¿Por qué la sociedad y los medios desconocen el abuso psicopático y narcisista?

Cuando comenzamos este blog estábamos decididas a recolectar el material en español y traducir de otros idiomas todo lo posible sobre el tema de abuso psicopático y narcisista. Hay poco material que no sea ultra técnico y éste se encuentra mayormente en blogs o en YouTube, casi no hay presencia del tema en los grandes medios o en las librerías y bibliotecas. Lo que es aun más grave es que los medios cuando reportan casos que son claramente obra de psicópatas lo titulan con eufemismos o etiquetas erróneas que aumentan el desconocimiento sobre el tema

En menos de una semana leímos diferentes noticias sobre psicópatas en acción cuyo tratamiento era incompleto o erróneo. El diario “El País” de España describió un terrible femicidio como un acto de violencia machista, lo cual nos resultó muy chocante. El término machista, si bien es tendencia en Latinoamérica, no logra cubrir semejante vejación a un derecho fundamental como es el de vida. El término misógino podría acercarse un poco más. Si bien creemos que una sociedad machista (aquella en que los roles de género están estereotipados y que relegan a la mujer a un segundo plano) favorece una mayor tolerancia a todo tipo de abuso, de ninguna manera es el origen del mismo. Además esto deja de lado a los hombres y niños que son víctimas de mujeres psicópatas y narcisistas. Basta ver las estadísticas de niños golpeados física y emocionalmente por madres para entender que el término violencia doméstica es un poco más amplio que el de violencia machista. Podemos llegar a educar a nuestros hijos sin sesgos de género, podemos llegar a una sociedad en que las mujeres tengan el mismo protagonismo y aun así el abuso persistirá. Se necesita por un lado entender que lo que hay detrás de los violentos (lleven a cabo su violencia en forma física o psicológica) es una personalidad psicopática que puede adaptarse a cualquier entorno para ejercer el control absoluto de los demás. En una sociedad igualitaria fingirán ser sensibles y progresistas para luego maltratar y dañar en la intimidad. Por otro lado, las instituciones que ayudan a las víctimas y aquellas que imparten justicia deben actualizar sus conocimientos sobre el tema, de lo contrario pueden llegar a hundir a la victima y favorecer al agresor.

En paralelo a la nota en el periódico español, leímos en el Washington Post el caso de una mujer golpeada que fue sentenciada a 30 años de prisión por denunciar  con algo de demora cuando su ex pareja golpeó a los niños. El psicópata convenció al jurado de que ella lo provocaba y consiguió solo diez años de prisión que se convirtieron en dos. Ahora, en libertad, puede ver a los niños que viven con su abuela. Su esposa, que según las pericias vivía en un estado constante de terror y manipulación psicológica, no obtuvo reducción de pena. Los niños quieren estar con ella pero sin embargo la justicia culpabilizó a la víctima y se dejó seducir por la labia del psicópata.

En esos mismos días en Argentina, salió a la luz el caso de un hombre (por cierto vulgar y feo) que había seducido y enloquecido de amor  a 120 mujeres a las cuales las estafó fingiendo estar pasando por un mal momento. Lamentablemente este psicópata le hizo el cuento del tío a la hermana de un reconocido e influyente coreógrafo y productor teatral que afectado por el sufrimiento de su hermana decidió exponer al psicópata en los medios. Los canales de televisión lejos de tratarlo como un caso típico de abuso psicopático lo comenzaron a llamar “el gigoló” y a pagarle para que viniera como estrella a los programas en horario central, los comentarios de muchas mujeres en las redes sociales eran de burla hacia las víctimas por haber  “caído tan bajo al estar con un hombre tan poco atractivo” (evidentemente no entienden que todos los estudios demuestran que los psicópatas logran causar una atracción animal aun siendo físicamente desagradables)  y, para colmo de males, una prestigiosa universidad como la UBA insinuó que iba a llevar al psicópata-gigoló a dar una conferencia en sus claustros académicos. Afortunadamente este disparate no prosperó por la presión social pero el motivo del disgusto, en muchos casos, no fue que este hombre abusó de estas mujeres, cometió fraude e incurrió en violencia de género sino que no tenía un título que lo respaldara.

Esta semana mediática aciaga debió haber traído malos recuerdos y provocar mucha angustia en cualquier víctima de abuso. ¿Cómo puede haber semejante desconocimiento de la psicopatía y el narcisismo? ¿Cómo es que los medios no se ocupan o se ocupan mal? ¿Por qué hay gente que se burla de las víctimas? ¿Será que el tema es marginal y que afecta a un porcentaje mínimo de la población? Lamentamos decir que esto último no solo es falso sino que lo que sucede es el caso opuesto. Según la Doctora Martha Stout, el 4% de la población mundial es psicópata o narcisista, un número suficientemente alto si lo comparamos con la incidencia de la esquizofrenia (1% de la población) o la anorexia (3%) como para que se le de la importancia que merece. La esquizofrenia es estudiada en todos los centros mentales, laboratorios, universidades del planeta para encontrar medicamentos y terapias que ayuden a los pacientes que las padecen; la anorexia nerviosa también es investigada, los investigadores reciben fondos de organizaciones humanitarias y los gobiernos del planeta hacen campañas para prevenirla. Marta Stout se pregunta por qué muy pocos en los ámbitos científicos estudian estos desordenes, por qué los medios no hablan de ellos como sí hablan de otros que afectan a menos población y por qué el estado no hace nada al respecto. Pero Marta Stout se queda corta al mencionar solamente a aquellos que tienen la patología ya que la característica de este desorden (a diferencia de cualquier otro) es que destruye psicológicamente al que convive o trata con ellos. Según estadísticas toda persona en su vida se cruzará con un promedio de 3 psicópatas. Esto se puede dar en un ámbito que no la afecte demasiado (por ejemplo el marido de la prima o un profesor de la universidad) pero si esto ocurre dentro de la familia o lugar de trabajo seguramente tendrá consecuencias en la salud de la persona que lo trata. Teniendo en cuenta que los psicópatas no tienen una sola pareja sino múltiples y en paralelo toda su vida, tienen trabajos e hijos; estimaciones conservadoras (hay otras que hablan de un número mayor) nos dicen que el 25% de la población fueron afectados entre moderada y severamente en algún ámbito por un psicópata o narcisista. Sin embargo, ante la total ignorancia del tema muchos no lo saben. Aquellos que fueron víctimas de una trampa en el trabajo dirán que el compañero que los perjudicó era una “muy mala persona” y la joven que llora deprimida mientras lee que es tan corto el amor y tan largo el olvido desconoce que lejos de haber vivido un gran “amor” lo que vivió fue una mentira calculada llena de odio que  no le permite recuperarse

Bajo cualquier norma de salud, estos números serían considerados una epidemia de proporciones catastróficas. No obstante, seguimos viviendo en una nebulosa donde unos pocos científicos, psicólogos y centros de estudios se dedican a ello, mientras el resto de los organismos de salud, asociaciones, medios de comunicación y la sociedad en general no tienen el más mínimo interés en prevenir el abuso en otras potenciales víctimas y en ayudar a aquellos dañados por estas interacciones con psicópatas y narcisistas. Nos gustaría saber el motivo. ¿Es Hollywood que instaló la idea del psicópata tipo Hannibal Lecter y la población no puede salirse de ese clisé? ¿Es un tema tan difícil y espinoso de tratar que las universidades solo lo tratan a nivel de posgrado y los estudiantes de psiquiatría o psicología lo ven como algo tan complejo que  prefieren dedicarse a otras especialidades? ¿Será que las revistas femeninas venden más indicándonos como debemos imitar a los íconos de la moda que alertándonos sobre estos seres execrables? ¿Los gobiernos no educan sobre el tema por qué temen que nos demos cuenta que gran parte de nuestros políticos son psicópatas integrados que nos manipulan?

