¿Es realmente triangulación? ¿Es abuso?

Muchas personas nos preguntan: ¿cómo me doy cuenta que me están triangulando? Puede parecer extraño, pero no lo es. Las víctimas que todavía no logran ver en la nube de abuso que están viviendo, ya no saben qué es realidad y qué es ficción. Veamos entonces algunas características de este mecanismo de tortura psicológica:

• La triangulación no significa necesariamente infidelidad y no ocurre solo en relaciones románticas. Esta técnica también la emplean los progenitores psicópatas con sus hijos cuando eligen a uno como preferido para compararlo constantemente con los demás así los más “rebeldes”, quienes ven con más claridad la dinámica perversa familiar, deseosos de volver a tener el “cariño” de su padre o madre (después de todo son niños y necesitan de ese vínculo), se amoldan y se someten. También nos triangulan jefes cuando van variando las alianzas con sus empleados para que todos compitan contra todos, o los políticos cuando instalan temas controvertidos adrede para dividir a la población, así, mientras los ciudadanos se pelean entre sí, los políticos en cuestión se dedican a actividades de su interés que “deben” pasar desapercibidas.

• La triangulación es manifiesta. ¿Qué quiere decir esto? En las relaciones románticas, una persona que no cree en la monogamia, te lo dice desde el comienzo, y tú decides si te interesa ese tipo de relación. Si, por el contrario, una persona cree en la monogamia, pero por equis motivos te fue infiel, sabiendo que eso te devastaría tratará desesperadamente de que no te enteres. Pues bien, un/a psicópata quiere que te enteres en forma parcial, para luego negártelo. Suelen dejar abierto el chat para que tú leas una conversación subida de tono, e inmediatamente te dirá, en tono dulce, que son bromas de colegas; o se va a Paris por trabajo, cena a solas con un/a cliente atractivo, y por supuesto te lo cuenta, no por honestidad, ya que si no pasara nada con ese/a cliente no tendría por qué contarte, y tú jamás te habrías enterado porque estaba muy lejos. ¿Qué pasa entonces? Te desesperas, le preguntas qué paso, te dice, sin mucha seguridad, que no pasó nada, pero recalca que es una persona encantadora, no entiendes si lo que escuchas es “sí” o es “no”, te angustias, te acusa de estar haciendo una escena, te reprocha que siempre desconfías, tú terminas pidiéndole perdón. Ha conseguido una victoria más.

• La triangulación logra que quienes son triangulados (tú, y las otras partes también) se esfuercen en dar lo mejor de sí a la/el psicópata. Si eres empleado, crees que el verdadero enemigo es tu colega, y tu colega piensa lo mismo de ti. Compiten para entregar el mejor proyecto, y cuando lo hacen, el/la psicópata toma las mejores ideas de ambos, arma su propio proyecto, y se queda con el crédito, y ni pienses en denunciarlo, ya que ha reclutado a nuevos triangulados, que no creerán tu versión de los hechos. Si eres su pareja, vives entre fantasmas de otras personas, que no estás imaginando, están, siempre están. Los/as psicópatas siempre tienen plan B/C/D…Z, y son más que planes, son hechos. Obviamente, en ese estado de duda constante, tu salud se deteriora, pierdes tu autoestima, y vives para complacer a tu pareja tratando de volver a la etapa del bombardeo amoroso. Si eres su hijo/a, querrás demostrarle que vales, que eres inteligente, que eres buena persona, porque toda tu vida te comparó con alguien más, muchas veces tu hermano/a, lo cual no solo es doloroso, sino que hace más difícil que puedan unir fuerzas contra tu progenitor/a.

Resumiendo, que una vez tu pareja te diga que se cruzó en la calle con alguien de su pasado, o que tu madre ocasionalmente te compare con tu prima diciéndote que ella aprendió a tejer y que tú podrías hacer lo mismo, no implican triangulación, son comentarios inoportunos, en especial si no son recurrentes. La triangulación es constante, deliberada y expuesta, pero finge ser ingenua, busca que muerdas la carnada, sufras, y si reaccionas con celos aún mejor, así el/la psicópata comienza a fabricar una imagen tuya de “posesivo/a” con la que te calumniará cuando te descarte. Si sospechas que te están triangulando, no actúes, no entres en el juego, solo observa, y dedícate a planear tu salida de esa relación, esa familia, ese grupo de amigos o ese trabajo. LA TRIANGULACIÓN ES ABUSO.

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El refuerzo intermitente en las relaciones con psicópatas y narcisistas

¿Te sorprendió con una escapada de fin de semana después de varios días de castigo del silencio? ¿Te contó algo triste que le sucedió tras semanas de desvalorización? ¿Te dio un regalo costoso después de una rabieta explosiva o mostró preocupación tras horas de críticas? ¿Qué tienen todas estas acciones en común? En el contexto de una relación abusiva, son demostraciones de refuerzo intermitente, una táctica de manipulación peligrosa que se utiliza para mantener a la víctima pendiente de la aprobación y el “cariño” de la persona abusiva.

En 1956 psicólogo B.F. Skinner descubrió que el comportamiento de los mamíferos se veía influido por recompensas o castigos, pero que existía una forma específica de otorgar recompensas que podía hacer que esa conducta persistiera en el tiempo: el refuerzo intermitente, un programa de recompensas que no son previsibles, sino azarosas. Descubrió que las ratas de su laboratorio presionaban una palanca con alimento de manera más constante cuando no sabían si vendría el alimento como premio. En términos más simples, cuando sabemos que nos espera una recompensa luego de llevar a cabo una determinada acción, tendemos a trabajar menos duro por ella. Sin embargo, cuando el momento de la recompensa o la certeza de que lo obtendremos es impredecible, tendemos a repetir ese comportamiento con más entusiasmo, con la esperanza de obtener un buen resultado final. Este mismo fenómeno se observa claramente en el comportamiento en los jugadores compulsivos de todo tipo de juegos (tragamonedas, videojuegos) y es el mismo principio que aplican Facebook o Twitter, cuando no siempre muestran nuestras publicaciones, y de esa manera, al no obtener los “likes” de tus amigos de forma previsible, te mantienes subiendo material, lo cual es el negocio de estas empresas. El refuerzo intermitente también lo aplican hombres y mujeres de negocios como forma de mantener en ascuas a sus empleados para que rindan más. Lo que estas empresas y empresarios saben es que nuestro cuerpo libera mucha más dopamina cuando la recompensa es impredecible que cuando es segura. La dopamina es un neurotransmisor que además de intervenir en las funciones motoras de nuestro organismo, también nos da placer, de hecho, su falta, puede traer como consecuencia depresión y ansiedad, entre otros problemas de salud.En una relación con un narcisista o psicópata integrado el refuerzo intermitente, esta liberación masiva de dopamina, se alterna con castigos como el silencio, el desprecio, las críticas, la triangulación y el gaslighting (o luz de gas). Estos castigos hacen que tu cuerpo produzca adrenalina, noradrenalina y cortisol, las sustancias involucradas en la respuesta cuando estás en peligro y bajo estrés que si bien son necesarias cuando tienes que lidiar con una amenaza real, cuando permanecen en tu cuerpo por mucho tiempo, como cuando sufres abuso prolongado, no solo te hacen sentir emocionalmente cada vez peor sino que tu cuerpo comienza a tener todo tipo de síntomas de otras afecciones, por lo tanto, tu cerebro comienza a necesitar con desesperación la dopamina que el refuerzo intermitente de esa persona abusiva te da, en un intento de sobrevivir. Esta alternancia de ciclos de luna de miel y maltrato explica el por qué trabajamos más duro para mantener esa relación: deseamos desesperadamente volver a la fase de idealización que la persona abusadora nos procuró al comienzo de la relación para aliviar el mismo malestar que nos produce en la fase de devaluación.
Asimismo, los actos esporádicos de amabilidad de la persona abusiva no solo nos suben la dopamina, sino que nos hacen desconfiar de nuestros propios instintos acerca de la verdadera cara siniestra que muestran durante los momentos de maltrato. Al dar afecto, lástima o aliento de vez en cuando, ese comportamiento positivo esporádico se amplifica ante los ojos de sus víctimas que vuelven a confiar, y a tener esperanzas de que la persona abusiva pueda cambiar. Sin embargo, para todos los especialistas en el tema, está claro que éstas son estratagemas para seguir abusando, no son signos de redención. Estos períodos intermitentes de bondad están integrados en el ciclo de abuso como una forma manipular a las víctimas (hijos, cónyuges, empleados) para que permanezcan como suministro de sus caprichos. Recuerda que las personas abusivas pueden dañarte deliberadamente para luego venir a tu rescate y quedar como héroes o heroínas ante el mundo.

