Las personas casadas son muy atractivas para psicópatas y narcisistas

Los psicópatas y narcisistas son personas por lo general promiscuas, que saben como conseguir varias parejas sexuales al mismo tiempo. Cuando entran a un lugar donde hay varias personas reunidas inmediatamente detectan a aquellas que están en estado de disponibilidad o de vulnerabilidad y las conquistan fácilmente. Todos nos hemos preguntado alguna vez por qué todas estas parejas ocasionales no les basta, por qué necesitan involucrarse con personas que quieren relaciones profundas. Debemos recordar que estos individuos obtienen placer desarmando a su pareja, atacando su identidad y su autoestima. Cuando logran controlarla a través de un falso amor les hace creer que el vínculo de dependencia  en relación con ellos es irreemplazable y que es la víctima quien lo quiere así. Los sociópatas pueden apasionarse con una persona, una actividad o una idea, pero estos destellos son muy superficiales ya que al no tener emociones y al no poder vincularse desde los sentimientos con nadie, pierden interés rápidamente.

Es entonces cuando buscan “probarse” que tan carismáticos son engañando a los demás buscando personas casadas. Este último tipo de presa los excita porque cuando seducen a una persona en una relación estable no solo engañan a quien es seducido sino que se burlan de su cónyuge y de sus hijos. Generalmente se aprovechan de que el matrimonio no está pasando por uno de sus mejores momentos y es cuando aparecen ellos con toda la fogosidad y el encanto que saben utilizar en la etapa de bombardeo amoroso. Cuando esa persona finalmente cede y se entrega a la relación con el/la sociópata, comienza la erosión identitaria.  Algunos llegan a pedirles a sus víctimas que abandonen a sus familias, y cuando dejan todo por ellos/as, las descartan o triangulan irremediablemente. Esto los hacen sentir irresistibles, poderosos e invencibles. Han quebrado y destruido todos los vínculos familiares de alguien que creyó que su amor era correspondido con igual intensidad. Con un solo golpe han conseguido varios heridos.

Hay otro motivo por el que eligen a personas comprometidas: su silencio. Las víctimas que finalmente se dan cuenta del desorden de personalidad de su amante, no los expondrán. La mayoría de los casados que fueron abusados y maltratados luego de la fase de idealización no cuentan lo sucedido a nadie, a excepción de personas muy cercanas. Es un caso similar a enredarse con un psicópata en el  trabajo. Si la empresa no acepta relaciones entre sus empleados, por más que maltrate a su expareja o abuse de su cargo en su perjuicio, callarán por miedo a perder el empleo. Esto lo saben y lo utilizan a su favor.

Tomemos dos casos de los tantos que abundan en libros y foros sobre el tema. Una mujer que estaba pasando por un período rutinario con su pareja, agobiados por las cuentas, el cuidado de los niños y el exceso de trabajo conoció en un curso de capacitación a un hombre que se interesó en cada detalle de su vida, la hizo sentir bonita e inteligente y le dio, en pequeñas dosis (¿Para qué iba a utilizar demasiados recursos si sabía que con poco la tendría?), todo el romance que ella necesitaba. Al tiempo de vivir un affaire a escondidas ella se dio cuenta de que algo estaba mal, que estaba frio, que se aburría de lo que antes le parecía brillante de su vida y era indudable que veía a otras personas. Ella “decidió” dejarlo. Él la mantuvo como “amiga”. Ella intentó salvar su matrimonio pero no podía sacarse al psicópata de su cabeza ya que se seguía escribiendo  con él. Su marido, harto de que ella estuviera lejana y confusa, le pidió el divorcio. Mientras tanto, esta mujer siguió teniendo sexo ocasional con su ex amante. Él fingía aconsejarla cuando ella conocía a alguien. Ninguna nueva relación parecía funcionar. La presencia de él físicamente era escasa (una vez al mes como amigos con roce) pero su opinión y su mirada estaban siempre presentes. Estuvo así unos 15 años hasta que, gracias al advenimiento de la web, dio con artículos sobre el tema. Todos los años de abuso y boicot de sus intentos de relación cobraron sentido: ella se había convertido en un mero suministro ocasional del narcisista quien, como se dice popularmente, “no comía, ni dejaba comer”. Deprimida, sintiendo que había entregado los mejores años de su vida a un perverso, y que con 60 años ya nadie la desearía, comenzó terapia y su proceso de sanación.

