El abuso sociopático y la violencia son dos caras de la misma moneda

Es una realidad que el tema de la psicopatía y el narcisismo ha comenzado a tratarse en los países de habla hispánica pero, en paralelo, han surgido opiniones que aseguran que el abuso de psicópatas y narcisistas no estaría incluido en el tema de violencia doméstica ni tampoco encuadraría en alguna definición de violencia. Aseguran que este tipo de maltrato es una dinámica psico-biológica de la que varias personas, además del abusador, serían parte. No te dejes engañar. Esto es una forma de excusar al abusador, culpar parcialmente a la víctima y desviar el tema de la agenda pública.

Primero que nada, recordemos que el espectro de desordenes de personalidad es amplio y se extiende desde  casos medianamente graves en los que el narcisista se dedica a parasitar y mentir a los que lo rodean hasta casos severos donde puede haber golpes o donde estos personajes abusan sexualmente de extraños o de sus propios hijos sin que los demás miembros de la familia, también captados por la narrativa del psicópata, sean capaces de verlo hasta que el perverso se aleja o muere (tal es el caso de Mackenzie Phillips, hija del integrante de la banda The Mamas and The Papas, John Phillips que obligó a la joven a mantener relaciones incestuosas durante 8 años. Recién cuando su padre murió, Mackenzie pudo hablar del abuso sexual. Varios de los miembros de su familia no le creyeron, comportándose como facilitadores post mortem, pero ella no se amedrentó y sigue trabajando por las víctimas de abuso paterno). Por lo tanto, si alguno de nosotros padeció el abuso de un jefe narcisista pero no fue golpeado, esto no quiere decir que el abuso psicopático no exista si lo comparamos con casos resonantes de violencia de género. Es más, la violencia de género no es una realidad separada de la psicopatía y el narcisismo: detrás de los golpeadores, e incluso de los homicidas, suele haber un altísimo porcentaje de desórdenes de personalidad tipo B. Lo podemos asegurar, lo indican los estudios científicos, lo hemos vivido también en carne propia, y cuando decimos “carne propia” lo hacemos en forma textual. Disociar el concepto de violencia del de psicopatía y narcisismo es la forma con la que los sociópatas piensan contratacar nuestra ganada consciencia sobre sus tácticas de abuso.

En estos días, un joven nadador estrella de la prestigiosa Universidad de Stanford llamado Brock Turner, fue sentenciado a SOLO 6 meses de prisión por haber violado a una joven que estaba inconsciente.  Aparentemente el juez dio lugar al descargo del joven que, en vez de pedir disculpas por lo que hizo, escribió una carta diciendo que lo que pasó (abuso sexual agravado) fue producto de la conducta proclive a las fiestas y al alcohol de los estudiantes norteamericanos (desplazamiento de culpa, una de las características de los sociópatas). Las organizaciones de género y la opinión pública están indignadas por esta condena ridículamente leve cuando en realidad le hubieran correspondido 14 años. Para seguir agregando dolor a la víctima, el padre del joven pidió públicamente clemencia para su hijo al que describió como un joven normal al cual se “le juzgaba duramente por 20 minutos de acción en una vida de 20 largos años de logros” (busca el caso, luego nos dices si la mirada fija de Brock Turner no te recuerda a la de alguien que conoces y si el padre no se comporta como el clásico “flying monkey” o facilitador). Afortunadamente en la gran mayoría de los medios de ese país se habla de su conducta como sociopática, como violencia de género (no hay contradicción entre los términos) y se protege a la víctima.

No nos dejemos confundir, muchas personas con características psicopáticas se encuentran en la política, en el periodismo y en la sociedad en general. Ellos están desconcertados ante la cantidad de información que se está haciendo pública y quieren frenar nuestra toma de consciencia porque si toda la sociedad está advertida ya no tendrán suministro que se involucre emocionalmente o laboralmente con ellos, que los vote, que los lean o les presten atención. Desde ya no creemos que el abuso psicopático se limite a la violencia de género pues alcanza a hombres que padecieron a cónyuges o madres psicópatas,  a instituciones religiosas y a todo tipo de empresas. En cada caso el abuso se expresará como una violencia diferente pero violencia al fin.  De todas formas, si quedan dudas de que el abuso emocional y la violencia psicológica son formas de violencia e incluso formas de violencia de género dejamos la resolución 48/104 de diciembre de 1993 de la Asamblea General de la ONU que dice:  “Por violencia contra la mujer se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento FÍSICO, SEXUAL O PSICOLÓGICO para la mujer, así como las AMENAZAS DE TALES ACTOS, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

 