Por último, el refuerzo intermitente se usa para fortalecer lo que se conoce como vínculo traumático, un vínculo creado por la experiencia emocional intensa de la víctima que lucha por sobrevivir buscando erróneamente la validación del abusador. Los vínculos por trauma mantienen a las víctimas atadas a sus abusadores incluso durante actos de violencia psicológica o física, porque la víctima está disminuida, aislada y programada para confiar en el abusador a través del refuerzo intermitente, del lavado de cerebro y la luz de gas. Las víctimas fueron condicionadas a buscar en esas personas abusivas la medicina para el veneno que les inocularon sin que lo detectaran.

Para romper el vínculo traumático, es esencial que la víctima de abuso busque apoyo y obtenga un espacio seguro lejos de la persona abusiva, ya sea con contacto cero o con contacto mínimo en los casos en que existan hijos en común o un trabajo que momentáneamente no se pueda abandonar. La forma más poderosa de curarse de la incertidumbre creada a partir del refuerzo intermitente es comprender de una vez por todas que estamos tratando con una persona narcisista o psicópata, y que todavía hay mucho desconocimiento sobre el tema. Los sobrevivientes necesitan trabajar con un profesional que sepa sobre vínculos traumáticos con personalidades abusivas, que los ayude fehacientemente a reconocer el abuso, que les dé permiso para sentir la ira y la indignación que callaron por años, que les ayude a canalizar estas emociones tan fuertes, y que les recuerden que deben permanecer lejos de quienes gozaron con su abuso.

Autores: ShivaShakti

La psicopatía y el narcisismo tienen una fuerte base neurológica

La psicopatía y el narcisismo tienen una base neurológica. En mayor o menor medida las personalidades tipo B sufren una pérdida de actividad en el sistema límbico, y una disminución de la actividad en la corteza orbital y la corteza prefrontal ventromedial adyacente, la parte del cerebro que se encuentra justo sobre ojos y nariz. También tienen una actividad anormal en la amígdala al final del lóbulo temporal, y actividad menor en una pequeña franja del giro cingulado que conecta la corteza orbital y la amígdala (ver imágenes de la resonancia magnética funcional del encabezado de esta nota). Los científicos discuten si esto es algo de origen genético, o si este funcionamiento deficitario del cerebro es producto de una crianza, o bien abusiva, o bien demasiado permisiva (ambos casos han sido propuesto por psicólogos y psiquiatras que investigan el tema) durante los cuatros primeros años de vida, etapa en la cual el cerebro es absolutamente plástico. Seguir insistiendo en que la psicopatía y el narcisismo son meras “formas de ser” es un error, lo correcto sería decir que este funcionamiento cerebral deficitario se “traduce en una forma de ser” que generalmente hace daño a quienes conviven con psicópatas y narcisistas. Sin embargo, esto que afirman muchos científicos no significa que estén enfermos y que no puedan evitar hacer lo que hacen ya que las áreas ejecutivas del cerebro, y las áreas que juzgan si el propio accionar es ético o no, dañino o no, están en perfecto estado, por lo que hay un alto grado de elección personal en todo lo que hacen, es decir, SON RESPONSABLES Y CONSCIENTES DE SUS ACTOS. Hay investigadores como el Dr. Kent Kiehl, y el Dr. George Simon que creen que, si bien el cerebro adulto no es tan plástico como el de los niños, si se lo ejercitara, estos pacientes con desórdenes de personalidad tipo B podrían desarrollar nuevas conexiones neuronales que ayudarían a controlar la impulsividad y a desarrollar algo de empatía. Este tipo de cambios en la estructura neuronal es más común de lo que parece, por ejemplo, cuando una persona sufre un ACV, e inmediatamente se la hace practicar con diversas terapias, logra recuperar muchas funciones aun cuando el área que regula esa función en el cerebro esté irreversiblemente dañada, es decir, otras áreas del cerebro asumen el control de esa función. Pero para que esto suceda, hay que trabajar y trabajar con voluntad y empeño. En el caso de psicópatas y narcisistas no les interesa ningún cambio, ni ningún trabajo duro, debido a la distorsión que tienen en su auto percepción, no creen que exista nada malo en ellos, simplemente desconocen cómo se ve y se siente el mundo con un cerebro no deficitario, si por un momento tuvieran esa percepción se darían cuenta de todas las funciones de las que carecen. Y es en este aparente callejón sin salida donde nos queremos detener: hasta el momento, psicópatas y narcisistas no se han hecho tratar porque históricamente volaron bajo radar, no se los detectaba. Ahora, las cosas están cambiando, en un par de años más, la mayor parte de la población los va a reconocer, y no los va a querer cerca, nadie quiere tener a su lado a una persona con hábitos predatorios, las empresas no los van a contratar, sus familiares los van a dejar, los vecinos los van a evitar, los votantes no los van a votar, etc. ¿Y qué pasará si esto ocurre? Pues que habrá una sola elección posible: o tratamiento u ostracismo social. Entonces, solo entonces, comenzaremos a ver cambios. Por el momento, la única forma de relacionarnos con ellos es el contacto cero o el contacto mínimo.

Copyright Shiva Shakti

Glosario sobre psicopatía y narcisismo con palabras finales

Hace tres años comenzamos el blog con la idea de difundir lo que habíamos aprendido sobre psicopatía y narcisismo buscando respuestas a nuestras situaciones personales que transcurrieron tanto en el ámbito doméstico como en el laboral. Coincidíamos en que el material que había disponible en español era insuficientes por lo que, sin tener experiencia previa en blogs o redes sociales, decidimos traducir lo que había disponible en inglés y francés para subirlo. También difundimos lo que ya había en castellano tanto en blogs como en libros. A los pocos meses de iniciar el blog, el libro de Iñaki Piñuel salió a la venta y desde entonces la problemática del abuso psicopático ha comenzado  a tratarse en los medios. Lamentablemente, si bien estamos felices de que hay más presencia mediática del tema, está lejos de tener la cobertura que merece y deseamos que cada vez sean más los blogs, las comunidades en redes sociales, los artículos periodísticos, los reportajes televisivos para prevenir y sanar el abuso de psicópatas y narcisistas en sus roles de padres/madres, colegas, jefes, parejas.