El segundo caso es el de un señor de mediana edad, casado con tres hijos que conoció a una joven mujer, hermana de un colega.  Ésta lo impresionó por su sed de aventura y con una sexualidad que hacía tiempo no experimentaba. Le prometió que viajarían, lo convenció que él estaba para mucho más. Su mujer se enteró del romance y lo echó de su casa. Cuando él le pidió a su amante si lo podía ubicar por unos días, se negó y comenzó a maltratarlo. No obstante, él siguió con ella por un tiempo hasta que se le hizo evidente que tenía otros amores y que nunca lo había querido. Afortunadamente, este hombre tenía un amigo, Pastor de una iglesia, que estaba interiorizado en el tema de abuso psicopático y narcisista. No solo lo ayudó a recuperarse sino a recomponer la situación con su esposa y sus hijos. Hoy están juntos nuevamente más sólidos y comprometidos que nunca.

¿Qué debes hacer si te has dado cuenta que estas arriesgando tu matrimonio por una persona con estas características?

  • Si has logrado cortar todo vínculo con el o la psicópata y consideras que vale la pena salvar tu matrimonio, tal vez lo mejor sea no decirle la verdad a tu cónyuge para no lastimarlo y para evitar que intente hacer justicia por mano propia agrediendo a quien te maltrató ya que sabemos que a los psicópatas les encanta pasar por víctimas y puede terminar en contra de un inocente despechado. Deberás tener en cuenta que recuperarte te costará mucho al no poder hablar del abuso más que con tu terapeuta. No te será sencillo disimular tus cambios de ánimo o incluso tus fobias frente a tu familia. Sin embargo, lo lograrás con paciencia.
  • Si crees que tu ex puede intentar vengarse revelando detalles íntimos a tu pareja deberás decírselo. No permitas que el/la sociópata lo/la humille de esa manera. Aun cuando decidas que tu matrimonio no estaba bien y quieras separarte, nadie merece enterarse de esa forma y que se hable de eso públicamente.
  • Si tu ex te chantajea o amenaza con contarle todo a tus hijos o a tu pareja si no le das dinero u otro tipo de favores, como así también si te dice que no te va a dejar en paz o te acosa por cualquier medio, NO PIERDAS TIEMPO: documenta y graba todo, habla con tu familia y haz la denuncia correspondiente porque esto no es juego. Hay cosas más importantes que considerar en este momento si tu marido o mujer te abandonarán. Está la seguridad de ellos y la tuya en riesgo. Hay cientos de casos en los que estos individuos chantajean a hombres y mujeres casados para obtener beneficios. Las amenazas, el chantaje y el acoso son delitos muy serios que contemplan penas de prisión efectiva. Si callas, no solo tu vida se volverá un infierno (muchas víctimas que no denuncian terminan con intentos de suicidio) sino que pones en peligro la seguridad de los demás. Demás está decir que si te ha golpeado, aunque no te chantajee, puede volver a hacerlo y debes denunciarlo. Una vez que hayas conseguido seguridad para tu familia te podrás dedicar a recomponer el vínculo. Si te aman, y si logramos que este tema se conozca socialmente, podrán tener una mirada más comprensiva de lo que te sucedió y las cosas se irán acomodando hasta normalizarse.

Las personas casadas tienen un atractivo especial para ellos. Se sienten doblemente seductores y malignos. Además de ganar tu silencio disfrutan sabiendo que padeces todo el dolor de su abuso en soledad. Ya no te culpes por tu infidelidad. Ellos iban a intentarlo hasta que cayeras. Tendrías que haber estado muy informada sobre estos desórdenes como para haber podido huir a tiempo. Lamentablemente la mayor parte de la sociedad no lo sabe. Hazte responsable, en cambio, de tu recuperación, de la mejora de tu matrimonio (es probable que ahora valores características de tu pareja como la honestidad y la dulzura que antes no veías enceguecido/a por un romance cursi y ficticio), de la re-vinculación con tus hijos (los padres o madres que tuvieron relaciones de este tipo sienten que se perdieron cosas importantes de las vidas de sus hijos por estar pendientes de descifrar cada escaramuza, mentira y maltrato de estos perversos). Todo esto es lo que puedes hacer. El pasado no lo puedes cambiar. El presente y el futuro están en tus manos.