Insistimos que el abuso psicopático no queda restringido a la violencia de género pero ES UNA DE SUS MANIFESTACIONES (en la resolución recalcamos el aspecto psicológico y las amenazas de violencia ya que son las formas favoritas de abuso de todo psicópata o narcisista, pero no las únicas. Algunos psicópatas cruzan todas las fronteras). El abuso psicopático puede tomar la forma de abuso y acoso laboral, acoso escolar, violencia intrafamiliar, abuso y violencia infantil, abuso de autoridad pública o eclesiástica, etc.  Queremos también decirles a aquellos que ven el abuso como solo una dinámica disfuncional psico-biológica que aunque esto es parte del fenómeno, no es más que la punta de un iceberg de violencia. Además, ese argumento no se sostiene como forma de minimizar el impacto social que tiene, ya que hay otras cuestiones que son psico-biológicas (como por ejemplo cierto tipo de enfermedades como el asma o la diabetes) y que, no obstante, están en lo más alto de las prioridades del estado por su incidencia en la salud física y emocional de la población. El abuso psicopático y narcisista es un tema que afecta a más del 30% de la población mundial (se estima que ese es el número de personas que sufrieron el maltrato de sociópatas en alguna de sus formas) y que deja huellas tangibles como el síndrome de estrés postraumático que es muy incapacitante.  Trabajemos todos juntos para educar, prevenir y dar herramientas de recuperación a los sobrevivientes, como así también demandemos de nuestros legisladores y de los medios formadores de opinión que traten al tema con seriedad y lo coloquen como una de las prioridades del estado para frenar la violencia y la enfermedad que de ella deriva.

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Las personas casadas son muy atractivas para psicópatas y narcisistas

Los psicópatas y narcisistas son personas por lo general promiscuas, que saben como conseguir varias parejas sexuales al mismo tiempo. Cuando entran a un lugar donde hay varias personas reunidas inmediatamente detectan a aquellas que están en estado de disponibilidad o de vulnerabilidad y las conquistan fácilmente. Todos nos hemos preguntado alguna vez por qué todas estas parejas ocasionales no les basta, por qué necesitan involucrarse con personas que quieren relaciones profundas. Debemos recordar que estos individuos obtienen placer desarmando a su pareja, atacando su identidad y su autoestima. Cuando logran controlarla a través de un falso amor les hace creer que el vínculo de dependencia  en relación con ellos es irreemplazable y que es la víctima quien lo quiere así. Los sociópatas pueden apasionarse con una persona, una actividad o una idea, pero estos destellos son muy superficiales ya que al no tener emociones y al no poder vincularse desde los sentimientos con nadie, pierden interés rápidamente.

Es entonces cuando buscan “probarse” que tan carismáticos son engañando a los demás buscando personas casadas. Este último tipo de presa los excita porque cuando seducen a una persona en una relación estable no solo engañan a quien es seducido sino que se burlan de su cónyuge y de sus hijos. Generalmente se aprovechan de que el matrimonio no está pasando por uno de sus mejores momentos y es cuando aparecen ellos con toda la fogosidad y el encanto que saben utilizar en la etapa de bombardeo amoroso. Cuando esa persona finalmente cede y se entrega a la relación con el/la sociópata, comienza la erosión identitaria.  Algunos llegan a pedirles a sus víctimas que abandonen a sus familias, y cuando dejan todo por ellos/as, las descartan o triangulan irremediablemente. Esto los hacen sentir irresistibles, poderosos e invencibles. Han quebrado y destruido todos los vínculos familiares de alguien que creyó que su amor era correspondido con igual intensidad. Con un solo golpe han conseguido varios heridos.

Hay otro motivo por el que eligen a personas comprometidas: su silencio. Las víctimas que finalmente se dan cuenta del desorden de personalidad de su amante, no los expondrán. La mayoría de los casados que fueron abusados y maltratados luego de la fase de idealización no cuentan lo sucedido a nadie, a excepción de personas muy cercanas. Es un caso similar a enredarse con un psicópata en el  trabajo. Si la empresa no acepta relaciones entre sus empleados, por más que maltrate a su expareja o abuse de su cargo en su perjuicio, callarán por miedo a perder el empleo. Esto lo saben y lo utilizan a su favor.

Tomemos dos casos de los tantos que abundan en libros y foros sobre el tema. Una mujer que estaba pasando por un período rutinario con su pareja, agobiados por las cuentas, el cuidado de los niños y el exceso de trabajo conoció en un curso de capacitación a un hombre que se interesó en cada detalle de su vida, la hizo sentir bonita e inteligente y le dio, en pequeñas dosis (¿Para qué iba a utilizar demasiados recursos si sabía que con poco la tendría?), todo el romance que ella necesitaba. Al tiempo de vivir un affaire a escondidas ella se dio cuenta de que algo estaba mal, que estaba frio, que se aburría de lo que antes le parecía brillante de su vida y era indudable que veía a otras personas. Ella “decidió” dejarlo. Él la mantuvo como “amiga”. Ella intentó salvar su matrimonio pero no podía sacarse al psicópata de su cabeza ya que se seguía escribiendo  con él. Su marido, harto de que ella estuviera lejana y confusa, le pidió el divorcio. Mientras tanto, esta mujer siguió teniendo sexo ocasional con su ex amante. Él fingía aconsejarla cuando ella conocía a alguien. Ninguna nueva relación parecía funcionar. La presencia de él físicamente era escasa (una vez al mes como amigos con roce) pero su opinión y su mirada estaban siempre presentes. Estuvo así unos 15 años hasta que, gracias al advenimiento de la web, dio con artículos sobre el tema. Todos los años de abuso y boicot de sus intentos de relación cobraron sentido: ella se había convertido en un mero suministro ocasional del narcisista quien, como se dice popularmente, “no comía, ni dejaba comer”. Deprimida, sintiendo que había entregado los mejores años de su vida a un perverso, y que con 60 años ya nadie la desearía, comenzó terapia y su proceso de sanación.

