¿Hasta dónde pueden llegar las perversiones de los narcisistas y psicópatas?

Son muchos los comentarios que recibimos concernientes al grado de perversión sexual que puede llegar a tener un psicópata o un narcisista. No solo las preocupaciones se basan en el daño que sus gustos “peculiares” podrían llegar a tener sobre la salud física y mental de sus parejas sino que detrás de estas preguntas angustiosas sobrevuela el fantasma del abuso infantil. No todos los psicópatas tienen gustos sexuales absolutamente desviados ya que muchos ponen toda su atención en el poder, el dinero y el control de los demás. Sin embargo hay muchos otros casos en que el sexo es el centro de la sus vidas, es la droga que les provee algún tipo de emoción superficial a sus vacías personas.

Aclaremos que no todos los perversos son psicópatas, por ejemplo el voyeur o el fetichista, cuyo comportamiento suele no afectar en gran medida a otras personas, podría  mostrar tendencias psicopáticas mínimas. Por el contrario, los psicópatas y narcisistas son perversos por el mero hecho de obtener placer dañando a los demás. En un gran porcentaje la perversión se desplaza automáticamente sobre el área de la sexualidad.

Lo más común es que tengan múltiples parejas a las que engañen fingiendo monogamia sin involucrarse en prácticas demasiado perversas y sin afectar a menores. No obstante, el frenesí les dura poco tiempo y comienzan a buscar aventuras más fuertes: sexo en grupo, sadomasoquismo, etc. Una de las cosas que les produce mucho placer es el ir corriendo los límites sexuales de sus parejas más o menos estables. Por ejemplo los manipulan para que tengan sexo con otras parejas delante de ellos, cosa que las víctimas jamás hubieran aceptado si no estuvieran bajo el efecto totalizador y corrosivo del sociópata en sus vidas. El doctor Marietán comenta sobre pacientes que se volvieron esclavos de las ocurrencias del psicópata a los que denomina complementarios. Estos hombres o mujeres ceden a las presiones y terminan haciendo cosas perversas. Además de los complementarios, hace hincapié en un grupo especial de individuos que podrían tener una especie de “perverso” dormido y que, satisfaciendo al psicópata, se convierten en coparticipes gozosos de sus juegos perversos. En su sitio web una mujer narra su historia con un personaje famoso que la fue sometiendo tanto profesionalmente como sexualmente a cosas degradantes. Los intercambios de roles y de parejas eran comunes para él y ella lo tomó como algo natural en una relación apasionada. La gente le comenzó a resultar aburrida y tonta. Comenzó a imitar a su psicópata; se sentía superior a todos, la gente común le parecía obvia. Por el contrario, cuando estaba con su psicópata se sentía una basura y dudaba de todo. Éste fue instruyéndola en todo tipo de prácticas hasta que la invitó a tener sexo con niños. Ella se negó a hacerlo  pero, aun así, siguió muchos años siendo su amante a pesar de que él le había confesado que hacía “viajes” a destinos en donde él concretaba estas fantasías. Lo único que a ella le angustiaba era que a su esposa y a otras mujeres él parecía prestarles más atención que a ella. ¿Por qué no denunció  a esta persona que quería tener sexo “con niñas de 7 años” (cita textual)? Y suponiendo que esta persona tenía ante la opinión pública una fachada tan inviolable que hacía imposible exponerlo ¿No hubiera sido lógico alejarse de semejante monstruo inmediatamente? Esto no ocurrió. Puedes ver casos como este en la web del Dr. Marietan pero te advertimos que si estás en proceso de sanación, su lectura puede resultar contraproducente. No nos gusta recurrir a ellos salvo para ilustrar situaciones extremas como las que estamos tratando hoy.

Afortunadamente estos casos en que los complementarios normalizan la perversidad  en nombre de la relación no son mayoría. Si bien en  ocasiones el psicópata logra “contagiar” ciertos comportamientos perversos a sus víctimas de forma irreversible; en  la mayoría de los casos las víctimas consienten hasta un punto buscando la aceptación del perverso. Pero en cuanto cruzan fronteras no negociables, logran poner límites.

Los narcisistas y psicópatas juegan con distintas variables para hacer que las presas exploren cosas con las que no están de acuerdo:

  • Los acusan de puritanos/frígida/poco hombre si no aceptan.
  • Les aseguran que todos lo practican (ya hemos hablado de las falacias ad populum en otra entrada)
  • Los convencen de que son la mejor pareja sexual de toda su vida, con la que tiene más química y por eso les proponen esa novedad. Sus víctimas quieren estar a la altura de ese mito que el psicópata ha creado. A todas sus parejas le dice exactamente lo mismo.
  • Amenazan con marcharse o hacerlo con una persona que sea más liberal, más ardiente.
  • Prometen a sus parejas que dejarán de tener tantos amoríos si ellos/as exploran esa fantasía que los/las obsesionan.

Estos son algunos de los mecanismos para presionar a sus parejas a hacer cosas fuera de sus rangos de aceptabilidad. Pero volviendo al caso de los menores. ¿Qué tan común es? Muchos psicópatas abusan de menores pero no dentro de su familia. Para atraer adolescentes,  además de utilizar el tipo de discurso anteriormente mencionado, recurren  a extorsiones para obligarlos a callar como filmarlos para que todos los vean o decirles que sus padres y la comunidad entera no les van a creer si tratan de exponerlos. Martha Stout en su libro “The sociopath next door” narra la historia de un director de colegio secundario que tiene sexo con jovencitas mientras que para con su hija es exigente y moralista. Sin embargo, su hija descubre no solo sus aventuras sino su doble vida como narcotraficante.