Estamos convencidos que cualquier estudiante de psiquiatría o psicología que se especialice en el tema tendrá una carrera fructífera ayudando a las víctimas y obteniendo reconocimiento profesional. Las universidades deberían incluir el tema de la psicopatía en el ciclo de grado no solo en las carreras médicas sino sociales para poder prevenir este flagelo. Las revistas venderían ejemplares por toneladas si supieran presentar el tema como el origen del abuso y la manipulación en vez de presentarlo como casos de locos asesinos marginales. Ayudarían a sacar las vendas los ojos de hombres y mujeres, así como a prevenir la violencia doméstica y el abuso infantil. Las editoriales de libros no dejarían de sacar re ediciones si promocionan a los especialistas en el tema, especialmente a aquellos no tan técnicos que se enfocan en ayudar a los damnificados. Los gobiernos tienen una obligación moral de contener epidemias en la población, y esto lo es, por lo tanto tienen que disponer los recursos necesarios para la educación, la prevención y el tratamiento de las victimas. Si esto trae como consecuencia una población más educada que no se deja manipular por políticos con desórdenes de tipo B, tendrán nuestros políticos que reconsiderar nuevas formas de hacer políticas con la verdad en la mano, consensuadas y realmente para el beneficio de la población.

Todos los sobrevivientes tenemos páginas en redes sociales o blogs a los que recurrir. Nos movemos como una especie de organización subterránea pero no es suficiente para crear consciencia. Si el tema del abuso psicopático y narcisista viera la luz del día podríamos ayudar a aquellos cuya autoestima, energía vital, salud física y mental estén llegando a cero producto de una relación abusiva y degradante a la que no logran identificar como la causa de sus males. Mientras la sociedad no despierte seguiremos compartiendo nuestras experiencias, notas científicas, recursos de ayuda en forma artesanal como hasta ahora porque estamos convencidas de que con cada persona a la que llegamos logramos que la ignorancia vaya cediendo. Esperamos que el conocimiento se propague y que algunos de aquellos que tienen el poder de hacer llegar el tema a los grandes medios  de comunicación tengan el coraje suficiente de ser los pioneros en difundir un tema que no dudamos será iluminador a gran escala, y que la sociedad va a respaldar y a consumir en busca de respuestas y salud.

“En piel de Oveja” de George Simon.

“En piel de Oveja” de George Simon.

Las siguientes citas son del libro “En piel de Oveja” de George Simon.

Durante mucho tiempo, me pregunté por qué a las víctimas de manipulación les cuesta tanto ver lo que sucede en sus interacciones manipuladoras. Al principio, estuve tentado de hacerlos co-responsables pero luego he llegado a la conclusión de que:

  1. La agresión de un manipulador nunca es evidente u obvia. Nuestras tripas pueden decirnos que ellos luchan por algo, luchan para vencernos, ganar poder, o hacer las cosas a su manera, y nos encontramos inconscientemente a la defensiva. Pero como no podemos señalar pruebas objetivas y claras de que nos atacan, no podemos validar y dar certeza fácilmente a nuestros sentimientos.
  1. Las tácticas usadas por los manipuladores pueden hacerles parecer que están dolidos, que se preocupan, que están defendiéndose…, casi todo menos que están peleando. Esta táctica es difícil de reconocer fácilmente como una estrategia deliberada. Ellos siempre hacen lo necesario para que la persona dude de su comprensión visceral de que está siendo víctima de abuso o toma de ventaja. Además, la táctica no sólo dificulta que consciente y objetivamente reconozca que un manipulador lucha, sino que simultáneamente le mantienen a la defensiva. Estos rasgos las hacen armas psicológicas muy eficaces a las cuales cualquiera puede ser vulnerable. Es difícil pensar claramente cuando alguien le tiene hostigado emocionalmente.
  1. Todos nosotros tenemos debilidades e inseguridades que un manipulador inteligente podría explotar. A veces, somos conscientes de estas debilidades y de cómo alguien podría usarlos para aprovecharse de nosotros; pero otras, somos inconscientes de nuestras vulnerabilidades más grandes. Los manipuladores a menudo nos conocen mejor que nosotros mismos. Ellos saben qué botones presionar, cuando y con qué fuerza. Nuestra carencia del conocimiento de nosotros mismos nos pone en situación de ser explotados.

LAS TACTICAS QUE UTILIZAN SON LAS SIGUIENTES

*Negación *

El agresor rechaza confesar que ha hecho algo dañino o hiriente cuando claramente lo ha hecho. Es una manera de mentir (a ellos, así como a otros) sobre sus intenciones agresivas. Esta táctica del “¿Quien?… ¿Yo?” es una forma de “jugar al inocente”, e invita a la víctima a sentirse injustificada al encarar al agresor sobre su comportamiento inadecuado. Esta es también la forma en que el agresor se da el permiso de tener la razón en hacer lo que quiere hacer. Esta negación no es de la misma clase de negación que sufre una persona que acaba de perder a un ser amado y que no puede aceptar completamente el dolor y la realidad de la pérdida. Aquel tipo de negación es principalmente una “defensa” contra una ansiedad y daño insoportable. Por el contrario, la negación del agresor no es básicamente una “defensa”, sino una maniobra que usa para conseguir que otros se echen atrás, rectifiquen o incluso se sientan culpables por insinuar que él hace algo incorrecto. […]

*Falta de atención Selectiva*

Esta táctica es similar y a veces confundida con la negación. Ocurre cuando el agresor “juega al tonto”, o actúa como olvidadizo. Al usar esta táctica el agresor activamente no hace caso de las advertencias, súplicas o deseos de otros, y en general, rechaza prestar atención a todo lo que podría distraerlo de perseguir sus propios objetivos. A menudo, el agresor sabe muy bien lo que usted quiere de él cuándo comienza a exponer este comportamiento de “¡no quiero oírlo!”. Usando esta táctica de despiste, el agresor activamente se resiste a las tareas de prestar atención…