El segundo caso es el de un señor de mediana edad, casado con tres hijos que conoció a una joven mujer, hermana de un colega.  Ésta lo impresionó por su sed de aventura y con una sexualidad que hacía tiempo no experimentaba. Le prometió que viajarían, lo convenció que él estaba para mucho más. Su mujer se enteró del romance y lo echó de su casa. Cuando él le pidió a su amante si lo podía ubicar por unos días, se negó y comenzó a maltratarlo. No obstante, él siguió con ella por un tiempo hasta que se le hizo evidente que tenía otros amores y que nunca lo había querido. Afortunadamente, este hombre tenía un amigo, Pastor de una iglesia, que estaba interiorizado en el tema de abuso psicopático y narcisista. No solo lo ayudó a recuperarse sino a recomponer la situación con su esposa y sus hijos. Hoy están juntos nuevamente más sólidos y comprometidos que nunca.

¿Qué debes hacer si te has dado cuenta que estas arriesgando tu matrimonio por una persona con estas características?

  • Si has logrado cortar todo vínculo con el o la psicópata y consideras que vale la pena salvar tu matrimonio, tal vez lo mejor sea no decirle la verdad a tu cónyuge para no lastimarlo y para evitar que intente hacer justicia por mano propia agrediendo a quien te maltrató ya que sabemos que a los psicópatas les encanta pasar por víctimas y puede terminar en contra de un inocente despechado. Deberás tener en cuenta que recuperarte te costará mucho al no poder hablar del abuso más que con tu terapeuta. No te será sencillo disimular tus cambios de ánimo o incluso tus fobias frente a tu familia. Sin embargo, lo lograrás con paciencia.
  • Si crees que tu ex puede intentar vengarse revelando detalles íntimos a tu pareja deberás decírselo. No permitas que el/la sociópata lo/la humille de esa manera. Aun cuando decidas que tu matrimonio no estaba bien y quieras separarte, nadie merece enterarse de esa forma y que se hable de eso públicamente.
  • Si tu ex te chantajea o amenaza con contarle todo a tus hijos o a tu pareja si no le das dinero u otro tipo de favores, como así también si te dice que no te va a dejar en paz o te acosa por cualquier medio, NO PIERDAS TIEMPO: documenta y graba todo, habla con tu familia y haz la denuncia correspondiente porque esto no es juego. Hay cosas más importantes que considerar en este momento si tu marido o mujer te abandonarán. Está la seguridad de ellos y la tuya en riesgo. Hay cientos de casos en los que estos individuos chantajean a hombres y mujeres casados para obtener beneficios. Las amenazas, el chantaje y el acoso son delitos muy serios que contemplan penas de prisión efectiva. Si callas, no solo tu vida se volverá un infierno (muchas víctimas que no denuncian terminan con intentos de suicidio) sino que pones en peligro la seguridad de los demás. Demás está decir que si te ha golpeado, aunque no te chantajee, puede volver a hacerlo y debes denunciarlo. Una vez que hayas conseguido seguridad para tu familia te podrás dedicar a recomponer el vínculo. Si te aman, y si logramos que este tema se conozca socialmente, podrán tener una mirada más comprensiva de lo que te sucedió y las cosas se irán acomodando hasta normalizarse.

Las personas casadas tienen un atractivo especial para ellos. Se sienten doblemente seductores y malignos. Además de ganar tu silencio disfrutan sabiendo que padeces todo el dolor de su abuso en soledad. Ya no te culpes por tu infidelidad. Ellos iban a intentarlo hasta que cayeras. Tendrías que haber estado muy informada sobre estos desórdenes como para haber podido huir a tiempo. Lamentablemente la mayor parte de la sociedad no lo sabe. Hazte responsable, en cambio, de tu recuperación, de la mejora de tu matrimonio (es probable que ahora valores características de tu pareja como la honestidad y la dulzura que antes no veías enceguecido/a por un romance cursi y ficticio), de la re-vinculación con tus hijos (los padres o madres que tuvieron relaciones de este tipo sienten que se perdieron cosas importantes de las vidas de sus hijos por estar pendientes de descifrar cada escaramuza, mentira y maltrato de estos perversos). Todo esto es lo que puedes hacer. El pasado no lo puedes cambiar. El presente y el futuro están en tus manos.

