlos. Aquellos que están litigando por daños o violencia tienen que escuchar sus mentirosas declaraciones en juzgados. Los que trabajan con ellos tienen que lidiar con sus trampas y difamaciones continuas. En estos casos las estrategias posibles a combinar son: contacto mínimo y el método de la piedra gris.

El contacto mínimo consiste en evitar situaciones cara a cara o por teléfono con el sociópata. Por ejemplo: tratar de arreglar por correo electrónico los horarios de visita de los niños o que cuando él llegue a recogerlos lo espere un abuelo o una tía. En el trabajo el contacto mínimo puede lograrse manejándose por escrito (y si es posible con copia a otras personas a las que puedas confiar la información), evitando el contacto a solas y defendiéndose de las habladurías recurriendo, no a explicarse a si mismo frente al club de hipnotizados del psicópata, sino frente a las autoridades pertinentes (Recursos Humanos o incluso la Gerencia General). De más está decir que es necesario tratar de documentar toda situación extraña o delictiva que se genere ya que la idea es poder accionar legalmente si el daño o la difamación fueron muy lejos. Para esto toda la evidencia que hayas podido recolectar sirve.  Si te encuentras en una etapa judicializada, trata de que las comunicaciones cursen mayormente por medio de los abogados.

El método de la piedra gris se basa en el conocimiento de la personalidad psicopática y narcisista.  Ellos no poseen emociones por lo tanto tampoco gozan de una rica vida interior. Se aburren mortalmente en soledad. Es por eso que necesitan crear situaciones de alto dramatismo y obtener estímulos constantes que encuentran en el engaño y en la manipulación. Les fascina que respondamos a sus provocaciones y mentiras. Necesitan sentir que te logran sacar de tu centro. La idea de esta estrategia es que te conviertas en la persona más aburrida y gris que puedas. No respondas a sus insultos  y provocaciones, no le cuentes nada de nada, que tus palabras sean solo mínimas y neutras. A medida que él/ella se dé cuenta que contigo se aburre y no obtiene la excitación de las situaciones extremas y dolorosas buscará otra presa que le resulte más atractiva. Cuando se tienen niños en conjunto trata de desviar la atención hacia los temas más domésticos posibles como horarios de colegio o problemas con el plomero. Nunca le muestres las cuestiones que más te preocupan de los niños (por ejemplo no le menciones que tienen pesadillas o inseguridades con respecto a su grupo de amigos ya que él/ella  utilizará ese conocimiento para manipularlos, probablemente en tu contra). Básicamente el método de la piedra gris es una especie de “reacción cero”.

Recuerda que una vez que tus hijos hayan crecido, hayas terminado el litigio judicial o finalmente hayas encontrado otro empleo tu meta deberá ser el “contacto cero absoluto”. Es liberador poder volver a tener una vida libre de toda influencia psicopática.

Para más información sobre el método de piedra gris en inglés pincha este enlace

http://www.lovefraud.com/2012/02/10/the-gray-rock-method-of-dealing-with-psychopaths/

UNA ENTREVISTA CON MARTHA STOUT PHD. AUTORA DEL LIBRO “EL PSICÓPATA DE AL LADO”

Estos son algunos extractos de una entrevista a la Doctora en Psicología Marta Stout.

¿Cuáles son las características de un sociópata?

Un psicópata no tiene conciencia, ni la capacidad de sentir vergüenza, culpa o remordimiento. Dado que 1 de cada 25estadounidenses comunes y corrientes es un sociópata, es casi seguro que ya conozca o haya conocido alguno.

¿Cómo se los puede reconocer?

Tienen una especie de resplandor o carisma que los hace más encantadores e interesantes que las personas de su entorno. Parecen más espontáneos,  intensos, complejos, o incluso más atractivos que los demás.

Ellos anhelan estimulación y excitación, a menudo mostrando breves entusiasmos intensos que luego abandonan.  Es entonces cuando los sociópatas comienzan a dejar entrever sus emociones falsas. La única realidad es que solo viven para dominar a los demás y ganar.

¿Cómo se los puede tratar en la vida cotidiana?

La mejor manera de protegerse de un sociópata es evitarlo y rechazar cualquier tipo de contacto o comunicación. Los psicólogos no solemos recomendar evitar los problemas, pero en este caso, hago una excepción muy deliberada. El único método realmente eficaz para hacer frente a un psicópata que usted haya identificado es no permitir que él o ella entren en sus vidas, y si ya lo hicieron, ármese de coraje y aléjese. Los sociópatas deben vivir completamente fuera del contrato social porque saben manipular a la perfección. No se sienta mal. Usted no va a herir los sentimientos de nadie. Por extraño que parezca, y a pesar de que ellos tratan de fingir lo contrario, los sociópatas no tienen tales sentimientos.

Es probable que no logre que su familia y amigos entiendan por qué usted está evitando a este individuo en particular. La sociopatía es sorprendentemente difícil de ver, y más difícil de explicar. Evítelos de todos modos aunque las otras personas todavía no hayan visto lo que se encuentra debajo de la máscara. Si el contacto cero es imposible, haga planes para lograrlo en cuanto sea posible (por ejemplo buscar un nuevo empleo si el psicópata es su jefe).

¿Una última reflexión?

Siempre defienda su psiquismo. No permita que lo manejen con  la culpa ni que le hagan creer que necesitan su ayuda y piedad. En la mayoría de los casos no logran mejorar y solo personas altamente entrenadas en el tema podrían tratar de abordarlos (hay incontables casos de terapeutas engañados, seducidos y timados por psicópatas integrados). No permita que una persona sin conciencia, o incluso una cadena de tales personas, lo convenza de que la humanidad es un fracaso. La mayoría de los seres humanos (un 96%) sí poseen conciencia. La mayoría de los seres humanos son capaces de amar. Sí usted ha sido víctima de un psicópata integrado en una relación amorosa o en el trabajo siga con su vida e ignórelos. Recuerde que vivir bien es la mejor venganza.  Una vida plena y feliz es algo que ellos nunca tendrán.