Hoy queremos anunciar que ésta será nuestra última entrada al blog. Creemos que ya colaboramos en difundir lo que estaba a nuestro alcance. Seguiremos manteniendo la página de Facebook para mostrar lo que otros divulguen y para dar la oportunidad a los lectores de seguir comentando y compartiendo vivencias. Creemos firmemente que la educación logrará que las personas que estén en la mira de abusadores puedan darse cuenta y alejarse antes de involucrarse en relaciones o proyectos con ellos; que los sobrevivientes se recuperen de forma eficiente y definitiva; que los psicópatas integrados y narcisistas malignos, al no poder usarnos, se sientan obligados a cambiar su conducta hacia el resto. Hoy por hoy, se ha comprobado que distintos tipos de terapias cognitivas-conductuales, el uso de oxitocina inhalable, la meditación compasiva (esto último a cargo del equipo del Doctor en Ciencias Neurocognitivas Richard Davidson) se utilizan con bastante éxito para estimular la empatía y mejorar la conducta de las personas con desórdenes de personalidad tipo B. Sin embargo, los sociópatas no quieren salir de su zona de confort. Solo cuando toda la sociedad los identifique se verán forzados a tratarse o a vivir prácticamente aislados cuando los demás traten de evitar su compañía. Ese es el poder de la educación.  Es entonces que dejamos establecido aquí lo siguiente:

Por el presente texto declaramos que todo el material que compartimos en este blog que sea de nuestra autoría, es decir aquel que no esté especificado como cita textual, reportaje, transcripción o traducción de otros autores, es y será de DOMINIO PUBLICO por lo que cualquier persona puede hacer uso del mismo total y/o parcialmente para reproducirlo en cualquier medio si, y solo sí, reconoce SU CONDICIÒN DE MATERIAL INTELECTUAL QUE PERTENECE A LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO. Reiteramos, nadie podrá reservar derecho alguno sobre el material original de este blog porque nosotras, las autoras SHIVA SHAKTI, lo hemos establecido como de DOMINIO PUBLICO.

Habiendo aclarado esto, queremos dejarte un glosario con los términos más importantes para entender en qué consiste este tipo de abuso, de violencia. Asimismo, deseamos asegurarte que de ese pozo de dolor y debilidad se sale, busca la ayuda correcta, mantén contacto cero o contacto mínimo, aprende todo lo que puedas, dedícate a sanar, rodéate de amor y de buenas personas y, en especial, ten paciencia con tu proceso porque será largo, pero no eterno. Saldrás de esta crisis ENORME, volverás a ser feliz, y conocerás el valor de cosas sencillas en las que antes no reparabas bajo el drama constante del relato sociopático. Hay una vida plena y hermosa luego del encuentro con “la gente de la mentira”, como el doctor Scott Peck ha dado en llamar a aquellos cuyo placer es el mal ajeno.

GLOSARIO BÁSICO SOBRE PSICOPATIA Y NARCISISMO MALIGNO

Bombardeo amoroso: durante la etapa de idealización, los psicópatas y narcisistas necesitan derribar todos tus reparos por lo que harán una campaña extraordinaria de halagos, coincidencias manufacturadas, intensidad de vivencias, desesperación por estar contigo. Te hará creer que eres la pareja perfecta, su alma gemela, su colega o amigo ideal, etc. De a poco todos tus pensamientos comenzarán a girar alrededor de esa persona, querrás compartir todo, mostrarle todo, es cuando el proceso de totalización se ha cumplido y el abuso comienza.

Campaña de calumnias y difamación: esta etapa es un clásico del/la abusador/a. Cuando te abandone, lo dejes, o descubras su hipocresía tratará de destruirte, te endilgará su abuso, mentirá sobre ti, pondrá a tus hijos y familia en tu contra, te saboteará en el trabajo. Por favor, todos hemos pasado por esto, es una etapa larga en la que creerás enloquecer, pero la superarás, no sin alguna cicatriz de la batalla. NADIE SALE ILESO DEL CONTACTO DE CUALQUIER ÍNDOLE CON NARCISISTAS Y PSICÓPATAS, PERO SE SALE Y HAY MUCHA VIDA FELIZ LUEGO DE LA PEOR TORMENTA IMAGINABLE.

Chivos expiatorios:  el psicópata necesita de  apáticos útiles para cumplir con sus metas destructivas, especialmente en el mundo del trabajo o en las familias. Asimismo, debe sacar del medio a las personas muy empáticas que sospechan de sus mentiras, a éstas las escoge como chivos expiatorios, es decir una persona a la cual le adjudicará todas sus malas acciones, a la que tratará de difamar y aislar para que no pueda advertir a otros “objetivos” que el/la psicópata tiene en su mira. Los chivos expiatorios son muy comunes entre hijos de psicópatas o narcisistas y entre colegas eficientes y responsables, quienes son una amenaza para las agendas secretas de todo perverso. La única solución es apartarse del camino del psicópata, no caer en sus provocaciones, explicar la situación a los que puedan entender y documentar todo lo que sea posible para usar en defensa propia ya que muchas veces hay que recurrir a instancias legales para protegerse.

Ciclo de idealización-devaluación-descarte: este ciclo se repite calcado en toda relación con un psicópata, sea como amigo o amante. En un primer momento, le resultas interesante, tiene algo que puede tomar de ti, te seduce como nadie, te hace sentir especial como nunca antes. Cuando sabe que te tiene asegurad@, comienza a hacerte dudar de todo, en especial de ti, te humilla sutilmente, te deja entrever que te engaña, desesperas y él/ella disfruta del show. Luego se aburre y pude tomar dos caminos: si sigue necesitando de ti, por ejemplo eres su cónyuge y le das a su vida un aire de normalidad para que nadie sospeche, te alternará entre idealización y devaluación; en cambio si le has sacado la máscara, o alguien tiene algo mejor para darle, pasará al descarte más brutal y repentino que pueda darte. Se exhibirá con otras personas que ocupen tu lugar inmediatamente.

Contacto cero: Todos los especialistas en relaciones abusivas recomiendan el contacto cero. ¿Pero qué es técnicamente el contacto cero? Ninguna comunicación directa con el sociópata o narcisista: no verlo en persona, escribirle mails ni hablar por teléfono .Ninguna comunicación indirecta: en Facebook, twitter u otras redes sociales o mensajes a través de terceras personas. Los motivos por lo cuales se recomienda el contacto cero son: si lo rompes volverás a ser manipulado y mantendrás abiertas las heridas, tardarás más tiempo en sanar y volverás a tener pensamientos obsesivos o intrusivos sobre esta persona. Asimismo, en los casos de psicópatas que ejercieron violencia física se corre riesgo de vida. Contacto cero (o contacto mínimo con método de piedra gris) para siempre.