Detalles de las estrategias de psicópatas y narcisistas

A continuación transcribimos algunos extractos muy esclarecedores del artículo del Dr. Hugo Marietan, Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, vol. 16, Nº 2 que aplican tanto a hombres y mujeres como también aplican no solo a psicópatas integrados (psicópatas variedad jardín) sino también a todos los desórdenes de personalidad del grupo B.

“Haré un rápido punteo sobre las últimas observaciones de mis investigaciones acerca de las características psicopáticas. Son hallazgos que provienen del trabajo clínico con psicópatas y sus allegados.

El mito de la captación intuitiva de las necesidades del otro

Se habla mucho sobre la intuición del psicópata, de la capacidad de captar las necesidades del otro, y estudiando más finamente este asunto concluí dos conceptos; primero que las personas comunes no podemos captar, entender la lógica psicopática porque es una estructura lógica totalmente distinta; a nosotros, el psicópata nos resulta extraño, alguien muy difícil de entender en sus actitudes mientras el psicópata se muestre como psicópata, por su puesto. Dado que en la mayoría de sus acciones no se muestra como tal, anda solapado y no se lo puede reconocer. Pero también llegué a la conclusión de que los comunes les resultan extraños al propio psicópata, es decir, él tampoco comprende la mente de los comunes y esta incapacidad la descubre desde muy chico y ¿qué hace?, comienza a estudiar las actitudes, los actos, las reacciones de los comunes, y, especialmente, un tipo de reacción en que él tiene un déficit muy marcado, que es la expresión de las emociones. Este tipo de personalidad, la psicopatía, tiene un déficit en la repercusión emocional de los hechos, comparado con el común.

El psicópata estudia a los otros

Nosotros conocemos a las otras personas globalmente, no nos ponemos a estudiar a las personas que tenemos al lado, lo asimilamos por contigüidad y por continuidad en el tiempo de la relación, como absorbiendo globalmente el conocimiento del otro; es por eso que a veces estamos años con una persona sin conocerla “a fondo” y pasan los años y hay conductas que nos asombran.

En cambio, el psicópata hace un estudio analítico de la otra persona porque es un objeto extraño para él, éste conocimiento analítico a lo largo del tiempo -que desde niño hace el psicópata sobre el otro- le va dando un conocimiento sobre tipos y variedades de humanos y especialmente en el aspecto emocional, él aprende como es la gestualidad de lo emocional en el otro y la imita. De esto se sigue que este repetido “captar” del psicópata, que el psicópata capta las necesidades del otro, no es más que el producto del aprendizaje realizado, de hacer analogías y distribuir en patrones conductuales y luego asimilar a un individuo desconocido a uno de esos patrones conductuales. Desde luego que este estudio le es sumamente provechoso para manipular y seducir.

De uno de ellos: “Era el velorio de mi madre. Mis hermanos lloraban en silencio junto al cajón, mis hermanas, histéricas como siempre, gritaban y se retorcían. Una de ellas hasta se desmayó. Yo no sentía nada. Me pareció lógico que muriera, si tuvo un cáncer con metástasis y se lo descubrieron tarde. Me di cuenta que la gente me miraba. Entendí que debía hacer como ellos, un poco de teatro. Y me tomé la cara con las manos y lloré. No es que no quisiera a mi madre, la quería como todo hijo, sino que no me nacía llorar. Tampoco soy loco, sé que en los velorios se llora, y que se espera que un hijo llore a su madre. ¿Se entiende?”.

El informe de la complementaria

En el tema específico de la complementaria ¿cómo es que el psicópata puede manejar tan bien a la complementaria? A esto puedo responder: no es que el psicópata sea un mago clarividente, sino que la complementaria, la persona que convive con el psicópata, le va informando todo lo que siente, hace y va a hacer, en su tremendo esfuerzo e intento por preservarse como persona en la mente del psicópata. Por dejar de ser “cosa” y llegar a persona constantemente brinda información sobre ella al psicópata, aun cuando tiene lugar la separación psicópata-complementario y/o están realizando el juicio de divorcio, la complementaria está desesperada por hablar con el abogado del psicópata… Les he preguntado: “¿Para qué vas a hablar con el abogado del psicópata?”, y ellas contestan: “Porque le tengo que decir qué es lo que voy a hacer con la casa, los bienes, etcétera. Es decir, ellas están tan adiestradas que necesitan que el psicópata se informe sobre lo que ellas van a hacer.

Una lógica militar

La otra conclusión que comunico es que la lógica del psicópata, es una lógica de tipo militar: es una lógica de objetivos, de tácticas, de estrategias, de apoderarse de terreno, de ganar territorios, de persistir en el objetivo y utilizar todas las herramientas necesarias para lograr ese objetivo. La mente del psicópata es una mente de tipo militar. La mente del común es una mentalidad de tiempo de paz, de destinos que dependen en gran medida de la suerte.