*Racionalización *

Una racionalización es la excusa que un agresor trata de ofrecer para involucrarse en un comportamiento inadecuado o dañino. Ésta puede ser una táctica eficaz, sobre todo cuando la explicación o justificación del agresor tiene el suficiente sentido como para que cualquier persona razonablemente consciente la acepte totalmente. Es una táctica poderosa porque no sólo sirve para quitar cualquier resistencia interna que el agresor podría tener para hacer lo que él quiere hacer (calmando cualquier náusea de la conciencia) sino que también le quita a otros de encima. Si el agresor puede convencerte de que lo que hace es justificado, entonces queda más libre para perseguir sus objetivos sin interferencias. […]

*Desviación *

Un objetivo móvil es difícil de golpear. Cuando tratamos de sujetar a un manipulador o tratamos de tener una discusión enfocada en una sola cuestión o comportamiento que no nos gusta, él es un experto en saber como cambiar el tema, esquivar la cuestión o de algún modo dirigirnos por otro camino. Los manipuladores usan distracción y técnicas de desviación para mantener el foco lejos de su comportamiento, alejarnos de la pista, y quedar libres para sus propios fines egoístas y ocultos. […]

*Mentira *

A menudo es difícil saber cuándo una persona miente mientras lo hace. Por suerte, hay momentos en que la verdad sale a flote porque las circunstancias no confirman la historia de alguien. Pero también hay veces en que usted no sabe que ha sido engañado hasta que es demasiado tarde. Un modo de minimizar las posibilidades de que alguien lo pisotee es recordar que puesto que las personalidades agresivas generalmente no se detendrán ante nada para conseguir lo que quieren, es de esperar que mientan y hagan trampas.

Otra cosa a recordar es que los manipuladores (las personalidades encubiertas agresivas que son) son propensos a mentir de modos sutil y encubierto. Los tribunales conocen bien las muchas formas en que la gente miente, aún cuando ellos requieren en los juramentos de tribunal que los testigos digan “la verdad, sólo la verdad, y nada más que la verdad”. Los manipuladores a menudo mienten reteniendo una cantidad significativa de la verdad o deformándola. Son expertos en ser vagos cuando usted les hace preguntas directas. Es un modo hábil de mentir por omisión. Tenga esto en mente cuando trate con un sospechoso de ser lobo vestido de oveja. […]

*Intimidación Encubierta*

Los agresores con frecuencia amenazan a sus víctimas con mantenerlos ansiosos, aprensivos y en una posición baja. Los agresivos encubiertos intimidan a sus víctimas haciendo veladas (sutil, indirectas e implícitas) amenazas. Causar culpa y vergüenza son dos de las armas favoritas de los agresivos encubiertos. Ambas son tácticas especiales de intimidación.

*Crear culpa*

Una cosa que las personalidades agresivas saben bien es que otras personas tienen conciencias muy diferentes a las suyas y son fácilmente culpabilizables. Los manipuladores son a menudo expertos en utilizar la mayor conciencia de sus víctimas para mantenerlos en la duda de sí mismos, ansiosos y sumisos. Cuanto mayor es la sensibilidad de conciencia de la víctima potencial, la culpa es más eficaz como arma.

Todo lo que un manipulador tiene que hacer es sugerir a la persona consciente que no se preocupa bastante, que es demasiado egoísta, etc, y aquella persona inmediatamente comenzará a sentirse mal. Por el contrario, una persona consciente podría intentar que un manipulador (o cualquier otra personalidad agresiva) se sintiera mal por su comportamiento hiriente, reconociera su responsabilidad, o admitiera su maldad, pero jamás logrará absolutamente nada.

*Avergonzar *

Técnica de usar sarcasmo sutil y observaciones ofensivas como un medio de miedo creciente y duda de sí mismo en otros. Los agresivos encubiertos usan esta táctica para hacer que otros se sientan inadecuados o indignos, y por lo tanto, sean deferentes con ellos. Es un modo eficaz de crear un sentido continuo de insuficiencia personal en la parte más débil, permitiendo así a un agresor mantener una posición de dominio. […]

*Desempeñar el Papel de Víctima*

Esta táctica implica retratarse como una víctima inocente de las circunstancias o del comportamiento de alguien a fin de ganar la compasión, conmover la lástima y así conseguir algo del otro. Una cosa con la que cuentan las personalidades agresivas encubiertas es el hecho que las personalidades menos hostiles y crueles por lo general no pueden soportar el ver a alguien sufrir. Por lo tanto, la táctica es simple. Convenza a su víctima que usted sufre de algún modo, y ellos tratarán de aliviar su angustia.

*Vilipendiar a la Víctima*

Esta táctica es con frecuencia usada junto con la táctica de desempeñar el papel de víctima. El agresor usa esta táctica para hacer parecer que él sólo responde (es decir se defiende contra) la agresión de parte de la víctima. Esto permite al agresor poner mejor a la víctima a la defensiva. […]

*Seducción *

Las personalidades encubiertas agresivas son expertas en encantar, alabar, adular o apoyar abiertamente a otros a fin de conseguir bajar sus defensas y rendir su confianza y lealtad. Los agresivos encubiertos son también en particular conscientes de que la gente que es hasta cierto punto emocionalmente necesitada y dependiente (y esto incluye a la mayor parte de personas que no tienen desórdenes de personalidad) quiere la aprobación, tranquilidad, y, más que nada, un sentido de ser valorado, reconocido y necesitado. Parecer estar atento a estas necesidades puede ser el boleto de un manipulador para obtener un poder increíble sobre otros. […]

*Proyectar la culpa (culpar a otros)*

Las personalidades agresivas siempre buscan un modo de evadir la culpa generada por su comportamiento agresivo. No son sólo expertos encontrando cabezas de turco sino en hacerlo en forma sutil y difícil de detectar.

*Minimización *

Esta táctica es una clase única de negación conectada con la racionalización. Usando esta maniobra, el agresor intenta demostrar que su comportamiento abusivo no es realmente tan dañino o irresponsable como alguien podría reclamar, quitándole importancia. Es la tentativa del agresor de hacer convertir una montaña en un hoyo de topo.

Algunas de las debilidades que nos hacen susceptibles a personas “agresivas encubiertas” personas que son agresivas pero no lo aparentan a simple vista) son…

  1. La ingenuidad. Facilidad para creer lo que nos dicen otros y considerarles “buenos”.
  1. Ser demasiado autoexigente y perfeccionista. Pregúntese si es de esas personas que es más autocrítico sobre si mismo que juzgando a cualquier otra persona. Usted podría ser el tipo de persona que está muy dispuesta a darle el beneficio de la duda a un manipulador. Cuando ellos hacen algo que le duele, usted es muy proclive a ver su lado de las cosas y muy dispuesto a autoculparse cuando ellos van al ataque.
  1. Poca autoconfianza. Usted podría ser una de esas personas que es demasiado dubitativa e insegura crónicamente de su derecho de alcanzar lo que quiere y necesita legítimamente. Podría faltarle confianza acerca de su habilidad de enfrentar conflictos directamente y de resolverlos efectivamente. Si es así, puede terminar prematuramente el pelear (asertivamente) e ir a la defensiva cuando se encuentre enfrentada con una personalidad agresiva (manipuladora)
  1. Racionalización. Tendencia a justificar o dar excusas en beneficio del manipulador.
  1. Dependencia emocional. Puede tener características de una personalidad sumisa y tener miedos profundos de independencia y autonomía. Entonces, podría ser el tipo de persona al que le atraen personalidades que parezcan seguras, independientes y agresivas. Después de que usted se involucra en una relación con ellos, tiene la tendencia de permitir que dichas personas tomen el control de usted por miedo de que si se las enfrenta podría ser “abandonada”. Cuanto más emocionalmente dependiente sea usted de otra persona, más vulnerable es de ser explotada y manipulada.