Disonancia cognitiva: se define a la disonancia cognitiva como “la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas que puede impactar negativamente sobre actitudes y comportamientos”. Es decir, tu psiquismo está en tensión permanente por tratar de decodificar los mensajes contrapuestos que la persona abusadora da a su entorno. Tus decisiones pueden volverse erráticas, tratando de discernir lo que es verdad de lo que es mentira, además de perder considerable energía psíquica en el proceso. Lamentablemente, esa disonancia es la que hace que muchos sobrevivientes pasen años exculpando a la persona que los encadena a un permanente sufrimiento psicológico ya que prefieren creer las mentiras a asumir la verdad que es terrorífica y difícil de procesar.

Enunciación de pistas sobre su sociopatía: hay quienes dicen que lo hacen por placer, otros que lo hacen para reconocerse entre ellos, pero lo cierto es que todos dan pistas verbales de lo que son, por ejemplo: “no te convengo”, “no soy buena”, “mi debilidad son los niños”, cosas dichas con un doble sentido que solo descubres luego de que te enteras que hizo operaciones fraudulentas en la bolsa, que iba a fiestas sexuales mientras se hacía pasar por una persona conservadora  y que tenía una causa legal en otro estado por abuso de una menor de 13 años. De más está decir que el puñetazo que recibes cuando entiendes sus sádicas pistas con demora es tan grande que necesitarás todo el apoyo psicológico que los especialistas en narcisismo y psicopatía te puedan dar.

Facilitadores o monos voladores: los facilitadores o monos voladores son aquellas personas, generalmente apáticas o poco empáticas, que van tras la manada liderada por el/la sociópata. Estos facilitadores harán el trabajo sucio llevando rumores, acosando o simplemente creyendo las mentiras que el/la psicópata invente sobre ti. Hay dos clases de monos voladores:  el que es demasiado ingenuo y cree a ciegas las mentiras y el cínico que cree que va a poder sacar algo del psicópata. Ambos corren el riesgo de ser usados como chivos expiatorios o como próximos suministros de la persona tóxica.

Gaslighting: es la técnica por excelencia para volverte loc@ y consiste en hacerte dudar de tu percepción: te aseguran que no dijeron lo que dijeron, te tratan de celos@ y paranoic@ cuando te dejan adrede abierto un mail de otra persona, te cambian las cosas de lugar o extravían documentos importantes (esto último en las empresas), inventa teorías conspirativas sobre tu familia o amigos, etc. De esta manera, al poco tiempo, logran que pienses que has enloquecido y que no vales nada como pareja, hij@ o emplead@.

Imitación en espejo: aunque carecen de empatía emocional, los sociópatas tienen la habilidad cognitiva para entender e imitar a la perfección las emociones humanas, estudian perfectamente tus puntos fuertes y tus puntos débiles y, en base a eso, construyen una persona a tu medida. Este punto es fundamental para prevenir el abuso ya que no hay nadie que esté libre de vulnerabilidades, todos estamos expuestos a ser enredados en las mentiras de un/a psicópata si desconocemos el modus operandi de estos seres altamente tóxicos. La persona que, arrogantemente, cree que no le puede pasar y que los sobrevivientes son culpables de atraer con sus debilidades a estos sujetos está más expuesta que cualquiera.

Manipulación: junto con la mentira constante y la falta de control, la manipulación es una de las características más conspicuas de psicopatía o narcisismo. Sus vidas se basan en manejar y controlar a los otros para su propio beneficio. Manipulan en forma natural porque su vida es un constante estudio de los botones que tienen que tocar para hacerte reaccionar o actuar.

Mentiras compulsivas:  aquellos con desordenes de personalidad tipo B mienten todo el tiempo, aun cuando no es necesario. ¿El motivo? Pues se divierten mintiendo, se sienten poderosos engañando y adoran burlarse secretamente de las personas a las que dicen cuidar. Además las mentiras les resultan esenciales para la destrucción de la reputación y la autoestima de cualquiera que se atreva a darles su verdadero nombre: seres sin almas, egoístas y perversos.

Método de piedra gris y contacto mínimo: cuando no puedas tener contacto cero deberás recurrir a estas dos estrategias. El contacto mínimo consiste en tener el contacto básico (sea por razones familiares o laborales) y de ser posible a través de tercero, con testigos o por escrito.  El método de piedra gris es volverte la persona más aburrida y menos reactiva posible, no comentes nada de ti, de tu trabajo, familia e hijos; no reacciones a ninguna provocación; eventualmente se aburrirá y buscará otro objetivo para reinventar su drama.

Promiscuidad y/o perversión sexual: si bien no todos las personas psicópatas y narcisistas son perversos sexuales (muchos lo son e incluso son abusadores/as de menores), la gran mayoría son meramente promiscuos e infieles crónicos (que no es poco). Al no tener emociones, el sexo variado los mantiene interesados en algo, remplazan su pobre vida interior con estímulos hormonales y psicológicos ultra intensos derivados de múltiples parejas sexuales, orgías, pornografía hardcore, etc. No obstante, jamás asumirán que eso es lo que les interesa, de ser así no engañarían a nadie, por lo que necesitan hacerte creer que eres único/a en sus vidas (y a sus otras parejas también). Esto no solo trae consecuencias emocionales devastadoras cuando te enteras que lejos de ser la persona fiel que decía ser  te engañaba con cuanta cosa pasaba por delante; sino que al creerte en una relación monógama no tomaste recaudos y terminaste con alguna ETS.

Reacciones psicopáticas post-ruptura: los psicópatas y narcisistas suelen actuar de dos formas muy concretas luego del descarte, o bien te acosarán (en especial si tú has logrado romper la relación) o desaparecerán de tu vida como si nunca hubieran existido. En ambos casos quieren seguir causándote daño. Si tu partiste te molestará permanente ya que en su concepción todopoderosa de si mismo NADIE PUEDE DECIRLE QUE NO. Si te dejó abruptamente no se comunicará, por el contrario, se lucirá con sus nuevas conquistas y se esforzará para que te enteres. En todos los casos recurrirá a la campaña de difamación y al asesinato de personalidad (ver términos más abajo) para convencer al mundo que él/ella era la pobre víctima de tus incoherencias.

Síndrome de Estocolmo Doméstico:  también denominado “vinculación por trauma”, este síndrome aparece cuando la persona, luego de ver la cara “dulce y maravillosa” de su pareja o amigo, comienza a ser abusada. La víctima no puede entender lo que sucede y entra en un espiral de confusión, dolor, disociación y pérdida de valor como así también, se culpa por “el abrupto cambio” que sufrió la otra persona. En paralelo el/la abusador/a inventa mentiras sobre los familiares y amigos de la víctima para aislarla. En soledad, sintiéndose merecedora del abuso, la víctima cree que la única persona que la va a querer es su abusador/a sobre la que alberga esperanzas de que volverá a ser “la persona del comienzo” cuando logre complacerle.

Stonewalling o técnica del cerrojo: usada desde siempre en las empresas para aislar a ex empleados o cerrar bruscamente negociaciones, también es utilizada por los sociópatas para culparte a ti de todo lo que va mal en la relación. Fingen que están interesados en hablar, pero en cuanto comienzas a hacer algún planteo te acusan de imposibilitar el dialogo, hacen gestos de ofensa  y se niegan a seguir “conversando” para aclarar las cosas en “esos términos”. Obviamente sus objetivos siempre son oscurecer, confundir y proyectar su basura sobre los demás.