Así es fácil notar la desventaja que tienen los lideres comunes frente a un líder psicopático. El líder común siempre esta contemporizando con los otros, siempre está consensuando y tratando de ver algunos esquemas de estrategias basados en el consenso. El líder psicopático, mejor dicho, el psicópata que está a cargo del poder, es un militar, y es un militar impiadoso, sigue su objetivo, lo seguirá, cueste lo que cueste, y caiga quien caiga. Frente a él, los líderes comunes tienen poco que hacer a menos que se den cuenta de esta característica crucial.

Existe otro tipo de jefe, el caudillo. A diferencia del líder, el caudillo maneja hombres; los códigos viriles (la lealtad, el coraje, la divisa) son los valores que rigen tanto al caudillo como a sus huestes. El líder común consensua, hace reuniones, trata de que todos armonicen. El caudillo es obedecido por hombres, con valores de hombres, y el psicópata da órdenes a individuos cosificados.

La táctica del tero

El tero es un problema para los cazadores de campo abierto porque avisa al resto de la fauna al volar sobre el cazador emitiendo su conocido teru_teru, y arruinándole la caza. Pero el tero tiene otra astucia: el escándalo lo arma lejos del lugar donde están empollando los huevos de sus crías. En una clara maniobra de distracción, grita aquí y el nido está allá.

Y esta es una táctica que suelen usar los psicópatas, llamada también “cortina de humo”, concentran la atención de los demás sobre un tema, mientras ellos trabajan, solapados y en silencio, sobre otro tema. Y cuando los demás se dan cuenta del artilugio, ya es tarde, ya está todo hecho.

Intoxicación de abstracciones

Otra maniobra que utiliza el psicópata, sobre todo con la complementaria, es la intoxicación de abstracciones. El psicópata taladra los oídos de la complementaria con palabras, con problemas, con cuestionamientos, con descalificaciones, con detalles irrelevantes… que le hace creer que son importantes. Y esto le sirve para que la complementaria esté permanentemente pensando en él; la intoxica de abstracciones.

Cuando traten a una complementaria observarán que se pasa la hora hablando del psicópata, de lo que le dijo, de lo que hizo. Constantemente está hablando de él, es como si el psicópata estuviese en un trono mental dentro de la cabeza de la complementaria. Y si analizan el discurso verán que lo que está diciendo acerca del psicópata son banalidades. Y es que esa mente está entrenada para trabajar con las abstracciones que le da el psicópata, mientras la complementaria está abstraída en trabajar, en rumiar todas estas abstracciones el psicópata hace lo que se le da la gana, lejos, como el tero. El psicópata juega con las cartas ocultas; la complementaria, con las cartas sobre la mesa.

Como he dicho muchas veces, el psicópata penetra como un virus y se queda en la mente del complementario. El complementario, desde luego, lo aloja cuidadosamente, a pesar de que se queje de sus brutalidades y de los martirios psicológicos que le propine. Una satisfacción inefable lo sostiene vigorosamente en la psiquis del complementario.

Bajo protesta de la propia complementaria, de su parte lógica que lucha por conseguir el antivirus que lo destruya, mientras su otra parte, la esclava boicotea la acción de la lógica. Así, la batalla por la recuperación se da en la propia cabeza de la complementaria: entre la lógica y la esclava. A mayor tiempo de convivencia con el psicópata, más fuerte se hace la esclava

El valor sugestivo de las palabras

Otra conclusión es que el psicópata conoce a fondo el enorme valor manipulador de las palabras, hasta dónde puede llegar la sugestión con las palabras: las coloca en el momento en que tendrá mayor peso y las omite cuando el silencio castiga más. El discurso de la complementaria está plagado de “me dijo”, “la otra vez me contó”, “pero él dice”. El psicópata habla, pero muchas veces no informa: ¿cómo puede ser que la complementaria no sepa que hace el psicópata? Algunas se pasan años, décadas viviendo con el psicópata pero no tienen una idea clara de cuál es el trabajo, de dónde viene el dinero y, menos que menos, en qué se gasta. ¿Qué hace su marido? Dice que trabaja en tal lado, dice que hace tal cosa… o no saben en absoluto cuánto gana, de pronto se encuentran que existe una cuenta bancaria en tal banco pero de casualidad, o abren por azar el correo o investigan directamente el correo electrónico y se enteran de un varias de actividades que no sabían en absoluto. El psicópata oculta a pesar de la curiosidad tremenda de la mujer; curiosidad a la que ningún neurótico puede escapar. El neurótico se entrega a la curiosidad de la mujer y la mujer sabe todo del neurótico hasta lo que el neurótico no sabe, pero con el psicópata no puede.

El manejo del tiempo. El misterio

Otra característica es el preciosismo en el manejo de los tiempos que tiene el psicópata. El neurótico por naturaleza suele ser muy ansioso quiere las cosas ya, tiene hambre de tiempo, es decir no tiene mucha capacidad de espera. El psicópata cual buen cazador sabe manejar los tiempos, y maneja muy bien la espera.