Hay una porción mucho menor aun de psicópatas que abusan de sus hijos. En algunos casos las madres se dan cuenta y huyen; en otros las mujeres cuya anulación llega a niveles terroríficos niegan la evidencia y continúan con él. No queremos dejarte intranquila/o, realmente estos casos son un porcentaje pequeño comparado a los psicópatas cuyas conductas sexuales no llegan a extremos tan horrendos.  De todas formas copiamos a continuación algunos consejos del doctor Norberto Garrote, jefe del Servicio de Violencia Familiar del hospital Elizalde (Argentina), para detectar abuso en niños pequeños:

“A diferencia de una violación, que en general es provocada por un extraño y en una única oportunidad, “el acto abusivo en general se produce como consecuencia de una instalación lenta y paulatina de un proceso de seducción que se da en un marco de confianza. El abusador, que parece un buen tipo, va dejando señales en el camino que se pueden leer con anticipación. Prepara a su víctima, la sexualiza mediante estrategias disfrazadas de cuidados paternales, como dormir con el menor o compartir el baño como si fuese una actividad inocente de cuidado e higiene, la expone a imágenes inapropiadas (de su propio cuerpo o a través de videos no necesariamente pornográficos pero sí de contenido erótico) o le da información que no respeta la edad evolutiva del niño, con el pretexto de ofrecerle clases de educación sexual.”

Si sospechas abuso sexual presta atención si el niño:

  • Tiene dificultad al caminar o sentarse
  • De repente rehúsa a cambiarse para el gimnasio o participar en actividades físicas
  • Te cuenta que tiene pesadillas o empieza a mojar la cama
  • Experimenta un repente cambio de apetito
  • Demuestra conocimiento o comportamiento sexual que es inusual y sofisticado
  • Se embaraza o contrae una enfermedad transmitida sexualmente (STD) o una infección transmitida sexualmente (STI) – particularmente si tiene menos de 14 años de edad
  • Se va de la casa
  • Reporta abuso sexual por un pariente (padre/madre) u otro persona responsable de su cuidado

Para más información puedes recurrir a este sitio web: www.abusosexualinfantilno.org

En conclusión, casi todos los psicópatas tienen algún grado de perversión sexual que en la mayoría de los casos es lisa y llanamente promiscuidad y engaño permanente, otros llegan a exhibir  prácticas rechazadas por la gran mayoría de la sociedad pero que no involucra a menores  y en otros casos (estadísticamente un número menor) los sociópatas someten por la fuerza a sus víctimas o abusan sexualmente de menores. No te quedes a comprobar si tu pareja o ex pareja es una versión light o hardcore de perverso. MANTÉN EL CONTACTO CERO O EL CONTACTO MÍNIMO Y SUPERVISA A TUS HIJOS PERO SIN ALARMARLOS.

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“En piel de Oveja” de George Simon.

“En piel de Oveja” de George Simon.

Las siguientes citas son del libro “En piel de Oveja” de George Simon.

Durante mucho tiempo, me pregunté por qué a las víctimas de manipulación les cuesta tanto ver lo que sucede en sus interacciones manipuladoras. Al principio, estuve tentado de hacerlos co-responsables pero luego he llegado a la conclusión de que:

  1. La agresión de un manipulador nunca es evidente u obvia. Nuestras tripas pueden decirnos que ellos luchan por algo, luchan para vencernos, ganar poder, o hacer las cosas a su manera, y nos encontramos inconscientemente a la defensiva. Pero como no podemos señalar pruebas objetivas y claras de que nos atacan, no podemos validar y dar certeza fácilmente a nuestros sentimientos.
  1. Las tácticas usadas por los manipuladores pueden hacerles parecer que están dolidos, que se preocupan, que están defendiéndose…, casi todo menos que están peleando. Esta táctica es difícil de reconocer fácilmente como una estrategia deliberada. Ellos siempre hacen lo necesario para que la persona dude de su comprensión visceral de que está siendo víctima de abuso o toma de ventaja. Además, la táctica no sólo dificulta que consciente y objetivamente reconozca que un manipulador lucha, sino que simultáneamente le mantienen a la defensiva. Estos rasgos las hacen armas psicológicas muy eficaces a las cuales cualquiera puede ser vulnerable. Es difícil pensar claramente cuando alguien le tiene hostigado emocionalmente.
  1. Todos nosotros tenemos debilidades e inseguridades que un manipulador inteligente podría explotar. A veces, somos conscientes de estas debilidades y de cómo alguien podría usarlos para aprovecharse de nosotros; pero otras, somos inconscientes de nuestras vulnerabilidades más grandes. Los manipuladores a menudo nos conocen mejor que nosotros mismos. Ellos saben qué botones presionar, cuando y con qué fuerza. Nuestra carencia del conocimiento de nosotros mismos nos pone en situación de ser explotados.