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“En piel de Oveja” de George Simon.

“En piel de Oveja” de George Simon.

Las siguientes citas son del libro “En piel de Oveja” de George Simon.

Durante mucho tiempo, me pregunté por qué a las víctimas de manipulación les cuesta tanto ver lo que sucede en sus interacciones manipuladoras. Al principio, estuve tentado de hacerlos co-responsables pero luego he llegado a la conclusión de que:

  1. La agresión de un manipulador nunca es evidente u obvia. Nuestras tripas pueden decirnos que ellos luchan por algo, luchan para vencernos, ganar poder, o hacer las cosas a su manera, y nos encontramos inconscientemente a la defensiva. Pero como no podemos señalar pruebas objetivas y claras de que nos atacan, no podemos validar y dar certeza fácilmente a nuestros sentimientos.
  1. Las tácticas usadas por los manipuladores pueden hacerles parecer que están dolidos, que se preocupan, que están defendiéndose…, casi todo menos que están peleando. Esta táctica es difícil de reconocer fácilmente como una estrategia deliberada. Ellos siempre hacen lo necesario para que la persona dude de su comprensión visceral de que está siendo víctima de abuso o toma de ventaja. Además, la táctica no sólo dificulta que consciente y objetivamente reconozca que un manipulador lucha, sino que simultáneamente le mantienen a la defensiva. Estos rasgos las hacen armas psicológicas muy eficaces a las cuales cualquiera puede ser vulnerable. Es difícil pensar claramente cuando alguien le tiene hostigado emocionalmente.
  1. Todos nosotros tenemos debilidades e inseguridades que un manipulador inteligente podría explotar. A veces, somos conscientes de estas debilidades y de cómo alguien podría usarlos para aprovecharse de nosotros; pero otras, somos inconscientes de nuestras vulnerabilidades más grandes. Los manipuladores a menudo nos conocen mejor que nosotros mismos. Ellos saben qué botones presionar, cuando y con qué fuerza. Nuestra carencia del conocimiento de nosotros mismos nos pone en situación de ser explotados.

LAS TACTICAS QUE UTILIZAN SON LAS SIGUIENTES

*Negación *

El agresor rechaza confesar que ha hecho algo dañino o hiriente cuando claramente lo ha hecho. Es una manera de mentir (a ellos, así como a otros) sobre sus intenciones agresivas. Esta táctica del “¿Quien?… ¿Yo?” es una forma de “jugar al inocente”, e invita a la víctima a sentirse injustificada al encarar al agresor sobre su comportamiento inadecuado. Esta es también la forma en que el agresor se da el permiso de tener la razón en hacer lo que quiere hacer. Esta negación no es de la misma clase de negación que sufre una persona que acaba de perder a un ser amado y que no puede aceptar completamente el dolor y la realidad de la pérdida. Aquel tipo de negación es principalmente una “defensa” contra una ansiedad y daño insoportable. Por el contrario, la negación del agresor no es básicamente una “defensa”, sino una maniobra que usa para conseguir que otros se echen atrás, rectifiquen o incluso se sientan culpables por insinuar que él hace algo incorrecto. […]

*Falta de atención Selectiva*

Esta táctica es similar y a veces confundida con la negación. Ocurre cuando el agresor “juega al tonto”, o actúa como olvidadizo. Al usar esta táctica el agresor activamente no hace caso de las advertencias, súplicas o deseos de otros, y en general, rechaza prestar atención a todo lo que podría distraerlo de perseguir sus propios objetivos. A menudo, el agresor sabe muy bien lo que usted quiere de él cuándo comienza a exponer este comportamiento de “¡no quiero oírlo!”. Usando esta táctica de despiste, el agresor activamente se resiste a las tareas de prestar atención…