Otra vivencia que genera el psicópata es el misterio, la incógnita. El ser humano necesita explicaciones, necesita aferrarse a las creencias, no puede tolerar mucho la incertidumbre. Los psicópatas son duchos en tolerar la incertidumbre, manejan el misterio, la incógnita y mantiene en vilo al otro. Forja una tensión especial en todos los que conviven con él o están en relación directa con un psicópata.

Un ser impar

El psicópata es un ser impar por eso no puede ser comparado con nadie. Si aceptamos su fachada “común”, uno de sus tantos disfraces, no nos resulta extraño. Pero, si en función de la convivencia, o por determinadas circunstancias especiales, conseguimos atisbar algunos de sus rasgos, entonces resalta lo extraño, y, si tenemos mala suerte, hasta podemos observar su lado siniestro, la zona oscura que lo hace impar.

El psicópata no tiene amigos, El psicópata tiene conocidos, tiene relaciones utilitarias, puede estar rodeado de gente, de socios, pero no tiene amigos, amigos personales, no los necesita. Nosotros necesitamos apoyarnos en amigos, comentarles nuestros asuntos o simplemente disfrutar de su compañía. El psicópata no lo necesita. Para él es fácil relacionarse con otros y sacarle provecho y dejarlos. No hace lazo real sino aparente y transitorio. No tiene amigos y tampoco deja tener amigos. El psicópata aísla: cuando constata que la complementaria está relacionada con amigos, con compañeros, con la familia, destruye esos lazos para que la complementaria quede aislada y bajo su dominio, como lo dijimos tantas veces.

Desmesura

El psicópata en su accionar psicopático es desmesurado, fuera de medida, por eso nos suenan estridentes las noticias sobre psicopatía. El psicópata es un ser especial, con gran poder de persuasión, muy instintivo y que genera, de por sí, temor para aquellos que conviven con él. Y, a más, él es un experto en diagramar amenazas y coerciones. Es un artista de la mentira y de la manipulación. Esta manipulación no es brusca e inmediata, sino que se hace despacio y a lo largo del tiempo. Cual homeópata va inyectando hábitos moralmente venenosos a lo largo del tiempo, de tal forma que las personas que conviven con él se acostumbran a pequeñas inmoralidades, y, de a poco, se van “vacunando” con las perversiones del psicópata hasta tolerar “grandes dosis” de perversión.

El psicópata no considera a las personas con el valor de personas, sino como cosas para su satisfacción. Y repite una y otra vez la misma acción porque está respondiendo a una necesidad especial que tiene: violar los límites de todo. Y no responde a argumentaciones, a educación, a castigos ni a premios: él es como es y seguirá siendo así, por eso es reincidente. Los que los rodean son sumidos en una especie de letargo y dejan que el perverso ejecute sus perversiones. A los sumo, cuando pueden, escapan de este circuito negativo, cuando no, caen sumisos a los requerimientos del monstruo.

Hasta aquí llega un punteo sobre las últimas conclusiones en mi investigación sobre la psicopatía. Hay otros puntos que están en ciernes, pero los iré elaborando durante el año y los comunicaré en el próximo congreso.”

Presta atención a tu intuición para preservarte de psicópatas y narcisistas

El concepto de intuición ha sido recientemente rescatado en los ámbitos científicos como herramienta para la toma de decisiones. Durante décadas había sido descalificada como pensamiento mágico e irracional pero con el cambio de milenio los investigadores llegaron a la conclusión de que la intuición tiene lógica y es de gran utilidad en nuestras vidas. Nuestros circuitos neuronales se encargan de que el organismo funcione bien. Muchas veces nuestro cerebro nos mantiene ajenos a esos procesos. No tenemos que pensar, por ejemplo, que queremos respirar. Algo similar ocurre cuando jugamos, por ejemplo, al fútbol. Nos lanzan una pelota, corremos y la pateamos. La neurociencia descubrió que la inteligencia funciona a menudo sin pensamiento consciente; de hecho, la corteza cerebral, donde reside la consciencia, está llena de procesos inconscientes, al igual que las partes más antiguas del cerebro. (Para más información sobre intuición y neurociencias busca material sobre el investigador alemán Gerd Gigerenzer)