Recursos psicoterapéuticos, médicos y alternativos para tu recuperación.

En esta entrada queremos compartir herramientas que suelen utilizarse con éxito en el proceso de recuperación. Todas las opciones aquí mencionadas han probado ser útiles pero te recomendamos que consultes a especialistas ante la menor duda ya que lo que aquí describimos es meramente orientativo.

La primera herramienta que recomendamos luego del abuso y el shock es la terapia. Para eso es necesario que te asesores sobre cuales terapias y/o terapeutas son más convenientes para tu situación particular. Una terapia con un perfil psicoanalítico profundo en este momento podría agravar el estrés postraumático o los ataques de pánico mientras que, terapias transpersonales y conductuales, especialmente aquellas interiorizadas en abuso narcisista y psicopático, tendrían mayor probabilidad de ayudarte a mantener contacto cero y a desarrollar patrones de relación sanos. Una vez que salgas del pozo inicial puedes elegir exactamente lo opuesto, si así lo consideras. En cualquier caso,  ten cuidado con aquellos terapeutas que tienden a etiquetar a sus pacientes. Los términos “complementariedad” o “codependencia” no son más que una de las tantas formas de explicar el fenómeno de las relaciones abusivas y, según varios profesionales de la salud a los que hemos consultado, estos términos son parte de teorías que no tienen en cuenta los cambios bioquímicos y psicológicos que los maltratadores provocan en sus víctimas con técnicas de manipulación que pasan inadvertidas. Asimismo, si tomamos el caso de una persona que padece a un psicópata en el trabajo. ¿Tendría lógica aplicarle el término “codependiente” a un empleado del abusador? ¿No sería, más bien, abuso de poder por parte del sociópata? ¿Por qué entonces en las relaciones de pareja pareciera que es lícito sugerir que la victima permitió, en mayor o menor grado, el daño? Si tú estás esperando cruzar la calle y alguien te empuja desde atrás ¿Es tu culpa si te atropellan? Usamos este ejemplo  ya que muchos terapeutas no entienden que los psicópatas y narcisista esconden su juego y se muestran como personas de bien para hacerte daño. Logran engañar incluso a psicólogos y psiquiatras. ¿Tenderíamos que denominar como “psiquiatras complementarios” a aquellos que no diagnostican adecuadamente? No nos parece. Es necesario exigir terapias que cuenten con una base científica comprobable, como así también, con una perspectiva de género que revise los prejuicios todavía presentes en cierto tipo de enfoques terapéuticos.

Las terapias tradicionales se pueden complementar con cursos de crecimiento personal, coaching y grupos de autoayuda que suelen ser invalorables al brindarnos la posibilidad de contactarnos con otras personas que puedan estar pasando situaciones similares. De todas formas también te recomendamos que tengas una mirada crítica y la mente abierta, sobretodo si algo te resulta incómodo o agobiante. Una de las ideas que aparece con frecuencia en estos cursos o seminarios, es el concepto de que nosotros atraemos con nuestro pensamiento lo que nos sucede. Si bien es cierto que una mirada negativa sobre la realidad no nos permite ver lo bueno que nos rodea, ser un optimista a prueba de balas NO EVITA toparte con un psicópata o narcisista. Muy por el contrario, ellos se ven atraídos hacia gente de alta energía y con pensamiento positivo. Y para conquistarte van a convertirse en esa persona de miras elevadas y llena de proyectos con la que tú sueñas. No sientas que fuiste tú quien, con algún pensamiento negativo, atrajo a esta persona nefasta a tu vida. Nuevamente, la culpa parecería recaer sobre la víctima. Si nos dejamos llevar por esta idea ¿Se podría considerar que los periodistas que fueron decapitados por grupos fundamentalistas “manifestaron” a través de un error en su forma de pensar la violencia más abyecta sobre sí mismos? ¿No será que los que tienen el pensamiento desviado son aquellos que creen que las ideologías se imponen con el terror? Quienes creen que solo con afirmaciones positivas lograremos que los abusadores no se nos acerquen, no entienden la naturaleza del problema y lo están subestimando. Sí, en cambio, estamos convencidos de que las afirmaciones positivas, el nutrirse con buenos libros e ideas y el cuidar tu cerebro colmándolo de visualizaciones y sentimientos afables van a ayudarte a sentirte mejor y a sanar.

Junto con la terapia, es indispensable que consultes a tu médico. Primero que nada explícale la situación que viviste sin disimular nada. Es muy común que te sugiera hacer una serie de análisis para descartar el contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual, entre ellas VIH-SIDA. La mayoría de los sobrevivientes abandonan los métodos de barrera al creer que estaban en una relación monógama y estable. Lamentablemente luego descubren la activa (y encubierta) vida sexual de sus parejas y se dan cuenta que las mentiras no solo dejan huellas psicológicas sino que pueden, literalmente, enfermar.  Entendemos que esperar un resultado clínico es una angustia adicional que se agrega a lo que estás viviendo pero debes hacerlo. Todas las ETS son curables o controlables si se toman a tiempo. Segundo, tu médico querrá darte un régimen de comidas y  ejercicio como también  pautas de sueño que ayuden a sostenerte en estos tiempos difíciles. Trata de armar con él/ella un plan realista y sustentable. Por último, decidirá si la terapia que haces debe complementarse con algún antidepresivo o ansiolítico. No seas tímida/o para evaluar tus opciones también sobre este tema: el tiempo de tratamiento, el tipo de medicamento (hay distintos tipos para distintas problemáticas y el que puede funcionar de maravillas en un organismo, no lo hace en otro) y si es realmente necesario ya que, en ocasiones, las depresiones moderadas pueden ser tratadas con éxito recurriendo a otras opciones como la Hierba de San Juan (también conocida como Hipérico). Hay infinidad de estudios científicos serios que la avalan para depresiones no severas. De todas formas, déjate guiar por un médico que te inspire confianza. Es fundamental establecer un buen vínculo.