LAS TACTICAS QUE UTILIZAN SON LAS SIGUIENTES

*Negación *

El agresor rechaza confesar que ha hecho algo dañino o hiriente cuando claramente lo ha hecho. Es una manera de mentir (a ellos, así como a otros) sobre sus intenciones agresivas. Esta táctica del “¿Quien?… ¿Yo?” es una forma de “jugar al inocente”, e invita a la víctima a sentirse injustificada al encarar al agresor sobre su comportamiento inadecuado. Esta es también la forma en que el agresor se da el permiso de tener la razón en hacer lo que quiere hacer. Esta negación no es de la misma clase de negación que sufre una persona que acaba de perder a un ser amado y que no puede aceptar completamente el dolor y la realidad de la pérdida. Aquel tipo de negación es principalmente una “defensa” contra una ansiedad y daño insoportable. Por el contrario, la negación del agresor no es básicamente una “defensa”, sino una maniobra que usa para conseguir que otros se echen atrás, rectifiquen o incluso se sientan culpables por insinuar que él hace algo incorrecto. […]

*Falta de atención Selectiva*

Esta táctica es similar y a veces confundida con la negación. Ocurre cuando el agresor “juega al tonto”, o actúa como olvidadizo. Al usar esta táctica el agresor activamente no hace caso de las advertencias, súplicas o deseos de otros, y en general, rechaza prestar atención a todo lo que podría distraerlo de perseguir sus propios objetivos. A menudo, el agresor sabe muy bien lo que usted quiere de él cuándo comienza a exponer este comportamiento de “¡no quiero oírlo!”. Usando esta táctica de despiste, el agresor activamente se resiste a las tareas de prestar atención…

*Racionalización *

Una racionalización es la excusa que un agresor trata de ofrecer para involucrarse en un comportamiento inadecuado o dañino. Ésta puede ser una táctica eficaz, sobre todo cuando la explicación o justificación del agresor tiene el suficiente sentido como para que cualquier persona razonablemente consciente la acepte totalmente. Es una táctica poderosa porque no sólo sirve para quitar cualquier resistencia interna que el agresor podría tener para hacer lo que él quiere hacer (calmando cualquier náusea de la conciencia) sino que también le quita a otros de encima. Si el agresor puede convencerte de que lo que hace es justificado, entonces queda más libre para perseguir sus objetivos sin interferencias. […]

*Desviación *

Un objetivo móvil es difícil de golpear. Cuando tratamos de sujetar a un manipulador o tratamos de tener una discusión enfocada en una sola cuestión o comportamiento que no nos gusta, él es un experto en saber como cambiar el tema, esquivar la cuestión o de algún modo dirigirnos por otro camino. Los manipuladores usan distracción y técnicas de desviación para mantener el foco lejos de su comportamiento, alejarnos de la pista, y quedar libres para sus propios fines egoístas y ocultos. […]

*Mentira *

A menudo es difícil saber cuándo una persona miente mientras lo hace. Por suerte, hay momentos en que la verdad sale a flote porque las circunstancias no confirman la historia de alguien. Pero también hay veces en que usted no sabe que ha sido engañado hasta que es demasiado tarde. Un modo de minimizar las posibilidades de que alguien lo pisotee es recordar que puesto que las personalidades agresivas generalmente no se detendrán ante nada para conseguir lo que quieren, es de esperar que mientan y hagan trampas.

Otra cosa a recordar es que los manipuladores (las personalidades encubiertas agresivas que son) son propensos a mentir de modos sutil y encubierto. Los tribunales conocen bien las muchas formas en que la gente miente, aún cuando ellos requieren en los juramentos de tribunal que los testigos digan “la verdad, sólo la verdad, y nada más que la verdad”. Los manipuladores a menudo mienten reteniendo una cantidad significativa de la verdad o deformándola. Son expertos en ser vagos cuando usted les hace preguntas directas. Es un modo hábil de mentir por omisión. Tenga esto en mente cuando trate con un sospechoso de ser lobo vestido de oveja. […]

*Intimidación Encubierta*

Los agresores con frecuencia amenazan a sus víctimas con mantenerlos ansiosos, aprensivos y en una posición baja. Los agresivos encubiertos intimidan a sus víctimas haciendo veladas (sutil, indirectas e implícitas) amenazas. Causar culpa y vergüenza son dos de las armas favoritas de los agresivos encubiertos. Ambas son tácticas especiales de intimidación.

*Crear culpa*

Una cosa que las personalidades agresivas saben bien es que otras personas tienen conciencias muy diferentes a las suyas y son fácilmente culpabilizables. Los manipuladores son a menudo expertos en utilizar la mayor conciencia de sus víctimas para mantenerlos en la duda de sí mismos, ansiosos y sumisos. Cuanto mayor es la sensibilidad de conciencia de la víctima potencial, la culpa es más eficaz como arma.

Todo lo que un manipulador tiene que hacer es sugerir a la persona consciente que no se preocupa bastante, que es demasiado egoísta, etc, y aquella persona inmediatamente comenzará a sentirse mal. Por el contrario, una persona consciente podría intentar que un manipulador (o cualquier otra personalidad agresiva) se sintiera mal por su comportamiento hiriente, reconociera su responsabilidad, o admitiera su maldad, pero jamás logrará absolutamente nada.