¿Cómo se relaciona la intuición y el escape de una relación de cualquier índole con un sociópata o narcisista? Desde el mismo momento en que apareció ese psicópata colega o pareja en nuestras vidas tuvimos señales que descartamos por ser difusas y que no podíamos poner en un marco, por así decirlo, de lógica cartesiana. Era su forma de moverse, o su manera de hablar poco espontánea, su sonrisa estudiada, su excesiva galantería o ese rosario de eventos tristes en su vida lo que te hacía sentir que algo no estaba del todo bien. La intuición busca patrones subyacentes a las conductas y eventos diarios solo que lo hace de una forma automática e inconsciente. Es probable que las conclusiones de ese análisis subterráneo hayan sido “Peligro: sus acciones tienen un alto desvío en comparación a las de otros seres humanos conocidos” “Peligro: su lenguaje corporal es estudiado y oculta algo” “Peligro: sus expresiones son contradictorias entre sí”. Como estas advertencias no las podías convertir a palabras, te convenciste de que estabas prejuzgando o “pensando mal” de esta nueva persona que había entrado en tu vida. Si era tu colega te habrás convencido de que, si todo el mundo en la compañía hablaba bien de su performance, el equivocado eras tú; si te interesaba románticamente es probable que el deseo sexual que él/ella te provocaba haya interferido con las señales de alerta (recuerda que la ausencia de ansiedad de estos seres los hace parecer seguros y su nivel de promiscuidad les da un aire de experiencia amatoria. Esto les da atractivo aunque sean poco agraciados físicamente).

Con el paso de los días y el avance de la relación las parejas de psicópatas comienzan a experimentar dolores de cabeza y bostezos constantes (hay quienes lo atribuyen al desgaste de energía psíquica que se produce al tratar de unir las piezas de este rompecabezas perverso), otros sufren problemas gastrointestinales o un persistente dolor en la boca del estómago y una gran mayoría afirma tener problemas para conciliar el sueño. A nivel psicológico se manifiestan síntomas como pensamientos recurrentes y obsesivos, miedos inexplicables, ansiedad y ataques de pánico disparados por cosas que parecen no estar relacionadas entre sí. En un caso de estudio, conocimos la historia de una mujer que estaba en pareja con un narcisista y que invariablemente entraba en pánico cuando veía promociones de electrodomésticos. En ese momento no lo relacionó con el hecho que él había dejado su puesto en una empresa del rubro para dedicarse al arte, actividad que ella subvencionó hasta que él la abandonó por una de sus amantes poetas. Por supuesto, el señor en cuestión no le devolvió un centavo. Una forista comentó que la mirada que su pareja tenía al momento de terminar de hacer el amor era como un agujero negro que la dejaba vacía y aterrada, que se parecía demasiado a un lugar oscuro donde todo era muerte. Ella se convencía de que estaba loca, que solo alguien con una imaginación muy activa podía pensar eso de una persona “común y corriente”. Ambas hoy lamentan no haber confiado en su instinto. Después de todo la intuición no es más que una serie de reacciones de las partes más automáticas (y evolutivamente más antiguas) de nuestro cerebro combinadas con partes más analítica de la corteza cerebral que nos hacen responder de manera instintiva ante amenazas a nuestra supervivencia.

Las abuelas nos solían decir “el miedo no es tonto” y tenían mucha razón. Si tu intuición automáticamente hace que una cascada de hormonas despierten tu reacción “lucha/huida” con una o dos personas (si te sucediera con la gran mayoría de la gente podría tratarse de otro problema), es casi seguro que te encuentras frente a algún depredador de nuestra propia especie. Los animales no necesitan de argumentos racionales para decidir cual es la mejor estrategia en una situación dada para salvar sus vidas. Tú deberías seguir su ejemplo. Tienes dos opciones. Ya sabemos que si quieres luchar contra el psicópata deberás estar preparado para todo tipo de venganzas y mentiras. Sí tus hijos, familia, bienes o reputación no están en juego, tu mejor elección será la huida y el contacto cero. En caso contrario, documenta todo lo que puedas por escrito, audio o video; busca testigos y ayuda de profesionales porque tendrás un camino espinoso por delante. Afortunadamente, ahora contamos con mayor conciencia sobre el tema y confiamos que en algunos años más los procesos judiciales tendrán en cuenta todos los artilugios que estas personas utilizan para manipular a la justicia y a los profesionales de la salud.

Resumiendo, si sientes atracción y repulsión al mismo tiempo, si te enfermas más a menudo que de costumbre, si sientes escalofríos cuando él/ella te habla de ciertas cosas, si tus amigos te dicen que ellos también “intuyen” algo extraño en tu pareja, si tienes una repentina idea de que no deberías brindarle cierta información,  si hay algo que te parece que no es normal pero no sabes que es, si lloras o tienes tristezas cuando “todo parece ir bien”, si te duele la boca del estomago y si su vida te parece mentira y prefabricada aunque no lo puedas pillar en ninguna falta; aléjate por un tiempo y observa. Hay dos indicadores que son infalibles para detectar relaciones abusivas. Tanto una reacción del tipo “síndrome de abstinencia” (piensas todo el día en él/ella, quieres llamarlo, estás enloquecido/a por él/ella) como así también una sensación de alivio y desaparición gradual de todos los síntomas físicos y/o psicológicos son signos de que esa persona es tóxica y peligrosa para tu integridad emocional y física. Toma coraje, ponte primero en la lista de tus prioridades y aléjalo/a para siempre. Cuanto más tiempo pasa es peor para ti. El Dr. Marietán cuenta (con un estilo algo trágico y literario) el caso de una mujer que quedó viuda luego de 30 años de relación con un marido psicópata y que aún muerto no atina a juntar la fuerza para verlo como lo que fue y librarse para siempre de él, recuperando su vida. Citamos un extracto a continuación:  “Tanta tensión, tanta desconsideración, tan cruel, y sin embargo es entrañable. Pero la complementaria no sabe qué extraña del psicópata. Toda su lógica repasa la historia de la relación y solo encuentra espinas y dolor. Es que el rastrillo de la Lógica tiene dientes muy separados para poder rastrear la sutileza embriagante de lo irracional. Solo puede arrastrar lo más grueso, lo que sabemos todos: el maltrato, las infidelidades, las caídas, los golpes. Pero la esclava se queda con su preciado y secreto tesoro. Ella sabe por qué le debe obediencia al psicópata. Y porqué, ahora que está muerto, lo va a visitar a su tumba, una vez por mes, ante el azoramiento de lo la lógica que no sabe qué hace frente a esa lápida y que espera que sea lo suficientemente gruesa para evitar cualquier posible retorno al mundo de los vivos.”  Este es un caso extremo pero real. Tú no eres ella. Desde aquí decimos que nos negamos a ser funcionales al mal y a la falta de corazón. Utiliza tu intuición y el conocimiento que ahora tienes para alejarte y evitar relacionarte con estos perversos. Nosotros podemos.