*Racionalización *

Una racionalización es la excusa que un agresor trata de ofrecer para involucrarse en un comportamiento inadecuado o dañino. Ésta puede ser una táctica eficaz, sobre todo cuando la explicación o justificación del agresor tiene el suficiente sentido como para que cualquier persona razonablemente consciente la acepte totalmente. Es una táctica poderosa porque no sólo sirve para quitar cualquier resistencia interna que el agresor podría tener para hacer lo que él quiere hacer (calmando cualquier náusea de la conciencia) sino que también le quita a otros de encima. Si el agresor puede convencerte de que lo que hace es justificado, entonces queda más libre para perseguir sus objetivos sin interferencias. […]

*Desviación *

Un objetivo móvil es difícil de golpear. Cuando tratamos de sujetar a un manipulador o tratamos de tener una discusión enfocada en una sola cuestión o comportamiento que no nos gusta, él es un experto en saber como cambiar el tema, esquivar la cuestión o de algún modo dirigirnos por otro camino. Los manipuladores usan distracción y técnicas de desviación para mantener el foco lejos de su comportamiento, alejarnos de la pista, y quedar libres para sus propios fines egoístas y ocultos. […]

*Mentira *

A menudo es difícil saber cuándo una persona miente mientras lo hace. Por suerte, hay momentos en que la verdad sale a flote porque las circunstancias no confirman la historia de alguien. Pero también hay veces en que usted no sabe que ha sido engañado hasta que es demasiado tarde. Un modo de minimizar las posibilidades de que alguien lo pisotee es recordar que puesto que las personalidades agresivas generalmente no se detendrán ante nada para conseguir lo que quieren, es de esperar que mientan y hagan trampas.

Otra cosa a recordar es que los manipuladores (las personalidades encubiertas agresivas que son) son propensos a mentir de modos sutil y encubierto. Los tribunales conocen bien las muchas formas en que la gente miente, aún cuando ellos requieren en los juramentos de tribunal que los testigos digan “la verdad, sólo la verdad, y nada más que la verdad”. Los manipuladores a menudo mienten reteniendo una cantidad significativa de la verdad o deformándola. Son expertos en ser vagos cuando usted les hace preguntas directas. Es un modo hábil de mentir por omisión. Tenga esto en mente cuando trate con un sospechoso de ser lobo vestido de oveja. […]

*Intimidación Encubierta*

Los agresores con frecuencia amenazan a sus víctimas con mantenerlos ansiosos, aprensivos y en una posición baja. Los agresivos encubiertos intimidan a sus víctimas haciendo veladas (sutil, indirectas e implícitas) amenazas. Causar culpa y vergüenza son dos de las armas favoritas de los agresivos encubiertos. Ambas son tácticas especiales de intimidación.

*Crear culpa*

Una cosa que las personalidades agresivas saben bien es que otras personas tienen conciencias muy diferentes a las suyas y son fácilmente culpabilizables. Los manipuladores son a menudo expertos en utilizar la mayor conciencia de sus víctimas para mantenerlos en la duda de sí mismos, ansiosos y sumisos. Cuanto mayor es la sensibilidad de conciencia de la víctima potencial, la culpa es más eficaz como arma.

Todo lo que un manipulador tiene que hacer es sugerir a la persona consciente que no se preocupa bastante, que es demasiado egoísta, etc, y aquella persona inmediatamente comenzará a sentirse mal. Por el contrario, una persona consciente podría intentar que un manipulador (o cualquier otra personalidad agresiva) se sintiera mal por su comportamiento hiriente, reconociera su responsabilidad, o admitiera su maldad, pero jamás logrará absolutamente nada.

*Avergonzar *

Técnica de usar sarcasmo sutil y observaciones ofensivas como un medio de miedo creciente y duda de sí mismo en otros. Los agresivos encubiertos usan esta táctica para hacer que otros se sientan inadecuados o indignos, y por lo tanto, sean deferentes con ellos. Es un modo eficaz de crear un sentido continuo de insuficiencia personal en la parte más débil, permitiendo así a un agresor mantener una posición de dominio. […]

*Desempeñar el Papel de Víctima*

Esta táctica implica retratarse como una víctima inocente de las circunstancias o del comportamiento de alguien a fin de ganar la compasión, conmover la lástima y así conseguir algo del otro. Una cosa con la que cuentan las personalidades agresivas encubiertas es el hecho que las personalidades menos hostiles y crueles por lo general no pueden soportar el ver a alguien sufrir. Por lo tanto, la táctica es simple. Convenza a su víctima que usted sufre de algún modo, y ellos tratarán de aliviar su angustia.