*Avergonzar *

Técnica de usar sarcasmo sutil y observaciones ofensivas como un medio de miedo creciente y duda de sí mismo en otros. Los agresivos encubiertos usan esta táctica para hacer que otros se sientan inadecuados o indignos, y por lo tanto, sean deferentes con ellos. Es un modo eficaz de crear un sentido continuo de insuficiencia personal en la parte más débil, permitiendo así a un agresor mantener una posición de dominio. […]

*Desempeñar el Papel de Víctima*

Esta táctica implica retratarse como una víctima inocente de las circunstancias o del comportamiento de alguien a fin de ganar la compasión, conmover la lástima y así conseguir algo del otro. Una cosa con la que cuentan las personalidades agresivas encubiertas es el hecho que las personalidades menos hostiles y crueles por lo general no pueden soportar el ver a alguien sufrir. Por lo tanto, la táctica es simple. Convenza a su víctima que usted sufre de algún modo, y ellos tratarán de aliviar su angustia.

*Vilipendiar a la Víctima*

Esta táctica es con frecuencia usada junto con la táctica de desempeñar el papel de víctima. El agresor usa esta táctica para hacer parecer que él sólo responde (es decir se defiende contra) la agresión de parte de la víctima. Esto permite al agresor poner mejor a la víctima a la defensiva. […]

*Seducción *

Las personalidades encubiertas agresivas son expertas en encantar, alabar, adular o apoyar abiertamente a otros a fin de conseguir bajar sus defensas y rendir su confianza y lealtad. Los agresivos encubiertos son también en particular conscientes de que la gente que es hasta cierto punto emocionalmente necesitada y dependiente (y esto incluye a la mayor parte de personas que no tienen desórdenes de personalidad) quiere la aprobación, tranquilidad, y, más que nada, un sentido de ser valorado, reconocido y necesitado. Parecer estar atento a estas necesidades puede ser el boleto de un manipulador para obtener un poder increíble sobre otros. […]

*Proyectar la culpa (culpar a otros)*

Las personalidades agresivas siempre buscan un modo de evadir la culpa generada por su comportamiento agresivo. No son sólo expertos encontrando cabezas de turco sino en hacerlo en forma sutil y difícil de detectar.

*Minimización *

Esta táctica es una clase única de negación conectada con la racionalización. Usando esta maniobra, el agresor intenta demostrar que su comportamiento abusivo no es realmente tan dañino o irresponsable como alguien podría reclamar, quitándole importancia. Es la tentativa del agresor de hacer convertir una montaña en un hoyo de topo.

Algunas de las debilidades que nos hacen susceptibles a personas “agresivas encubiertas” personas que son agresivas pero no lo aparentan a simple vista) son…

  1. La ingenuidad. Facilidad para creer lo que nos dicen otros y considerarles “buenos”.
  1. Ser demasiado autoexigente y perfeccionista. Pregúntese si es de esas personas que es más autocrítico sobre si mismo que juzgando a cualquier otra persona. Usted podría ser el tipo de persona que está muy dispuesta a darle el beneficio de la duda a un manipulador. Cuando ellos hacen algo que le duele, usted es muy proclive a ver su lado de las cosas y muy dispuesto a autoculparse cuando ellos van al ataque.
  1. Poca autoconfianza. Usted podría ser una de esas personas que es demasiado dubitativa e insegura crónicamente de su derecho de alcanzar lo que quiere y necesita legítimamente. Podría faltarle confianza acerca de su habilidad de enfrentar conflictos directamente y de resolverlos efectivamente. Si es así, puede terminar prematuramente el pelear (asertivamente) e ir a la defensiva cuando se encuentre enfrentada con una personalidad agresiva (manipuladora)
  1. Racionalización. Tendencia a justificar o dar excusas en beneficio del manipulador.
  1. Dependencia emocional. Puede tener características de una personalidad sumisa y tener miedos profundos de independencia y autonomía. Entonces, podría ser el tipo de persona al que le atraen personalidades que parezcan seguras, independientes y agresivas. Después de que usted se involucra en una relación con ellos, tiene la tendencia de permitir que dichas personas tomen el control de usted por miedo de que si se las enfrenta podría ser “abandonada”. Cuanto más emocionalmente dependiente sea usted de otra persona, más vulnerable es de ser explotada y manipulada.

Entrevista a Robert Hare. Psicópatas a gran escala.

Los psicópatas no son solo los fríos asesinos de las películas. Están en todas partes, viven entre nosotros y tienen formas mucho más sutiles de hacer daño que las meramente físicas. Los peores, dice, llevan ropa de marca y ocupan suntuosos despachos, en la política y las finanzas. La sociedad no les ve, o no quiere verles, y consiente

-¿Es la falta de empatía el elemento clave de la psicopatía?

-Sí. La empatía es una característica humana y se puede representar en una curva. La mayoría estamos en el centro. Y ambos extremos son malos. Tampoco es buena demasiada empatía. La naturaleza nos ha dado la capacidad de conectar. Pero los psicópatas no tienen esa capacidad.

-¿Es cierto que son más inteligentes que el resto?

-Si hablan de medicina, parece que saben más que un médico, aunque el interlocutor sepa que no saben nada. Si van detrás de un político y le hacen una foto, ya dicen que son amigos. Parecen inteligentes, pero en realidad no son especialmente brillantes. Algunos sí, claro. Y cuando son inteligentes son más peligrosos.