Tratamiento del vacío o silencio: el tratamiento del vacío es parte de la técnica de stonewalling, es no hablarte por días cuando le haces un planteo lógico, e incluso lanzarte miradas de odio cada vez que pasas cerca de esa persona. La angustia que provoca es tan grande que muchas veces la persona que fue engañada o humillada termina pidiendo perdón para que la otra parte deje de castigarle con un silencio hostil.

Triangulación: Esta es un arma de control y abuso. Es el “divide y reinarás” de Maquiavelo que  los psicópatas aplican en la familia, en la pareja, en los grupos de amigos y especialmente en las empresas. Te dicen que su ex era más fogosa y que estaba dispuesta a probar cosas que tú no quieres, te aseguran que si no le confías sobre lo que estás trabajando no podrá ayudarte y que otro colega tendrá más chances de obtener la promoción, te da a entender que tu eres un mal hijo y que tu hermano es mejor. De esa manera logra que te esfuerces en ser “mejor” amigo, colega, hijo, amante para ellos. No vale la pena.

Vampirización de recursos: los/las narcisistas y psicópatas viven de todo lo que puedan rapiñar del entorno, es decir, emociones, sexo, dinero, poder, comodidad, diversión, energía mental, etc. Los sobrevivientes sienten que no solo fueron burlados y abusados sino que quedaron sin energía vital y es por eso que se los conoce como vampiros emocionales. Descuida, volverás a recargar las baterías, mientras que ellos dilapidarán en segundos todo lo que robaron en para volver a quedar vacíos hasta la nueva víctima.

Estos son solo algunos de los términos que pueden arrojar luz sobre la oscuridad en la que se encuentran las personas captadas por psicópatas y narcisistas. En el blog quedan infinidad de consejos para la recuperación como así también otros conceptos y testimonios cruciales para entender y salir del abuso. También puedes buscar en otras fuentes términos como Terapia EMDR y Tapping, proyección de culpa, desórdenes de personalidad tipo B, lavado de cerebro, asesinato de reputación, estrés postraumático, suministro narcisista, totalización, dependencia bioquímica o adicción inducida, provocaciones psicopáticas, etc. Te recomendamos autores como Iñaki Piñuel, Vicente Garrido, Shannon Thomas, George Simon, Robert Hare, Paul Babiak, Martha Stout, Bernardo Stamateas, Marie France Hirigoyen, el foro de Psychopathfree, la página LoveFraud y el sitio del controvertido Dr. Marietán (te recordamos que no estamos de acuerdo, ni la mayoría de los autores anteriormente mencionados, con su concepto de “complementario/a” pero es indudable que es un especialista sobre el tema). Esperamos que tengas un gran nuevo año, que llegue con paz interior, salud, alegría, autoestima y energía recuperadas, y por sobre todo rodeada del amor de buenas personas. Queremos darte las gracias porque estuviste ahí con nosotras sanando en conjunto. Parafraseando a Gandhi  podemos afirmar que la historia nos muestra que si bien desde tiempos inmemoriales hubo tiranos y pésimas personas que parecían invencibles, siempre cayeron y de la peor manera. El amor y la verdad prevalecerán. Lo logramos y lo lograremos; podemos y podremos; somos y seremos libres y felices.

“Sanar del abuso encubierto”, un libro de Shannon Thomas

Finalmente, el libro de Shannon Thomas, la psicoterapeuta norteamericana especializada en relaciones con psicópatas y narcisistas, “Healing from hidden abuse” vio la luz. Es un libro ideal para aquellos que todavía descreen de que existan personas como las que habitualmente describimos aquí. Es perfecto para regalar a amigos o familiares que no terminan de entender lo que les explicas sobre lo que viviste. La autora, ya desde el título, nos habla de gente tóxica. Solo hacia la tercera parte de la obra, cuando describe los comportamientos abusivos y malintencionados de estos maestros del engaño, comienza a utilizar los términos psicópatas, sociópatas y narcisistas. Ella aclara que hay distintos nombres más técnicos detrás de ellos pero que básicamente hablan de lo mismo y a efectos de ayudar a las víctimas prefiere englobar las patologías de esa forma más didáctica pero igual de precisa. Va desgranando muy lentamente la forma en que operan para que nadie deje el libro a las primeras páginas “asustado” por palabra a las que asocian a lunáticos. Ella se encarga de demostrar que no son locos de película sino lobos disfrazados de corderos a los que hay que desenmascarar y alejar de nuestras vidas.

Abarca casos de relaciones románticas, laborales, familiares y religiosas. Ella proviene de una comunidad cristiana y ha tratado con éxito a muchas personas que fueron el blanco de pastores o altos miembros de alguna iglesia o templo. Es interesante ver, cuando llega al punto en donde explica lo que es un mono volador/co-abusador/facilitador (flying monkeys), como Thomas afirma que el mismísimo Dios puede ser usado como mono volador contra una víctima o chivo expiatorio dentro de la dinámica perversa de un psicópata. “Dios quiere que te sometas a lo que te digo, Dios va a hacer que toda la comunidad te dé la espalda si sigues cuestionando mis directivas que están inspiradas en la palabra de Dios”. Además de lo que significa monos voladores, Thomas también explica con excelentes ejemplos muchos de los términos que usamos los sobrevivientes, tales como gaslighting, campañas de difamación, bombardeo amoroso, triangulación, etc.

Es interesante como maneja el tema del “Contacto Cero” y el “Contacto Mínimo”. Si bien ella apoya de forma contundente el “Contacto Cero”, considera que por ciertas situaciones personales una persona pueda preferir “contacto mínimo” en vez de “contacto cero”, sobre todo cuando son nuestros progenitores o hijos los sociópatas. Brinda entonces una serie de estrategias para manejarse con ellos de una forma desafectada y cauta, pero advierte que, si esto no funciona, y a pesar del famoso “honrarás a tu padre y a tu madre”, habrá que optar por el contacto cero para que no destruyan nuestras vidas.

Con respecto al origen de la psicopatía y el narcisismo ella se inclina por traumas tempranos que los lleva a preferir este tipo de comportamiento más que a una explicación biológica o genética. Sin embargo, y al igual que sus otros colegas que afirman que el origen es fisiológico, insiste en que ellos son absolutamente conscientes de lo que hacen y que son intratables porque NO quieren cambiar “su condición de seres superiores al resto”.  Es decir, según Thomas, tienen libre albedrio y su elección es dañar a los demás.

Thomas describe 6 etapas de recuperación: la desesperación absoluta, la educación en el tema, el despertar a la realidad, los nuevos límites, la restauración de nuestra identidad y el mantenimiento. Consideramos que la división en etapas es algo menos completa que las cinco descriptas en el libro PsychopathFree, sin embargo, la de Thomas es muy útil porque al final del libro utiliza a estas seis etapas para armar un diario de reflexión personal con preguntas guiadas para que el lector pueda llevar a la práctica los conceptos del libro y controlar la evolución de su sanación.