*Vilipendiar a la Víctima*

Esta táctica es con frecuencia usada junto con la táctica de desempeñar el papel de víctima. El agresor usa esta táctica para hacer parecer que él sólo responde (es decir se defiende contra) la agresión de parte de la víctima. Esto permite al agresor poner mejor a la víctima a la defensiva. […]

*Seducción *

Las personalidades encubiertas agresivas son expertas en encantar, alabar, adular o apoyar abiertamente a otros a fin de conseguir bajar sus defensas y rendir su confianza y lealtad. Los agresivos encubiertos son también en particular conscientes de que la gente que es hasta cierto punto emocionalmente necesitada y dependiente (y esto incluye a la mayor parte de personas que no tienen desórdenes de personalidad) quiere la aprobación, tranquilidad, y, más que nada, un sentido de ser valorado, reconocido y necesitado. Parecer estar atento a estas necesidades puede ser el boleto de un manipulador para obtener un poder increíble sobre otros. […]

*Proyectar la culpa (culpar a otros)*

Las personalidades agresivas siempre buscan un modo de evadir la culpa generada por su comportamiento agresivo. No son sólo expertos encontrando cabezas de turco sino en hacerlo en forma sutil y difícil de detectar.

*Minimización *

Esta táctica es una clase única de negación conectada con la racionalización. Usando esta maniobra, el agresor intenta demostrar que su comportamiento abusivo no es realmente tan dañino o irresponsable como alguien podría reclamar, quitándole importancia. Es la tentativa del agresor de hacer convertir una montaña en un hoyo de topo.

Algunas de las debilidades que nos hacen susceptibles a personas “agresivas encubiertas” personas que son agresivas pero no lo aparentan a simple vista) son…

  1. La ingenuidad. Facilidad para creer lo que nos dicen otros y considerarles “buenos”.
  1. Ser demasiado autoexigente y perfeccionista. Pregúntese si es de esas personas que es más autocrítico sobre si mismo que juzgando a cualquier otra persona. Usted podría ser el tipo de persona que está muy dispuesta a darle el beneficio de la duda a un manipulador. Cuando ellos hacen algo que le duele, usted es muy proclive a ver su lado de las cosas y muy dispuesto a autoculparse cuando ellos van al ataque.
  1. Poca autoconfianza. Usted podría ser una de esas personas que es demasiado dubitativa e insegura crónicamente de su derecho de alcanzar lo que quiere y necesita legítimamente. Podría faltarle confianza acerca de su habilidad de enfrentar conflictos directamente y de resolverlos efectivamente. Si es así, puede terminar prematuramente el pelear (asertivamente) e ir a la defensiva cuando se encuentre enfrentada con una personalidad agresiva (manipuladora)
  1. Racionalización. Tendencia a justificar o dar excusas en beneficio del manipulador.
  1. Dependencia emocional. Puede tener características de una personalidad sumisa y tener miedos profundos de independencia y autonomía. Entonces, podría ser el tipo de persona al que le atraen personalidades que parezcan seguras, independientes y agresivas. Después de que usted se involucra en una relación con ellos, tiene la tendencia de permitir que dichas personas tomen el control de usted por miedo de que si se las enfrenta podría ser “abandonada”. Cuanto más emocionalmente dependiente sea usted de otra persona, más vulnerable es de ser explotada y manipulada.

La búsqueda de “suministro” es la clave del comportamiento psicopático y narcisista

Las personas con trastornos de personalidad B “miran hacia afuera” para encontrar un panorama que los refleje como maravillosos. Para el narcisista o el psicópata todo y todos son, en esencia, reducidos a un objeto, y algunos funcionan juntos de manera muy útil: por ejemplo, una pareja adinerada, un buen físico en sí mismo o en otro (su pareja). Estos objetos son conocidos como “suministros” de los que el narcisista se alimenta y termina por quitarles su valor propio.  A menudo la persona que funciona como suministro no reconoce lo que está pasando, pues el narcisista alterna entre ciclos de idealización o devaluación. Es sabido que los psicópatas y narcisistas son insaciables sexualmente por lo que cuando sienten que el suministro les baja es probable que vuelva a ti luego de haberte descartado. No vuelve por amor. Necesita más suministro.