-¿Están mezclados con nosotros, en el mundo real?

-Por supuesto. Y la mayoría de los psicópatas no son asesinos. Están en la política o en los negocios. Y si tratan de destruirte (en forma simbólica o real) es porque te has puesto en su camino o porque sencillamente no les has caído bien. Están en todas partes. Son personas que saben controlar a los demás pero parecen muy buenos. Tienen carisma y son líderes. Carisma sin conciencia.

-¿Qué proporción de psicópatas hay entre la población?

-Cerca del 1% es psicópata estricto y un 3% puede considerárselo sociópata, según una estimación que hice hace diez años. Pero nuevos estudios demuestran que depende mucho de cómo se mida y de los criterios que se usen.

-Usted creó los test de psicopatía más utilizados…

-Sí. En dos versiones. La primera (PCLR) consta de veinte criterios y la segunda (PCL) mide doce. Es esta segunda herramienta, más sencilla, la que se más se utiliza. Los resultados se colocan en un diagrama con dos ejes. Uno de puntuación, entre 0 y 24, y otro de población. La mayoría de las personas tienen puntuaciones muy bajas, pero a partir de 18 puntos son psicópatas estrictos. Y, efectivamente, existe cerca de un 1% de la población con más de 18 puntos.

-¿Se puede ser amigo de un psicópata?

-No mucho. Hay personas a quienes les encantan los psicópatas, sin saberlo. Porque son divertidos. Te van a engañar y a chupar la esencia, pero resultan atractivos, aún a costa de ese precio tan alto. Al final, cuando ya no les sirves, te dejan. Los psicópatas son esponjas emocionales y absorben todo lo que tengamos. Pero si exprimes una esponja, suelta todo lo que cogió. Ellos no. Si los aprietas, sólo saldrá polvo.

-¿Cómo influye ese porcentaje de psicópatas en el resto de la sociedad?

-Puede tener impacto sobre millones de personas. Fíjese, por ejemplo, en los grandes escándalos financieros, con pérdidas para miles de personas. Detrás hay una mente psicópata. En los grandes negocios la psicopatía no es una excepción. ¿Qué tipo de persona cree usted que es capaz de robar a miles de inversores, de arruinarles aunque después se suiciden? Dirán que lo sienten, pero nunca devolverán el dinero. Es incluso peor que lo que hacen muchos asesinos.

-¿Y los políticos?

-La política y el póker son dos ocupaciones cuyas reglas obligan a mentir y engañar. Si los políticos fueran sinceros no serían elegidos. Muchos son mentirosos a secas. No tienen forzosamente que ser psicópatas. Pero la política es un medio fantástico para que se desarrollen, el mejor ambiente, el ideal. Igual que los negocios, que cambian con mucha rapidez. Ahí los psicópatas se desenvuelven como pez en el agua.

-¿Quiere decir que en círculos políticos y financieros hay más psicópatas que entre la población normal?

-Por supuesto que sí. Docenas de políticos de alto nivel deberían claramente estar en la cárcel. Son psicópatas, pero no puedo decir nombres. Tengo impresiones, y muchas. Pero debería aplicarles mi test. Me gustaría estudiar a algunos más a fondo. Y eso complicaría mucho la vida de los políticos honrados.

-¿Cómo puede la sociedad defenderse?

-Es prácticamente imposible para la sociedad defenderse de eso. Porque son ellos los que, además, hacen las reglas, dictan los principios y gastan millones para explicar al mundo que lo que hacen es fantástico. No sé lo que podríamos hacer. Para esto las elecciones no sirven. La gran mayoría de las personas no funcionarían bien en estos puestos. Lo dejarían, no servirían. No quiero decir que todo el mundo en esas posiciones sea psicópata, pero sí digo que el porcentaje entre ellos es muy superior al 1% general. Y que con diez ejecutivos, o políticos psicópatas entre mil, ya sería suficiente. Un pequeño ejército de soldados puede ocupar un país entero.

-¿Qué hacer entonces?

-Lo mejor y lo único que se puede hacer es intentar comprender. Y la sociedad no lo entiende porque la psicopatía es diferente. No hay patrones, como pasa, por ejemplo, con la esquizofrenia. Pasan años antes de identificar a un psicópata.

-¿Se puede curar?

-No. No tenemos procedimiento alguno para curar porque no hay nada que curar. Es un comportamiento con anomalías neurológicas. Pero no hay pacientes que pidan ayuda, que sufran. El problema lo tienen los demás. Ellos están perfectos, y se sienten perfectos. Nunca podrán sentir empatía, ponerse en el lugar de otra persona, tener sentimientos hacia alguien. Ni siquiera por los seres más próximos, padres, hermanos, pareja, hijos… Los psicópatas no tienen emociones, y no es posible enseñárselas.

¿Por qué el dolor es tan intenso y duradero luego del abuso sociopático?