Hay una sola cosa que la autora omitió y es el tema del sexo como arma de control, como adicción inducida. Esto nos parece que deja al libro sin una información crucial para el sobreviviente porque, como sabemos, la dependencia bioquímica y el lavado de cerebro que sufren las parejas de personas tóxicas se consolida a través del sexo. Sin esta conciencia, a cualquier sobreviviente se le hará mucho más difícil mantener el contacto cero. No encontrarás nada sobre cómo desprogramar tu cabeza producto de los cambios hormonales y de neurotransmisores en este libro, si lo necesitas tendrás que recurrir a autores como Piñuel o Stout.

Resumiendo, creemos que es un libro maravilloso como introducción general ya que cubre todos los ámbitos en los que una persona puede ser abordada y abusada por un psicópata o narcisista. Brinda descripciones claras para reconocer lo que es abuso y lo que no; ayuda a poner límites y a no volver a pasar por lo mismo. Asimismo, deja instrucciones claras para los familiares de aquellos en proceso de recuperación para que se instruyan y realmente colaboren con el mismo. Por el momento, está disponible en inglés. Les dejamos algunas citas

a“Dentro de cada comunidad, las personas tóxicas se encuentran escondidos en las familias, parejas, empresas y lugares de culto. La naturaleza críptica de abuso psicológico consiste en juegos mentales repetitivos jugados por un individuo o un grupo de personas en contra de otra. El abuso psicológico rara vez deja moretones. No siempre hay huesos rotos o agujeros en las paredes. Las contusiones, el quebrantamiento y las heridas están matando a la víctima por dentro”

“La persona que nos hizo creer que era el puerto seguro de nuestra vida, nos está tratando de ahogar en silencio … con frecuencia, el homicidio emocional sucede, mientras que otras personas de nuestro entorno comentan que gran chico o chica es quien nos abusa y qué suerte tenemos de estar con él/ella … lo que se ve detrás de puertas cerradas es radicalmente diferente a la figura pública que él o ella vende al mundo.”

“Los abusadores psicológicos dañan a otros, no por alteraciones en el juicio, sino porque disfrutan el control que obtienen de las personas que abusan”

“Los abusadores psicológicos juegan juegos con sus blancos, y saben exactamente lo que están haciendo.”

Hervey Cleckey y los rasgos de la psicopatía

Hervey Cleckey fue uno de los pioneros del estudio de los psicópatas integrados. Los 16 criterios que se mencionan abajo son del libro “La máscara de la salud” de 1941 y aún cuando ya hayamos hablado de las características desde la perspectiva de Robert Hare nos parece relevante mencionar a este investigador y sus principales hallazgos en nuestro espacio

Inexistencia de alucinaciones o de otras manifestaciones de pensamiento irracional.
Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones neuróticas.
Encanto externo y notable inteligencia.
Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.
Gran pobreza de reacciones afectivas básicas.
Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.
Falta de sentimientos de culpa y de vergüenza.
Indigno de confianza.
Mentiras e insinceridad.
Pérdida específica de la intuición.
Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.
Conducta antisocial sin aparente remordimiento.
Amenazas de suicidio raramente cumplidas.
Razonamiento insuficiente o falta de capacidad para aprender la experiencia vivida.
Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales.
Comportamiento fantástico y poco regulable en el consumo de alcohol y drogas.

Un rasgo no determina la etiqueta de psicópata, deben reunirse un conjunto de ellos, de lo contrario pensaríamos que estamos rodeados de psicópatas. Los rasgos deben, además, ser persistentes y no ocasionales. No deben ser egodistónicos sino que pertenecen a la manera de ser de la persona. La intensidad y calidad del mismo debe ser evaluada a través de la conducta y del efecto en su entorno.
El psicópata en su accionar no es visiblemente 100% psicópata. No tiene una característica física que lo distinga, como buscaba Lombroso. Es uno como nosotros. Puede estar tomando apunte o dar una clase, ser un compañero de trabajo, un líder social. Sólo cuando actúa ‘psicopáticamente’ se lo puede reconocer. Tampoco son todos brillantes y exitosos, los hay errabundos y marginales; otros se manifiestan en un ámbito tan privado (perversiones) que, excepto para el complementario, es una persona común. Estamos de acuerdo con la creencia de que son pocos, algunas estadísticas señalan un 3% de los varones (1.050.000 accionando o en crecimiento, para nuestro país) y 1% de las mujeres (350.000).