Si hacemos un sondeo entre las personas de nuestro entorno te dirán que los suministros son las típicas esposas trofeos de ejecutivos acaudalados. No es así, son personas a las que el sociópata distingue que puede manipular.  Por lo tanto siempre juega con su suministro, convirtiéndolo gradualmente de su  “persona de sus sueños” a un objeto que ha sido degradado, considerado deficiente y “no suficientemente bueno. ” Esto es porque el suministro nunca puede llenar el pozo sin fondo del estas personas, y como en una adicción, la necesidad del narcisista de sentirse completo siempre requiere más y más.

Al mismo tiempo, nunca tienen éxito en su búsqueda sin fin de nuevas maneras de probarse a sí mismos que valen algo. Por lo tanto, tarde o temprano, nuevas adquisiciones materiales o nuevas personas (o ambas) se vuelven necesarias, particularmente si la extensión deja de jugar su rol. Es muy fácil para el psicópata o narcisista devaluar a su suministro que solía adorar, y remplazarlo por alguien más manipulable cuando su pareja comienza a darse cuenta de su juego. Una vez que la persona amable y cariñosa ha sido abandonada, a menudo de manera cruel, (contradiciendo por completo el enfoque positivo que usó para atrapar a su “víctima”), la siguiente persona (nuevo suministro) inevitablemente caerá en la trampa ya que con ella emplea la fase de idealización.

La manipulación narcisista o psicopática puede presentarse de muchas maneras, dependiendo del sub tipo del desorden tipo B. El arrogante tiende a ser más evidente, ya que es demasiado dominante o amable (también conocido como falso altruismo). El encubierto no manifiesta su desorden, y cuando lo hace, racionalizan sus acciones como una forma de auto validación. Estos narcisistas pueden ser más insidiosos, pues sus acciones a menudo son mucho menos identificables pero más letales. Muchas mujeres (y hombres) han permanecido muchos años con este tipo de gente sintiéndose mal, a menudo, deprimidos o enfermos sin darse cuenta que el motivo de su dolor difuso era el comportamiento del narcisista o psicópata. Es un sentimiento como de la “zona de penumbra”; constantemente quieres hacer cosas por el narcisista bajo propio costo (por ejemplo, preocuparte constantemente que una pequeña acción tuya los lastimará, y siempre atender su estado emocional). Puede suceder que te detengas de repente, examines tus acciones y te encuentres en una situación extraña; haciendo cosas que normalmente no querrías hacer o que incluso van en contra de tus creencias. Los narcisistas y psicópatas son expertos en ganar la simpatía de sus suministros y en convertirse en el centro de su mundo.

Una forma en la que los narcisistas manipulan a sus suministros es negarle la atención, incluso el sexo por varios días, lo que hace que el suministro lo valore más cuando la reciban. Esta sutil y aparentemente inofensiva forma de manipulación a menudo lleva a la extensión a idolatrar al narcisista al disfrutar el extraño momento de alabanza o atención. Las señales son sutiles, pero la regla general es que confíes en tu intuición, y no creas sus palabras; enfócate por completo en sus acciones. Si te das cuenta que una persona cercana a ti probablemente es un narcisista antes de que te hayan abandonado, lo mejor que puedes hacer es distanciarte inmediatamente de ellos. Los narcisistas esencialmente son vampiros emocionales, que siempre te atormentarán con la posibilidad de acercarte más a ellos; actuarán distantes, pero cuando noten que sigues tu camino fingirán afecto para anclarte a ellos una vez más, lucharán constantemente para convertirse en el centro de tu vida, bloqueando nuevas amistades y romances. Devaluarán tus logros para sentirse mejor con los suyos. Aun así el narcisista puede dejarte en el momento que dejes de hacerlos sentir importantes o no aceptes más su abuso. Él o ella se van, usualmente sin advertencia y con mentiras. Tiene otros suministros esperando. Las necesidades de un narcisista son insaciables y con el tiempo, se desharán de esta nueva extensión y la remplazarán, al igual que a todos los otros.