Una terapia que está teniendo mucho éxito en el tratamiento del estrés post traumático es el EMDR – (Movimientos Oculares de Desensibilización y Reprocesamiento). El EMDR es un método psicológico para tratar dificultades emocionales que fueron causadas por experiencias difíciles en la vida desde guerras, asaltos y desastres naturales hasta fobias, ataques de pánico, abuso doméstico, abuso psicopático e incidentes traumáticos en la infancia. Combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como la psicodinámica, cognitiva y conductual. En la mayoría de los países de Iberoamérica cuentas con centros en los que te pueden asesorar sobre profesionales especializados en este método. En España tienes http://www.emdr-es.org/  y en el resto de América Latina cuentas con Emdria Latinoamérica http://emdr.org.ar/

El ejercicio físico moderado es una necesidad absoluta en estos momentos.  El yoga es altamente recomendable. Si te sientes físicamente exhausto/a, prueba con una versión liviana de Hatha Yoga, si estás en forma puedes probar el Ashtanga Yoga que es más intenso. En ambos casos los beneficios sobre el cuerpo y la mente son maravillosos. Si sufres de insomnio te recomendamos que lo complementes con Yoga Nidra. Te podemos asegurar que en poco tiempo estarás durmiendo como un bebé y teniendo sueños más placenteros. Asimismo, puedes probar con artes marciales suaves como el Tai Chi o defensivas como el Aikido. Los deportes y artes marciales más competitivos u ofensivos pueden ser buenos si ya estás acostumbrado/a a ellos. Con ellos podrás transformar la ira típica post-abuso en energía. De todas formas, consulta a tu médico o preparador físico si comienzas una actividad más exigente que la que has hecho hasta el momento.

La meditación, ya sea versiones más tradicionales, como la estrella del momento: “la meditación mindfulness” logran controlar los pensamientos intrusivos y recurrentes que te asaltan cuando recuerdas el abuso, todo aquello que callaste, todo lo que no te defendiste, todo lo que entiendes ahora y no veías. Cualquier tipo de meditación trata de que permanezcas estable en una situación sintiendo y observando lo que sucede, sin juzgar ni intervenir hasta que la mente se aquiete. El “mindfulness” hace especial hincapié en el momento presente. Es una técnica procedente del budismo Zen que se ha estado practicando durante más de 2.500 años y que ahora la psicología científica está investigando e incorporando como parte de la psicoterapia. La idea es que todos tus sentidos estén puestos en cada acción que hagas. Con la práctica, percibirás lo que te rodea de forma más completa y vívida ya que tu mente está sosegada, totalmente abocada al momento presente.

Por último, queremos mencionar otras herramientas algo más controvertidas debido a que muchos consideran que no tienen sustento científico mientras que otros aseguran que les han hecho mucho bien. Dado que no tienen ningún efecto colateral comprobado y que tú eres un lector adulto que decidirá si quiere darles una oportunidad o no, hemos decidido incluirlas. Ellas son la homeopatía, las flores de Bach y el Reiki.  Muchos sobrevivientes nos mencionaron que ciertos preparados homeopáticos tradicionales o el “rescue remedy” de las flores de Bach combinados con psicoterapia les funcionaron más que bien y  de esa manera evitaron los psicofármacos. Con respecto al Reiki, hemos consultado a personas que lo practican, y nos explicaron que esta técnica milenaria trabaja con la energía que todos los organismos poseemos. Afirman que toda relación fallida deja residuos energéticos en nuestro cuerpo energético y físico. Si tenemos en cuenta que la energía de los psicópatas y narcisistas está basada en engaños, traiciones, odios y violencia, la limpieza de esos residuos energéticos sería doblemente necesaria.

Con este listado, para nada exhaustivo, hemos intentado darte algunas pistas para que sigas buscando la forma de recuperarte, de ser feliz, de que vuelvas a sentirte sanos, de que goces de la vida y de que vuelvas a confiar en las personas lo antes posible.

Cómo no volver a caer en las redes de un sociópata en la etapa post ruptura

La mayoría de los que sobrevivimos a una relación altamente tóxica y destructiva quedamos en un estado de alerta y desconfianza con las nuevas personas que aparecen en nuestras vidas. Quisimos incluir en esta entrada posibles escenarios post relación como así también más características para detectar a narcisistas y psicópatas en etapas tempranas (son algunas más a las que ya publicáramos en la entrada de las “20 señales”). Estas señales pueden ser útiles también para los que van desprevenidos por la vida, los que no saben que estos seres destructivos conviven con nosotros y pasan sin ser detectados (todos fuimos alguna vez esa persona). Si los desórdenes de personalidad B estuvieran tan presentes en los medios como lo están los triglicéridos, el estrés o los problemas de comunicación, la mayoría tomaría recaudos al relacionarse con estas personas o directamente las evitaría.

Vamos a utilizar, una vez más, la metáfora que introdujera el Dr. Hare: los psicópatas y narcisistas son predadores de su propia especie (es decir, son predadores que no son capaces siquiera de proteger a sus crías como sí lo hacen leones, tigres, etc). Cuando salimos de una relación con uno de estos personajes estamos física y psíquicamente vulnerables. Las personas que te quieren te brindarán ayuda y los indiferentes te dejarán en paz. Sin embargo, también atraerás la atención de muchos “carroñeros” que querrán sacar algún beneficio de ti, como así otros “predadores”. Esto que afirmamos es estadístico.

Luego de terminar traumaticamente una relación abusiva, cada persona reacciona de forma diferente al intentar recomponer su vida romántica pero hay dos tendencias bastante marcadas. Muchos no quieren saber nada de relaciones íntimas. Tienen terror a ser lastimados y pasan períodos largos tratando de sanar sin salir con nuevas personas. Otros, igualmente temerosos de volver a ser heridos, se apresuran a tener una relación para probarse a si mismos que pueden volver a una especie de normalidad de pareja. Ambas son actitudes normales pero que pueden ser explotadas por los “carroñeros”. Los “carroñeros” no son sociópatas pero sí son personas que se aprovechan de los demás. Son los que te escuchan por un rato para que luego tú los ayudes con sus problemas (que suelen ser muchos) y que cuando comienzas a sentirte bien, sutilmente te sabotean porque tienen terror a quedar solos con sus miserias. También son aquellos que te seducen pensando que al estar necesitado/a de cariño luego de tu experiencia no pondrás tanta resistencia a una relación en la que ellos pongan las pautas. A diferencia de los grandes predadores no te causarán un daño mayor pero tampoco te harán bien ya que son oportunistas e inmaduros. No es lo que necesitas en estos momentos

Los “depredadores” tienen un olfato especial para distinguir a los afectados por relaciones con narcisistas y psicópatas. Tal vez tengas suerte y en tu entorno no tengas a nadie más con estas características enfermas. Perfecto. Sin embargo, si alguien en el trabajo se acerca para “ayudarte” o un conocido te invita a salir y tú sientes esa puntada en el estomago piensa un poco: ¿Esta reacción es debido a que estas hiper vigilante luego de tu experiencia o realmente hay algo a lo que deberías prestarle atención? Aquí compartimos algunas señales que son indicadores muy fiables de desordenes de personalidad tipo B:

• Las historias tristes: si acabas de conocer a una persona y a los dos minutos ya te cuenta que de niño fue golpeado por su padre, o que su madre era alcohólica, presta atención. Generalmente, las personas que realmente tuvieron infancias tristes o abusivas no relatan sus historias en la primera o segunda cita porque, por un lado les causa dolor y por otro, querrá saber si tu eres digno de su confianza. Te lo contará luego, cuando se sienta más cómodo y seguro. Si lo hace en las primeras citas es probable que sea para engancharte dándote lástima. La lástima es el arma fundamental para que la gente confíe en ellos y no vea tras de sus máscaras.