Encanto superficial
No todos los psicópatas son encantadores, los hay anodinos, amargados, hoscos y algunos francamente repulsivos, otros inspiran temor. El grupo de los que utilizan el encanto corresponde más a los explotadores (estafadores, vividores, parásitos) que lo usan como un medio de captación. (véase manipulación)
Demuestra menor reacción afectiva.
Algunos autores dicen que hay menor demostración de ansiedad y gran tolerancia a la angustia en ciertas situaciones penosas para el grueso de la población. Pero (aclaran), funcionan a veces como ollas a presión, toleran una gran cantidad de angustia y después por hechos banales, fuera ya de la circunstancia de crisis, la descargan impulsivamente. A veces el psicópata, en situaciones extremas, conserva la calma, toma decisiones, acciona, se ajusta a las circunstancias y puede salir bien. Contaba una vez un profesor, por ejemplo, (hablando sobre las personalidades de acción) que un comisario entra a su departamento y se encuentra con un delincuente que le apunta con un arma. El policía, sin perder la calma, lo mira fijamente, lo paraliza, saca el revólver y le pega un tiro. Eran dos personalidades de acción (según el criterio de D. Liberman), pero una era más fuerte que la otra. Simplemente se limitó a mirarlo, luego lo mató. Si lo comparamos con un normal que entra a su casa y ve a un tipo con un revólver, la reacción puede ser muy distinta, tal vez pida por su vida, se arrastre por el suelo, “¿qué querés?”, “llevate todo”. Este no.
Vida sexual impersonal.
Esto significa que no hay un compromiso afectivo, no hay una resonancia afectiva con algunas parejas. Esto no quiere decir que el psicópata sea técnicamente un mal amante. Es más, muchos psicópatas son excelentes amantes desde el punto de vista técnico y utilizan esa habilidad para manejar a su pareja. El psicópata es aquel que puede copular con una anciana, de esas que uno mira y dice “no, con esa viejecita yo jamás, ni por un millón de dólares”, y sin embargo el psicópata es capaz de ejercer su técnica con cualquiera. Un paciente joven, me decía “me fui a Brasil y como no tenía plata para estar allá, iba a una calle muy conocida en Río de Janeiro donde paraban los taxi boys, me relacionaba con los homosexuales y les cobraba por el servicio”. Al preguntarle si no se sentía menoscabado en su sexualidad, por comercializar con homosexuales, él contestaba tranquilamente que ése era el instrumento y la forma que tenía para seguir en Brasil. A eso se refiere lo que dice vida sexual impersonal. Pueden ser grandes actores en el terreno afectivo y sexual. Por eso muchas mujeres caen en manos de sujetos que las usan económicamente (y para muchas mujeres psicópatas ese es su medio de subsistir).
Amenaza de suicidio
Como parte de la manipulación.
Razonamiento insuficiente
Es necesario aclarar algo, por un lado decimos que son inteligentes y por otro lado que tienen razonamientos insuficientes. Muchas palabras me va a ahorrar el caso del emperador del Norte, con su pavada de andar en el Salón Oval haciendo razonamientos insuficientes. Es muy simpático, muy agradable, muy inteligente, pero a veces tiene estos razonamientos insuficientes. Creo que es mejor conceptualizar esto como que el razonamiento es insuficiente para frenar ciertas apetencias.
No aprenden de la experiencia.
El psicópata aprende y mucho de la experiencia. Eso le sirve para manipular a los otros y conseguir sus metas. Alguien que no aprende de la experiencia queda siempre en el mismo lugar, anulado. No aprende lo que no quiere aprender, lo que va en contramano de sus principios y de sus necesidades. La repetición de un accionar calificado como erróneo desde el común responde a satisfacer necesidades profundas, incomprensibles para el que no esté en la piel del psicópata.
Incapacidad de amar
Creo que el psicópata ama, pero de manera distinta, o a cosas diferentes. Hay afectos del psicópata que son profundos, pero en las cosas que a él le interesan. Díganme si no han conocido a un fanático ¿ese afecto es superficial? Ese apego intenso hacia ciertas cosas, que a veces no son humanas o ni siquiera vivientes, un auto por ejemplo. Para lo que él considera de valor, la afectividad es intensa, como cualquier otra persona. Pero puede mantener contactosutilitarios, de ahí viene el tema de superficialidad afectiva mal descripta. Son contactos afectivos utilitarios, para conseguir algo. Aquí tenemos otra forma de la mentira que es la actuación. Actuar es mentir con el cuerpo. El psicópata puede actuar afectivamente en el sentido de hacer entrar al otro en el circuito psicopático a través de los afectos. Una vez utilizada la persona, se la deja a un costado. La persona dejada a un costado dice que el psicópata tiene una afectividad superficial, que no tiene capacidad de amar. Y es así, pero con ella.
Mentiras
El psicópata suele mentir, pero hay que distinguir la mentira banal de la mentira psicopática. El psicópata utiliza la mentira como una herramienta de trabajo más, está tan acostumbrado a mentir que es difícil captar cuando miente; son los que mienten mirando a los ojos y con una actitud relajada. No es que el psicópata mienta circunstancialmente y ocasional o esporádicamente para conseguir desligarse de alguna situación común o estándar. Sabe que está mintiendo, pero no le importa, no tiene la resonancia o displacer que uno siente cuando miente. Yo no lo llamaría mentira patológica. Nosotros le damos mucha importancia a las palabras y si estamos frente a un mentiroso ¿cuál es el valor de esas palabras? ¿Cuál es el grado de verdad de esas palabras? Tiende a cero. Si utilizamos la sobrevaloración de las palabras, caemos fácilmente en el circuito psicopático. Por eso no sirven las escalas de autoevaluación, ni el interrogatorio o la anamnesis. El psicópata dice lo queconviene decir o lo que se espera que conteste. El valor de lo que dice el psicópata debe ser colocado entre paréntesis. Si ustedes quieren evaluar al psicópata, lo importante es lo que hace. Evaluamos al psicópata a través de la conducta, de la acción. El psicópata puede mentir con la palabra o con el cuerpo cuando actúa o simula, y adapta la actuación a la persona que quiere captar. Así me contaba una madre que su hijo de 15 años le pedía las cosas con lágrimas en los ojos para enternecerla, y al padre, que se desesperaba por conseguir el afecto del hijo, lo manejaba con enojos y haciéndose el ofendido.
Comportamiento fantaseoso.
Los mitómanos priorizan las fantasías sobre algunas circunstancias reales.
El mitómano trata de adaptar activamente la realidad a su imaginación, a su personaje del momento, de acuerdo a la circunstancia. El mitómano es un fabulador que actúa su fábula y su mentira activamente en la sociedad. Puede convertirse en el personaje que su imaginación creó y hacerlo actuar en el medio real, generando en todos la sensación de que están frente a un personaje verdadero. Está el famoso caso de aquel mitómano que se hizo pasar por el hijo del Presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Pérez de Cuellar. En una de nuestras provincias fue agasajado por toda la sociedad y tratado durante bastante tiempo como un personaje de alcurnia, hasta que finalmente, la madre, que era una mujer de Buenos Aires, encontró a su hijo y ahí se pudo revelar la verdad. Era simplemente una persona que no estaba relacionada para nada con Pérez de Cuellar.
El patrón de conducta que sigue el mitómano es establecido por su imaginación, no por la realidad y suelen mudar de personaje, no está siempre en el mismo personaje.
Droga, alcohol
Algunos necesitan de la sobre estimulación o el aturdimiento. Un paciente de 16 años me contaba que mezclaba distintas drogas como cocaína, marihuana y fármacos, no para sentir placer o estímulos, sino para aturdirse, para estar “como entre nubes”.
Se manifiesta en la adolescencia
Estas personas empiezan a manifestar su psicopatía desde la adolescencia. Como otros autores hemos observados que algunas características psicopáticas se manifiestan desde la infancia. Así recordamos el caso de un niño de dos años que estrellaba a sus gatos contra las paredes, logrando matar a uno de ellos. O bien el caso de una niña de siete años que borraba y volvía a escribir las notas de su libreta de calificaciones.
Necesidades distintas, códigos propios
Las acciones que realiza son, desde el punto de vista del psicópata, totalmente ajustadas a su escala de valores, a su criterio, por eso es que no tienen culpa. Si han tenido la oportunidad de estar con psicópatas, saben que si se les dice que hicieron algo mal, que hay cosas que no deben hacerse, les van a contestar “¿Y quién dice lo que está bien hecho y lo que está mal hecho? ¿qué es lo normal?”.
Tienen una forma particular de valoración. El psicópata tiene una escala de valoración que no coincide, a veces, con la escala de valoración general. No porque el psicópata desconozca la valoración general, es decir las leyes, no es un negado cognitivo, sino que antepone su escala de valores con respecto a la de los demás. Tal vez porque tiene necesidades distintas es que valora de diferente manera. ¿Cómo entender sino la apetencia desmesurada de poder, las rarezas en la sexualidad, la crueldad en el delito, la masacre innecesaria en el homicidio? ¿Y qué, si no es una necesidad, hace repetir el mismo accionar?
Inteligencia
En su mayoría son inteligentes.
El costo del objetivo
Tienen un objetivo y lo tratan de conseguir. El costo no es importante, lo importante es lograrlo pagando la menor factura.

Técnicas para que ni tú ni tus hijos vuelvan a dedicarle un pensamiento al psicópata o narcisista.