El suministro sufre el duelo de aceptar que realmente el narcisista nunca lo amó o nunca le importó, pues esta persona simplemente lo sustituirá con “otros suministros” de amor, y la extensión debe aceptar el hecho de que su vida con esa persona fue una mentira. Es difícil y es doloroso, pero es algo que eventualmente permite el crecimiento y la reintegración de la extensión como un “yo”, la antítesis del narcisista y una persona de gran empatía y compasión.

Idealización, devaluación y descarte: el ciclo eterno de psicópatas y narcisistas.

Los sociópatas, narcisista y psicópatas son incapaces de establecer lazos afectivos francos y sencillos. Carecen de emociones reales. Aprenden a fingirlas. Se comportan y dicen sentir exclusivamente aquello que creen que puede reforzar la imagen artificial y ficticia que ofrecen sobre sí mismos o impresionar a quienes les escuchan.

No pueden establecer una relación afectiva real. Sus juicios de valor sobre las personas con las que establecen una relación íntima oscilan entre la idealización, la devaluación y su posterior descarte. Las personas son objetos para ellos. Cuando el objeto los ha desenmascarado o aburrido lo tiran como la basura del día anterior.

Generalmente se comienza con una exagerada idealización de la persona que les atrae. Les hace sentir que son únicos, les brindan atenciones desmesuradas, les hace sentir que no pueden dejar de desearlos. Cuando la persona seducida se enamora y está pendiente de cada deseo de su “adorador” comienza una intensa e injustificada devaluación. Este paso suele ser brusco, ellos aludirán estar defraudados por motivos insignificantes. Es como si de repente surgiese un sinfín de defectos que hasta ese momento había permanecido ocultos, a la par que las virtudes dejan de ser tales.

Se suele optar entonces por la ruptura, aunque en otros casos continúan alternándose sucesivamente estas fases de idealización y devaluación por tiempo indeterminado o hasta que la otra persona toma una resolución.

Su egocentrismo se traduce, muchas veces, en comportamientos donjuanescos, en los que la conquista de otra persona cumple esencialmente la función de servir para reafirmar la imagen idealizada de sí mismos. Enamorar a los demás implica para ellos la confirmación de su alto valor, como consecuencia del cual los otros le admiran y enamoran. Por eso, cuantas más personas se conquiste, más razones habrá para aumentar esa autoestima. Cuanto más dificil sea una persona de conquistar, mayor interés tiene para ellos el lograrlo, ya que reafirmará más la idea de su propio valor.

No existe una intención de amor, es decir, de dar y compartir afecto con el otro, sino que, incapaces de poder dar y recibir auténtico afecto, se limitan a manipular la relación con la única finalidad de acrecentar o sostener su propia autoestima.

Estos trastorno de la personalidad también se asocian frecuentemente con desviaciones sexuales. Estas surgen en el narcisista como resultado de este mismo problema: se humilla a la pareja para demostrarse a sí mismos (y tal vez a los demás posteriormente) el cariño y admiración del que pueden ser objeto. Se recurre, entonces, con cierta frecuencia, a comportamientos sexuales sádicos con la pareja, a la que pueden someter a todo tipo de vejaciones, aludiendo incluso, a que si no aceptan, es porque no les quieren suficientemente, o las acusan de ser personas aburridas en la cama por lo que tendrá que buscar a otra persona con quien hacerlo. Todo esto no supone más que una manipulación de los sentimientos en pro de su afán patológico de autoafirmación.

 

Tras haber obtenido este resultado, pueden despreciar, paradojicamente a esta persona, que pierde súbitamente su valor, pudiendo pasar rápidamente de la idealización hasta el mayor desprecio hacia la persona con la que hasta ese momento venían manteniendo relaciones sexuales. Buscan de nuevo comenzar el ciclo de idealización/devaluación/descarte con una pareja con la que reanudaran una relación patológica y a la que también acabarán destruyendo psicológicamente.