Es probable que te hayas preguntado el porqué de un dolor tan intenso y que se prolonga en el tiempo. Todos nosotros hemos conocido el dolor y tenido pérdidas en nuestras vidas. Sin embargo, luego del abuso de estos depredadores, nos encontramos cuestionándonos cosas como “cuando murió mi madre estaba destruido. Con el transcurso de los días, el dolor se convirtió en una melancolía que me acompañaba durante el día pero que no era incapacitante, sentía la presencia de mi madre también. ¿Por qué ahora no puedo sacarme esta presión constante en el pecho y la cabeza? ¿Por qué mientras estoy trabajando vuelven a mí los recuerdos de sus burlas cuando se fue y pierdo la concentración? O también “superé una operación/enfermedad delicada, soporté el dolor y las intervenciones con dignidad y esta situación es tan dolorosa que me está poniendo de rodillas ¿Hay algo malo conmigo?”. No, tu no estás enfermo mentalmente (esos pensamientos son restos de la erosión identitaria y del “gaslighting” de tu ex pareja , familiar o amigo sociópata). Duele mucho física y mentalmente. Hay causas biológicas, psicológicas y sociales  para ese sentimiento. Digamos que te han golpeado en todos los flancos. Vamos por orden:

  • En la etapa de idealización él/ella llevó a cabo un proceso llamado “totalización”. Tú creíste en que te habías vuelto el centro de su vida, te sentiste halagada/o y te abriste como con ninguna otra persona. En realidad, el narcisista estaba metiéndose en cada rincón de tu cuerpo y tu cerebro, creando imágenes que no pudieras olvidar (emociones, canciones, paseos, libros) y que siempre asociaras a él. (Tal es así que muchos sobrevivientes no logran volver a pasar por ciertos barrios, comer ciertas comidas o escuchar algunas melodías porque les disparan una cascada de pena incontrolable). En paralelo te estaba enganchando con mucho sexo y contacto físico que luego en la fase de devaluación alternaba con alejamiento creando una adicción hormonal (hablamos de este ciclo oxitocina/cortisol en la entrada de la dependencia bioquímica). Cuando te abandona repentinamente (o tú lo haces porque te hiciste consciente de su abuso) el cuerpo entra en un estado de shock de abstinencia (sí, igual que con las drogas y el alcohol) que te traerá todo tipo de dolencias físicas y confusión mental. Esta etapa va cediendo en la medida que logres el contacto cero con tu ex. No obstante, el proceso de totalización psicológica que ejerció sobre ti, hace que sientas un vació muy grande e indiferencia por las cosas que antes te gustaban. Esto tarda más tiempo en ser superado (consulta la entrada para acelerar el proceso de recuperación)
  • El abuso prolongado lleva muchas veces a desarrollar un trastorno de estrés post traumático complejo (es una variante al trastorno de estrés post traumático que suele diagnosticarse luego de un accidente o asalto violento en cambio el complejo se da cuando la situación es prolongada en el tiempo: hogares violentos, abuso psicopatico o narcisista o personas secuestradas). Hay muchos neurólogos que han demostrado que es tal el desbalance bioquímico inducido por estas situaciones traumáticas que partes de la neo corteza y del hipocampo empiezan a evidenciar cambios físicos por lo que están impulsando la idea de que no es una enfermedad sino un traumatismo cerebral (una herida que te han hecho, como si te rompen la mandíbula de un puñetazo). ¿Y te parece que no te iba a doler? ¿Te sientes culpable porque te encuentras peor que cuando perdiste tu empleo o cuando tu tía enfermó? No, no eres mala persona. Esto duele a todos los niveles. Con la enfermedad de tu tía puedes racionalizar la situación (“ahora le darán quimio y se pondrá bien”), con el paso de un psicópata o narcisista en tu vida no puedes encontrar la más mínima lógica en esta realidad perversa a la que te arrastraron. Afortunadamente el TEPT complejo se trata exitosamente con terapias cognitivas que apuntan a crear nuevas redes neuronales que desplacen a las traumáticas (imagina que te forzaron a hacerte un tatuaje, tienes dos opciones…puedes con laser dejarlo de color piel o hacerte otro encima que te guste). Utilizando otra metáfora “hay que re escribir tu software mental” y volverás a sentirte pleno. Aquí tienes un enlace muy claro al respecto http://www.rcpsych.ac.uk/healthadvice/translations/spanish/tept.aspx
  • A otro nivel la traición y la injusticia de ver que el/la narcisista ha mentido sobre ti y le creen, que el/ella siguen engañando a otros sin límites, que ellos progresan en el trabajo y tu estás sin empleo (cuando el psicópata logró por medio de mentiras que pierdas tu puesto) es motivo más que suficiente para que sientas un dolor indescriptible. Te autocastigas pensando que deberías soportarlo con dignidad ya que después de todo ha habido muchas injusticias y traiciones en la historia (podríamos llenar hojas y hojas con ellas). Tienes derecho a sentirte pésimo por la falta de justicia, que otros no la hayan tenido no hace más que agregar vergüenza a la historia de nuestro planeta. De todas formas, muchos siguen pidiendo por un mundo más justo, victimas de accidentes de tránsito, de ataques terroristas, de violaciones, de abuso de autoridad, etc. Tal vez la búsqueda de una reparación o cierre justo es la emoción que más perdura en el tiempo. Es imposible resignarse. Habrá que aprender a convivir con ella o luchar por alguna causa que nos haga sentir útiles.