• El no-estrés: todas las personas con emociones sufren de estrés. Algunos más, otros menos, algunos aprenden a manejarlo mejor, a otros les cuesta pero todos pasan por situaciones estresantes en sus vidas. Si tú observas que tu pareja o jefe siempre está en control, no traspira, no lo ves nunca con la respiración agitada ni aun cuando suceden cosas que pondrían los pelos de punta a cualquiera, sospecha. Si tu pareja tiene a su madre enferma y, a pesar de fingir tristeza, no lo notas ni siquiera un poco “nervioso” es probable que no le importe gran cosa. La tristeza se puede imitar (nunca a la perfección) pero los síntomas físicos del estrés (manos heladas, tics, sudoración fría, temblores suaves) son imposibles de actuar. De hecho los actores y actrices son maquillados para que parezca que les suda la frente. No hay forma de hacerlo a voluntad.

• Pistas a futuro: los narcisistas y psicópatas suelen darte advertencias de lo que son en las primeras etapas del bombardeo amoroso cuando te será difícil verlas como un presagio de lo que vendrá. Por ejemplo, tú le dices que necesitas ayuda para hacer una liquidación para el fisco y él te contesta “yo no soy bueno para eso, puedo hacerte perder todo tu dinero”. Otro ejemplo: te dice que te cuides de él, que es un “demonio” y tú lo interpretas como que es un rebelde encantador tipo James Dean o simplemente creativo en la cama. Pero no asumas que fue una metáfora. Si te dice que es el diablo, te pedimos que lo creas literalmente y huyas antes de que el olor a azufre te intoxique. Los autores no se han puesto de acuerdo sobre el propósito de dejar estas pistas ¿Lo hacen por el puro placer del engaño advertido o están buscando ser reconocidos por otros sociópatas? Según testimonios de psicópatas forzados legalmente a hacer terapia parecería que la segunda opción es la más probable. Si reconocen otros psicópatas se alían a ellos. Lo importante es que lo hacen siempre, y si te das cuenta conviene que te alejes.

• No necesita dormir mucho: la mayoría de los sociópatas duermen entre 4 y 5 horas por día. Aprovechan esas horas de la noche para arreglar citas múltiples por internet, tener cibersexo o simplemente consumir pornografía de la más shockeante. A sus familias suelen decirles que sufren de insomnio o que están adelantando trabajo. Sin embargo, cuando tienen sueño se duermen al instante y no suelen soñar. Esto es difícil de comprobar sin mapeos cerebrales ya que inventarán sueños para convencerte de “sus emociones y sus penas”.

• Fingen querer a los animales para ganarse el corazón de las personas pero generalmente de chicos los torturaban (algunos lo siguen haciendo de adultos pero encubiertamente). Obsérvalos, no logran conectar verdaderamente con la mascota, tienen una actitud robótica y estudiada con el animal. Los perros y gatos suelen alejarse de ellos o actuar indiferentemente (otro punto que prueba que nuestras mascotas nos superan en muchos aspectos).

• La conducta de niño o adolescente. No todos podemos indagar sobre el pasado del sociópata pero si tú conoces a algún familiar y te dice que de pequeño o adolescente tenía muy mala conducta y logró cambiarla de un día para el otro, no es un milagro, más bien es una pésima señal. Los niños y adolescentes con mala conducta producto de abuso en sus hogares o que tienen un origen orgánico requieren un paulatino trabajo de educadores, padres y terapeutas para obtener pequeños cambios en su conducta. Estos niños saben que no está bien lo que hacen, suelen sufrir por las consecuencias de sus actos y colaboran, en la mayoría de los casos, con el terapeuta. Los psicópatas y narcisistas no tienen remordimientos, es más, piensan que todos en su entorno son tontos y manejables. No quieren cambiar. Un día (generalmente en su adolescencia) se dan cuenta que, de seguir así, todos “verán” su personalidad “distinta” y tendrá problemas. Repentinamente, comienzan a comportarse en sociedad. Su entorno respira aliviado pero…en realidad está comenzando su carrera de destrucción masiva encubierta.

No queremos que vivas alarmado. Te recordamos que el 96% de la población mundial (aproximadamente 6700 millones de personas) tiene sentimientos. Solo sigue tus instintos, esos que acallaste durante la relación con tu ex. Muchos autores recomiendan no hacer grandes cambios durante el primer año (vender tu piso, irte a vivir a otra ciudad, comenzar una relación seria) para evitar hacer cosas movidos por el dolor y no por tus verdaderas aspiraciones.

La búsqueda de “suministro” es la clave del comportamiento psicopático y narcisista

Las personas con trastornos de personalidad B “miran hacia afuera” para encontrar un panorama que los refleje como maravillosos. Para el narcisista o el psicópata todo y todos son, en esencia, reducidos a un objeto, y algunos funcionan juntos de manera muy útil: por ejemplo, una pareja adinerada, un buen físico en sí mismo o en otro (su pareja). Estos objetos son conocidos como “suministros” de los que el narcisista se alimenta y termina por quitarles su valor propio.  A menudo la persona que funciona como suministro no reconoce lo que está pasando, pues el narcisista alterna entre ciclos de idealización o devaluación. Es sabido que los psicópatas y narcisistas son insaciables sexualmente por lo que cuando sienten que el suministro les baja es probable que vuelva a ti luego de haberte descartado. No vuelve por amor. Necesita más suministro.

Si hacemos un sondeo entre las personas de nuestro entorno te dirán que los suministros son las típicas esposas trofeos de ejecutivos acaudalados. No es así, son personas a las que el sociópata distingue que puede manipular.  Por lo tanto siempre juega con su suministro, convirtiéndolo gradualmente de su  “persona de sus sueños” a un objeto que ha sido degradado, considerado deficiente y “no suficientemente bueno. ” Esto es porque el suministro nunca puede llenar el pozo sin fondo del estas personas, y como en una adicción, la necesidad del narcisista de sentirse completo siempre requiere más y más.

Al mismo tiempo, nunca tienen éxito en su búsqueda sin fin de nuevas maneras de probarse a sí mismos que valen algo. Por lo tanto, tarde o temprano, nuevas adquisiciones materiales o nuevas personas (o ambas) se vuelven necesarias, particularmente si la extensión deja de jugar su rol. Es muy fácil para el psicópata o narcisista devaluar a su suministro que solía adorar, y remplazarlo por alguien más manipulable cuando su pareja comienza a darse cuenta de su juego. Una vez que la persona amable y cariñosa ha sido abandonada, a menudo de manera cruel, (contradiciendo por completo el enfoque positivo que usó para atrapar a su “víctima”), la siguiente persona (nuevo suministro) inevitablemente caerá en la trampa ya que con ella emplea la fase de idealización.