Uno de los residuos más persistentes de nuestra relación con alguien psicópata o narcisista es que nuestros pensamientos vuelven recurrentemente a ellos, ya sea en forma de (más que justificada) furia, añoranza de las etapas de luna de miel o temor a sus calumnias entre tu grupo de amigos y conocidos luego de la separación. Sabemos que ellos programan a sus parejas o familiares para que esto sea así. Es un proceso conocido como “totalización”. Durante la etapa de idealización y bombardeo amoroso te ponían en las nubes, te adoraban como nadie y te acostumbraste a ese halago hasta necesitarlo a diario. Fue entonces cuando te lo limitaron y te lo comenzaron a dar a cuenta gotas y solo como premio cuando hacías lo que ellos querían que tú hicieras. En otras palabras intentaron convertirte en un perrito de Pavlov. En paralelo, trataron de que cada lugar, cada cosa que hacías, cada canción que escuchabas, la relacionaras a ellos. Ellos logran, con técnicas de manual, que no quede espacio o cosa que no hayan tocado o ponderado contigo haciendo asociaciones del tipo: “mírate en el espejo lo bien que luces conmigo”, “todas las canciones de este autor me recordarán siempre a ti”, “cada vez que piense en tartas de fresas me acordaré de esta tarde”. Ellos por supuesto se olvidarán de lo que dijeron al segundo (está científicamente comprobado que la memoria también la tienen afectada)  pero tú, cuando quieras dejar la relación, todo, absolutamente todo te recordará a ellos. Te costará sacarte su imagen de la cabeza, no lograrás escuchar ciertas canciones y mucho menos comer tarta de frutas sin llorar. Asimismo, otro de los motivos por el cual logran introducirte este virus de pensamientos intrusos sucede cuando llega la etapa de la erosión identitaria, la manipulación y el descarte (sea a través de la técnica de “stonewalling” para que tú los abandones o lo hagan efectivo ellos mismos de la forma más fría que puedan encontrar), sus incoherencias deliberadas, sus amenazas veladas y sus nuevos galanteos a otras personas te dejarán en un estado de permanente desconcierto y de búsqueda de respuestas que por supuesto girarán alrededor de ellos. ¿Cómo podemos desarticular esta programación de nuestros cerebros?  Y si tenemos hijos en común ¿Cómo preservar la cabecita de los niños de esta insania?

Una de las técnicas para lograrlo es  muy sencilla. Consiste en no luchar con tus pensamientos, solo observarlos y ponerles un nombre para que pierdan su fuerza. Esta técnica se basa en la premisa de que cuanto más luchamos contra un pensamiento, éste cobra más fuerza. Si te pedimos que no pienses en chocolate insistentemente, lo más probable es que la imagen de una deliciosa barra cobre fuerza en tu mente. El psicólogo de Harvard Daniel Wegner estudió este fenómeno al que llamó “proceso de monitoreo irónico” debido al hecho de que si le pido a mi cerebro que no piense en cosas hechas de madera, lo que hará es monitorear el entorno en busca de cosas de madera para no pensar en ellas. Le hemos dado una instrucción paradojal a nuestro cerebro y si, además de eso, luchamos contra su exploración de “cosas de madera”, más lo hará creándonos ansiedad. Wegner se dio cuenta de que cuando nuestras vidas están en condiciones ideales, relajadas, la ansiedad no aumenta a niveles importantes y logramos suprimir con éxito esos pensamientos molestos. Sin embargo, cuando estamos con “carga cognitiva”, el ciclo ansiedad/obsesión se vuelve incontrolable. Él toma el caso del insomnio: si tú has tenido unas noches en vela y te obsesionas con dormir, es probable que acentúes el insomnio. Lo ideal es relajarse pensando en que el cuerpo se acomodará naturalmente y que volverás a dormir. Obviamente, luego de una relación con un narcisista o psicópata, la carga cognitiva es pesadísima y no nos resulta sencillo desembarazarse de esa maraña de pensamientos tortuosos que nos introdujeron con la precisión de un relojero. Lo mejor que puedes hacer cada vez que recuerdas algo, sea un agravio o una caricia (o ambas cosas debido a la disonancia cognitiva), déjalo fluir y di “es simplemente un pensamiento que se irá” “yo no soy ese pensamiento”. Además ponle un nombre, por ejemplo: “ira” o “recuerdo de la falsa luna de miel”. Luego de eso respira profundo, relaja los músculos y dedícate a hacer cualquier otra cosa que te de placer.

Otro truco que funciona es crear nuevas memorias y asociaciones que no tengan nada que ver con ellos, rescribir el guion cerebral con nuevas vías neuronales. Por ejemplo, si solías ir al mercado de pulgas con él/ella, llama a tu compañero del colegio, ese que hacía reír a todos y pídele que te acompañe, hagan cosas insólitas e infantiles allí, cómprate algo, tómense fotos juntos. Si ya no puedes comer tarta de fresas, pide a tu tía que te prepare una para alguna fiesta familiar, asegúrate de que sea una de esas celebraciones en que sabes que pasarás un buen momento. Allí, rodeado/a de cariño, saborea cada bocado prestando atención a las anécdotas que la gente esté narrando en ese momento en que vuelves a disfrutar del sabor de algo que siempre te había gustado  y que habías dejado de comer para evitar el dolor de la memoria. Te costará pero, de a poco, los recuerdos de esos lugares y cosas te pertenecerán a ti y a quien elijas.

Con respecto a los hijos en común, lo esencial es que sepan que no necesitan obedecer a un padre o a una madre que los manipula. Para eso hay que hacerles entender que nadie en el mundo (ni siquiera sus progenitores) tiene derecho a hacerlos sentir culpables de las acciones de otros. Hablar de esas cosas que los lastiman aunque parezcan triviales. El abuso se da en cosas simples y cotidianas por lo que es más insidioso y encubierto. Acá también vale lo de ponerle nombre a las cosas. Si no le quiere dar dinero hasta que estudie lo que el psicópata quiere que estudie “por su bien”, hay que diseccionar ese enunciado hasta dejar a la luz sus segundas intenciones y renombrar ese “por su bien” como “lavado de cerebro”. Segundo, explicarles en que consisten las técnicas de manipulación. Ellos todavía no tienen los recursos simbólicos o de abstracción suficientes como para identificar los sofisticados métodos de control de estas personas sin conciencia. Si tu hijo viene de la visita apenado y te dice que su padre/madre habla en contra de ti, si mienten constantemente, si los chantajean insistiendo con que si los quisieran tu hijo debería hacer tal y cual cosa, enséñale como esos comportamientos son trucos para forzarlo a actuar de una forma determinada y que no tiene por qué creerle y, mucho menos, complacerle. Por último, fortalecer la autoestima del niño ya que el progenitor psicópata suele hacerle pensar que está en falta y que nunca estará a la altura de tan “grandioso/a”  padre o madre. Ámalo incondicionalmente, dile que es perfecto de la forma que es, con sus defectos y virtudes. Esto último es muy importante: es necesario que tu hijo comprenda que está bien tener defectos, que es una característica humana equivocarse para aprender y mejorar. El mensaje que recibe permanentemente del psicópata y narcisista es que ellos son perfectos e infalibles, mientras que el resto de la sociedad (hijos incluidos) es inferior. Lamentablemente los niños no pueden ver que están lejos de ser maravillosos y que solo tienen un sentido alterado de la realidad que los hace delirar de grandeza. Dale a tu hijo la aceptación que tu ex cónyuge no le da producto de su extraviada megalomanía.

Por último, busca divertirte junto a tus hijos como pequeña familia, practicando algún deporte, o haciendo actividades manuales al aire libre (la naturaleza tiene un poder sanador milagroso). No te dejes amedrentar por las amenazas que probablemente aparezcan cuando el/la psicópata presienta que lo/la estás olvidando, que ya no es el centro de los pensamientos familiares y que eres feliz, que tus hijos son felices. Ese día está cerca y es el momento que todo narcisista o psicópata realmente no puede tolerar.