Quisimos mostrarte que no estás loco/a cuando sientes que este dolor va cediendo mucho más lentamente que otros dolores en tu vida. Ten esperanzas, desaparecerá. Hay muchos sobrevivientes que pueden dar fe de eso.  Queremos agregar algo más: considera este proceso como un viaje de autoconocimiento del que saldrás mucho más sabio, conocerás sutilezas de la naturaleza humana que muchos no entienden, podrás ser más sensible y compasivo con los que sufren (e implacable con los vampiros emocionales) y disfrutarás de cosas pequeñas que antes dabas por sentado. Piensa que estos viajes de superación están presentes en los mitos, en la literatura y en la mayoría de las grandes tradiciones religiosas del mundo (Buda y sus años de búsqueda en soledad, Ulises que descendió a los infiernos, Dante en la Divina Comedia, Jesús en el desierto, o las iniciaciones en los pueblos aborígenes donde los jóvenes suelen adentrarse solos en la selva y volver cuando hayan podido superar las pruebas). Estos relatos nos han acompañado desde siempre para darnos ánimo cuando nos adentramos (en nuestro caso, forzados) en lo desconocido de nuestras profundidades psíquicas;  y también nos aseguran que siempre habrá un retorno a la superficie con un mayor conocimiento de nosotros mismos, un renacimiento a la plenitud de nuestro ser luego de un viaje heroico. Tal vez pienses que exageramos un poco pero queremos que te veas como un héroe o una heroína en tu historia y no como la víctima de abuso a la que ellos quisieron reducirnos. Ánimo.

La búsqueda de “suministro” es la clave del comportamiento psicopático y narcisista

Las personas con trastornos de personalidad B “miran hacia afuera” para encontrar un panorama que los refleje como maravillosos. Para el narcisista o el psicópata todo y todos son, en esencia, reducidos a un objeto, y algunos funcionan juntos de manera muy útil: por ejemplo, una pareja adinerada, un buen físico en sí mismo o en otro (su pareja). Estos objetos son conocidos como “suministros” de los que el narcisista se alimenta y termina por quitarles su valor propio.  A menudo la persona que funciona como suministro no reconoce lo que está pasando, pues el narcisista alterna entre ciclos de idealización o devaluación. Es sabido que los psicópatas y narcisistas son insaciables sexualmente por lo que cuando sienten que el suministro les baja es probable que vuelva a ti luego de haberte descartado. No vuelve por amor. Necesita más suministro.

Si hacemos un sondeo entre las personas de nuestro entorno te dirán que los suministros son las típicas esposas trofeos de ejecutivos acaudalados. No es así, son personas a las que el sociópata distingue que puede manipular.  Por lo tanto siempre juega con su suministro, convirtiéndolo gradualmente de su  “persona de sus sueños” a un objeto que ha sido degradado, considerado deficiente y “no suficientemente bueno. ” Esto es porque el suministro nunca puede llenar el pozo sin fondo del estas personas, y como en una adicción, la necesidad del narcisista de sentirse completo siempre requiere más y más.

Al mismo tiempo, nunca tienen éxito en su búsqueda sin fin de nuevas maneras de probarse a sí mismos que valen algo. Por lo tanto, tarde o temprano, nuevas adquisiciones materiales o nuevas personas (o ambas) se vuelven necesarias, particularmente si la extensión deja de jugar su rol. Es muy fácil para el psicópata o narcisista devaluar a su suministro que solía adorar, y remplazarlo por alguien más manipulable cuando su pareja comienza a darse cuenta de su juego. Una vez que la persona amable y cariñosa ha sido abandonada, a menudo de manera cruel, (contradiciendo por completo el enfoque positivo que usó para atrapar a su “víctima”), la siguiente persona (nuevo suministro) inevitablemente caerá en la trampa ya que con ella emplea la fase de idealización.

La manipulación narcisista o psicopática puede presentarse de muchas maneras, dependiendo del sub tipo del desorden tipo B. El arrogante tiende a ser más evidente, ya que es demasiado dominante o amable (también conocido como falso altruismo). El encubierto no manifiesta su desorden, y cuando lo hace, racionalizan sus acciones como una forma de auto validación. Estos narcisistas pueden ser más insidiosos, pues sus acciones a menudo son mucho menos identificables pero más letales. Muchas mujeres (y hombres) han permanecido muchos años con este tipo de gente sintiéndose mal, a menudo, deprimidos o enfermos sin darse cuenta que el motivo de su dolor difuso era el comportamiento del narcisista o psicópata. Es un sentimiento como de la “zona de penumbra”; constantemente quieres hacer cosas por el narcisista bajo propio costo (por ejemplo, preocuparte constantemente que una pequeña acción tuya los lastimará, y siempre atender su estado emocional). Puede suceder que te detengas de repente, examines tus acciones y te encuentres en una situación extraña; haciendo cosas que normalmente no querrías hacer o que incluso van en contra de tus creencias. Los narcisistas y psicópatas son expertos en ganar la simpatía de sus suministros y en convertirse en el centro de su mundo.