La manipulación narcisista o psicopática puede presentarse de muchas maneras, dependiendo del sub tipo del desorden tipo B. El arrogante tiende a ser más evidente, ya que es demasiado dominante o amable (también conocido como falso altruismo). El encubierto no manifiesta su desorden, y cuando lo hace, racionalizan sus acciones como una forma de auto validación. Estos narcisistas pueden ser más insidiosos, pues sus acciones a menudo son mucho menos identificables pero más letales. Muchas mujeres (y hombres) han permanecido muchos años con este tipo de gente sintiéndose mal, a menudo, deprimidos o enfermos sin darse cuenta que el motivo de su dolor difuso era el comportamiento del narcisista o psicópata. Es un sentimiento como de la “zona de penumbra”; constantemente quieres hacer cosas por el narcisista bajo propio costo (por ejemplo, preocuparte constantemente que una pequeña acción tuya los lastimará, y siempre atender su estado emocional). Puede suceder que te detengas de repente, examines tus acciones y te encuentres en una situación extraña; haciendo cosas que normalmente no querrías hacer o que incluso van en contra de tus creencias. Los narcisistas y psicópatas son expertos en ganar la simpatía de sus suministros y en convertirse en el centro de su mundo.

Una forma en la que los narcisistas manipulan a sus suministros es negarle la atención, incluso el sexo por varios días, lo que hace que el suministro lo valore más cuando la reciban. Esta sutil y aparentemente inofensiva forma de manipulación a menudo lleva a la extensión a idolatrar al narcisista al disfrutar el extraño momento de alabanza o atención. Las señales son sutiles, pero la regla general es que confíes en tu intuición, y no creas sus palabras; enfócate por completo en sus acciones. Si te das cuenta que una persona cercana a ti probablemente es un narcisista antes de que te hayan abandonado, lo mejor que puedes hacer es distanciarte inmediatamente de ellos. Los narcisistas esencialmente son vampiros emocionales, que siempre te atormentarán con la posibilidad de acercarte más a ellos; actuarán distantes, pero cuando noten que sigues tu camino fingirán afecto para anclarte a ellos una vez más, lucharán constantemente para convertirse en el centro de tu vida, bloqueando nuevas amistades y romances. Devaluarán tus logros para sentirse mejor con los suyos. Aun así el narcisista puede dejarte en el momento que dejes de hacerlos sentir importantes o no aceptes más su abuso. Él o ella se van, usualmente sin advertencia y con mentiras. Tiene otros suministros esperando. Las necesidades de un narcisista son insaciables y con el tiempo, se desharán de esta nueva extensión y la remplazarán, al igual que a todos los otros.

El suministro sufre el duelo de aceptar que realmente el narcisista nunca lo amó o nunca le importó, pues esta persona simplemente lo sustituirá con “otros suministros” de amor, y la extensión debe aceptar el hecho de que su vida con esa persona fue una mentira. Es difícil y es doloroso, pero es algo que eventualmente permite el crecimiento y la reintegración de la extensión como un “yo”, la antítesis del narcisista y una persona de gran empatía y compasión.

¿Exponerlos o no exponerlos? Esa es la cuestión…

“¿Cuál es más digna acción para el espíritu: sufrir los golpes y flechas de la fortuna injusta, o tomar las armas contra un mar de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas?” Shakespeare. Hamlet Acto III, escena IV

Si estás dentro de una relación abusiva con un psicópata integrado o con un narcisista, o si afortunadamente ya la has abandonado, pasarás por varias etapas que ya hemos descripto en este mismo blog. A grandes rasgos podríamos decir que son la devastación, la disonancia cognitiva, la toma de conciencia de lo que se vivió, la ira por el abuso, la depresión y finalmente la aceptación y recuperación. No necesariamente se dan en forma gradual, a veces conviven dentro de nosotros varias de ellas al mismo tiempo. Es muy común alternar entre la disonancia cognitiva y la ira, o entre la depresión y la aceptación por largo tiempo. Pero hay un elemento constante en casi todas las etapas y es la idea de sacarle la mascara social, de exponer su comportamiento monstruoso ante amigos, familiares, colegas y miembros de la comunidad en general no solo como forma de encontrar justicia y verdad, sino también para contener sus calumnias y alertar a sus posibles nuevas víctimas. Si te encuentras considerando como hacerlo, o si es conveniente, si te da vueltas en tu cabeza y un día piensas que sí, otro día piensas que no, tenemos una buena noticia para ti: eres normal.

Has visto su cara siniestra: su falta de sentimientos, sus burlas y abusos constantes, su promiscuidad encubierta, su falsedad para con el resto de sus colegas y conocidos. Sin embargo tienes un problema adicional: muy pocos parecen notarlo y desde que has roto con él/ella, no deja de decir que tu eras quien lo abusabas, que eras insoportable, que lo sometías. En el ámbito laboral dirá que no cumples con tu trabajo, que eres incompetente, insinuará que recibes dinero por debajo de la mesa, etc. Esto es más que suficiente para llevarte al borde de la desesperación más absoluta. No solo te sedujeron (ya sea como pareja o como colega), confiaste en ellos, diste lo mejor de ti sino que ahora pretende hacerte pasar como lo que no eres, proyecta su personalidad maquiavélica en ti. Es más que esperable que quieras defenderte y para hacerlo debas exponerlo. Pero ¿podrás hacerlo? Ellos no tienen ningún límite ético, ni remordimientos. ¿Lograrás vencer a una máquina tan eficiente?

Hay quienes dicen que es un disparate el mero hecho de intentarlo, que es otra forma de seguir atado a él/ella. Uno de ellos es el Dr. Marietán que considera que el contacto cero incluye no defenderse ante sus ataques, caso contrario la persona sigue en lo que él llama estado de “codependencia” (concepto que las investigaciones más recientes sobre el tema de abuso han echado por tierra). Es una posibilidad a tener en cuenta. Si las calumnias del psicópata no han llegado demasiado lejos, expresar lo que viviste a tu círculo más cercano podría llegar a ser más que suficiente. ¿Pero qué sucede si hay hijos de por medio y a tu ex pareja se le ocurre pedir la tenencia diciendo que tu no te ocupas o que los golpeas cuando en realidad era él/ella quien tenía esos comportamientos abusivos? ¿Debes dejar que la verdad se vuelva evidente por si sola? Eso no va a suceder. Y si en el trabajo te acusa de haber hecho mal un trabajo que en realidad hizo él/ella ¿No deberías dar batalla por tu reputación como profesional?

Hay otros autores que consideran que callar no es bueno pero que hay que evaluar si es posible exponerlos. Recomiendan hacerlo midiendo las consecuencias y poniendo un límite de tiempo para finalmente dejar el tema de lado. Marie France Hirigoyen relata en uno de sus libros el caso de una paciente que tuvo una relación amorosa con un hombre poderoso que no solo la trianguló y devaluó durante toda la relación sino que luego de descartarla por otra persona  comenzó a calumniarla profesionalmente. Ella sabía que la esposa de este señor también vivía engañada y abusada psicológicamente. Decidió entonces enviarle todos los mails. A los pocos días recibió una intimación de un abogado para que dejara de “acosar” a su cliente. Si bien no es ilegal mandar un mail contando un hecho que fue verdadero, la paciente abusada, decidió callar y no prosiguió con su exposición. Lo que hizo este “señor” es un clásico a tener en cuenta cuando nos vemos tentados a mostrar su comportamiento promiscuo: la triangulación. Esta táctica consiste, por un lado, en fingir ser una persona deseada y valorada (muchas mujeres/hombres pelean por él/ella y si tú eres inteligente pelearás por su amor); por otro, alentar el pensamiento “nosotros” contra “los otros” a los que describirá como malas personas envidiosas de un amor tan fuerte. Lamentablemente, muchas mujeres y hombres que se encuentran en estado de confusión producto del lavado de cerebro y la erosión identitaria caen en la trampa. Es importarte entonces preguntarse: ¿Lograré advertir a la otra (o el otro) que la/lo va a destruir o usará todo lo que yo le diga para triangularla/lo conmigo?

Hay un hecho que debemos entender lo antes posible para recuperar una vida feliz: nunca tendrás un cierre normal con un sociópata, psicópata o narcisista. Hagas lo que hagas, habrá daños. Si te callás, muchas personas no te volverán a dirigir la palabra porque le habrán creído y  tu expareja, validado por su club de fans, volverá a causar daños sin frenos. Si hablas, también te calumniarán y muchos te dejarán de lado pero otros tomarán nota de lo que digas y se manejaran con precaución. Algunos lectores nos han escrito diciéndonos que fueron advertidos por ex parejas, que al comienzo no les creyeron, pero cuando vieron los primeros síntomas extraños, recordaron sus palabras y, sin dudar tanto, abandonaron la relación antes de llegar a sufrir el abuso extremo de aquellos que pasan años en este tipo de uniones.

No te podemos decir que hacer. Debes evaluar los pros y los contras, sobre todo si tus hijos o tu trabajo están en el medio. Asesórate con abogados, consejeros profesionales, trabajadores sociales y psicólogos antes de actuar. Hirigoyen y otros autores advierten que hay huecos legales y sociales que no favorecen a la víctima por lo tanto es crucial crear conciencia sobre este tema para revertir la falta de leyes y de información. Curiosamente, para crear conciencia el silencio no es lo mejor. Asimismo, todos aquellos que lograron algún tipo de validación de sus relatos, indefectiblemente se sienten mejor. No siempre se consigue pero piensa esto: si ya te quitó todo (tu paz mental, tu reputación, tu inocencia y tu amor sin condiciones) si ya no te queda nada por perder, pues…tienes todo por ganar. Haz lo que creas correcto, lo que te parezca aceptable, saludable y realista. Y una vez que hayas tomado la decisión entiende que ninguna será perfecta y que nunca se sale sin rasguños de este tipo de experiencia porque el fin último de estos seres desde el mismo momento en que comenzaron a seducirte fue dañarte. Te deseamos suerte en lo que hagas. Y si logras exponerlo con éxito, si logras justicia…comparte la receta.

El Síndrome de Estocolmo doméstico dificulta tu alejamiento del narcisista o psicópata.

Luego de la fase de bombardeo amoroso e idealización, el sociópata, psicópata o narcisista comenzará con la etapa de devaluación. Es en esta fase que sus infidelidades se acrecientan, la manipulación, la proyección de culpa y el lavado de cerebro se convierten en constantes. Las víctimas quieren volver a “reconquistar” a sus parejas y volver a la “fase ideal” inicial. Asumen el sufrimiento como un desafío, como si ellas pudieran cambiar la situación, cambiarle a él. Echan la culpa de la indiferencia o irritabilidad de sus compañeros a factores externos como la falta de trabajo, los problemas, e incluso llegan a culpabilizarse a sí mismas. Encuentran cualquier argumento para justificar a su pareja. Aquellas que están en relaciones de este tipo desde hace años han perdido redes sociales sólidas y su mundo es el de su compañero, sus proyectos son los suyos propios y todo se reduce a él.

¿Cómo no se da cuenta que está siendo abusado emocionalmente? ¿Cómo no percibe la violencia psicológica? ¿Cómo no ve las infidelidades crónicas y múltiples? Dar una explicación a estas reacciones paradójicas es uno de los objetivos de Andrés Montero. Este experto ha desarrollado un modelo teórico denominado Síndrome de Estocolmo doméstico que describe como “un vínculo interpersonal de protección, constituído entre la víctima y el agresor, en el marco de un ambiente traumático y de restricción estimular, a través de la inducción en la víctima de un modelo mental”. Ella desarrolla el síndrome para proteger su propia integridad psicológica y, para adaptarse al trauma, suspende su juicio crítico. Esta podría ser una sólida explicación para que las mujeres maltratadas desarrollen ese efecto paradójico por el que defienden a sus compañeros, como si la conducta abusiva que desarrollan fuera el producto de una sociedad injusta y fueran ellos las víctimas de un entorno desfavorable que les empuja irremediablemente a ser fríos, abusivos y muchas veces agresivos

.El Síndrome de Estocolmo doméstico viene determinado por una serie de cambios y adaptaciones que se dan a través de un proceso en el que se reconocen cuatro fases. En la fase desencadenante, los primeros malos tratos rompen el espacio de seguridad que debería ser la pareja, donde la mujer ha depositado su confianza y expectativas. Esto desencadenaría desorientación, pérdida de referentes, llegando incluso a la depresión. En la denominada fase de reorientación, la mujer busca nuevos referentes pero sus redes sociales están ya muy mermadas, se encuentra sola, generalmente posee exclusivamente el apoyo de la familia.

Con su percepción de la realidad ya desvirtuada, se auto-inculpa de la situación y entra en un estado de indefensión y resistencia pasiva, llegando así a una fase de afrontamiento, donde asume el modelo mental de su compañero, tratando de manejar la situación traumática. En la última fase, de adaptación, la mujer proyecta la culpa hacia otros, hacia el exterior, y el Síndrome de Estocolmo doméstico se consolida a través de un proceso de identificación.

Muchas mujeres al ser advertidas de que sus parejas tienen amantes, de que su comportamiento es abusivo no pueden creerlo y desestiman las preocupaciones de amigos y familiares. En ocasiones lo defiende contra todos. (Los sociópatas y narcisistas saben explotar el recurso de “nosotros y nuestro amor” contra “el resto del mundo”. Inventan enemigos externos para ganar la lealtad de la víctima). Este síndrome es una construcción mental muy difícil de desarmar. Solo aprender sobre el comportamiento de psicópatas y narcisistas podría darles pistas de lo que en realidad están viviendo y con ese conocimiento poder dar el primer paso hacia su liberación: el contacto cero