Una forma en la que los narcisistas manipulan a sus suministros es negarle la atención, incluso el sexo por varios días, lo que hace que el suministro lo valore más cuando la reciban. Esta sutil y aparentemente inofensiva forma de manipulación a menudo lleva a la extensión a idolatrar al narcisista al disfrutar el extraño momento de alabanza o atención. Las señales son sutiles, pero la regla general es que confíes en tu intuición, y no creas sus palabras; enfócate por completo en sus acciones. Si te das cuenta que una persona cercana a ti probablemente es un narcisista antes de que te hayan abandonado, lo mejor que puedes hacer es distanciarte inmediatamente de ellos. Los narcisistas esencialmente son vampiros emocionales, que siempre te atormentarán con la posibilidad de acercarte más a ellos; actuarán distantes, pero cuando noten que sigues tu camino fingirán afecto para anclarte a ellos una vez más, lucharán constantemente para convertirse en el centro de tu vida, bloqueando nuevas amistades y romances. Devaluarán tus logros para sentirse mejor con los suyos. Aun así el narcisista puede dejarte en el momento que dejes de hacerlos sentir importantes o no aceptes más su abuso. Él o ella se van, usualmente sin advertencia y con mentiras. Tiene otros suministros esperando. Las necesidades de un narcisista son insaciables y con el tiempo, se desharán de esta nueva extensión y la remplazarán, al igual que a todos los otros.

El suministro sufre el duelo de aceptar que realmente el narcisista nunca lo amó o nunca le importó, pues esta persona simplemente lo sustituirá con “otros suministros” de amor, y la extensión debe aceptar el hecho de que su vida con esa persona fue una mentira. Es difícil y es doloroso, pero es algo que eventualmente permite el crecimiento y la reintegración de la extensión como un “yo”, la antítesis del narcisista y una persona de gran empatía y compasión.

Tratarán de hacerte dudar de tu cordura. Erosión de identidad y “gaslighting”.

Una de las técnicas más abusivas que utilizan los sociópatas y narcisistas es la de hacerte pasar por loca/o. Este abuso se conoce como “gaslighting”. El “gaslighting” es una forma de violencia psicológica y lavado de cerebro que consiste en presentar información falsa o incompleta para hacer dudar a la víctima de su memoria, percepción y cordura. Esto puede ir desde simples negaciones por parte de los abusadores de que determinados eventos hayan ocurrido hasta la escenificación de situaciones extrañas para desorientar a la víctima.

El término “gaslighting” proviene de la obra Gas Light  (conocida como Angel Street en Estados Unidos) y sus adaptaciones al cine. El argumento trata de un hombre que intenta convencer a su mujer de que está loca, manipulando pequeños objetos de su entorno e insistiendo constantemente en que ella está equivocada o está padeciendo lagunas de memoria cada vez que ella menciona estos cambios. El término parte de las lámparas de gas (gas light) que el marido usa en el ático mientras busca el tesoro escondido. La mujer avista dichas luces, y él le insiste en que no son más que delirios.

El término es ahora usado profusamente en literatura clínica psiquiátrica. Comenzó a ser utilizado coloquialmente desde la década de 1970 para describir esfuerzos de manipular el sentido de realidad de alguien. Los psicópatas y narcisistas utilizan esta forma de abuso en forma permanente y de ésta manera logran que se produzca la erosión del sentido de identidad de sus parejas (o colegas en el ámbito laboral).

Algunos ejemplos de “gaslighting” por parte del abusador:

  •        Fingir no comprender lo que le dice su “presa” y negarse a escuchar
  • Cambiar las fechas de eventos y decirle a su pareja que entendió todo mal.
  • Negar lo que dijo, incluso lo que dijo minutos atrás. Luego acusará a la víctima de no escucharlo nunca.
  • Cambiar de tema diciendo que no quiere volver a tratar ese asunto (aun cuando jamás hayan conversado sobre el mismo)
  • Negar sucesos verídicos delante de compañeros, amigos y familiares para que también duden de la percepción de su pareja o colega.
  • Acusar a la parte abusada de tener una imaginación desbordada y de vivir en las nubes.
  • Acusarla/lo de ser celoso, posesivo, demandante cuando nada de eso es cierto (tratan de hacerlo frente a testigos que no podrán corroborar la historia)
  • Tratar de aislar a la víctima diciéndole que cree más en lo que dicen los demás que en lo que él dice. Fingirá sentirse dolido y traicionado.
  • Devaluar lo que su pareja dice o hace diciéndole que sus opiniones son ridículas o infantiles. Llegan a decir cosas como “¿No viste la cara que todos pusieron cuando tú comenzaste a hablar de política? Yo te lo digo por tu bien, porque te quiero, no te vuelvas a poner en ridículo delante de ellos”
  • Negar cosas que prometieron. “Yo jamás te prometí/dije eso”.
  • Acusarla de tener mala memoria. “Si siempre olvidas dónde dejas las llaves ¿Por qué habría de confiar en lo que me dices ahora?”
  • Esconderle cosas a su pareja, o incluso cambiárselas de lugar y luego decirles “pero si tú la habías dejado allí”.

Según el Dr. en psicología Robin Stern si siempre estás  disculpándote con tu pareja, jefe o amigo; si te preguntas si no estarás estresada; si tienes que excusar ciertos comportamientos de tu novio a tus familiares; si a pesar de que tienes todo en la vida estás triste y angustiada en forma difusa,; si te cuesta tomar decisiones; tienes miedo de que te evalúen mal en el trabajo a pesar de dar lo mejor de ti o piensas que tal vez tienes síntomas de una enfermedad neurodegenerativa; primero evalúa si no estás siendo víctima de un psicópata, sociópata y narcisista en el ámbito doméstico o laboral.

gaslighting