Hijos y parejas de psicópatas según el Doctor Marietán

A continuación transcribimos la exposición del Dr. Hugo Marietán en el Congreso Internacional de Psiquiatría, de la AAP. Buenos Aires, 19 de septiembre de 2012. Queremos hacer dos aclaraciones: la primera es que no estamos del todo de acuerdo con el término “complementaria” ya que a la luz de las nuevas investigaciones sobre erosión identitaria y síndrome de Estocolmo doméstico nos parece que desplaza cierta culpa hacia la víctima cuando no debería ser así. La segunda es que el caso que el Doctor Marietán narra es cierto y sucede a menudo, no obstante, no todos los casos terminan de la misma manera (con los hijos bajo el cuidado del cónyuge psicópata). Finalmente, hemos resaltado parte del texto para que veáis que en un porcentaje altísimo los hijos de psicópatas no heredan las características psicopáticas del progenitor. Sí hay que tener cuidado del efecto imitación.

Dr. Hugo Marietan:

“Un gusto que hayan venido a esta charla sobre psicopatía, mi nombre es Hugo Marietan. Yo que hace varios años estoy trabajando en el tema de la psicopatía, me doy cuenta, ahora caigo en la cuenta de por qué son pocos los psiquiatras que se dedican a la psicopatía. Es un tema altamente tensionante , los resultados a veces son muy esforzados. Todo el tema de la psicopatía, el psicópata en sí, lo que rodea al psicópata, la complementaria, los hijos, tiene un dejo de cosa truculenta, y a veces de siniestra. Por sobre todas las cosas, siempre sale de lo normal, entonces uno tiene que hacer, en tanto terapeuta un esfuerzo enorme para sacarse todos los clisés de la forma que tenemos nosotros empática al tratar con pacientes habitualmente con problemas del tipo neurótico incluso los psicóticos, con problemáticas del tipo familiar pero que nunca salen de lo común que pueden exagerar hacia un bando o hacia el otro, pero siempre se mantienen dentro de un rango de lo normal.

Acá, en la psicopatía, nosotros estamos trabajando por fuera de lo común, por eso es que yo me doy cuenta que cuando explico estos casos, siempre hay cierta expresión en los oyentes de incredulidad. Yo los comprendo, es difícil de entender los efectos del psicópata y al psicópata mismo ni hablar. Un psicópata sabemos que es una persona , no sé si decirle persona, es un ser que tiene una lógica totalmente distinta a la lógica común , ni que hablar de la gama de los sentimientos , en el tema de los sentimientos encontramos, uno , dos , tres . Yo, digo, esta persona tiene el entusiasmo por un lado , son personas entusiastas , a veces, cuando es entusiasta?, cuando está detrás de su necesidad especial; después, la ira, la ira que se presenta generalmente cuando se frustra , cuando no puede conseguir un objetivo y después de eso , el entusiasmo , la ira , un enorme vacío , un vacio en el conjunto de los sentimientos . No me resulta extraño que el psicópata este azorado o no entienda la gama de sentimientos del ser humano común. Y como le parece un ser débil arrastrado por sus emociones y por supuesto fácilmente dominable, es una persona que mira a la otra, no empáticamente, es decir, sin colocarse en el lugar del otro, lo ve como una cosa, lo ve como un objeto para su utilidad, y para colmo con una gama de expresiones emocionales que él no tiene, es evidente que va a tener que verlo como algo inferior a él. Las charlas que he tenido con psicópatas que han venido a verme, una vez que ellos los estudian a ustedes, cuando el psicópata va a verlos a ustedes, el psicópata es una persona que los está evaluando a ustedes, no es que ustedes están evaluándolo a él, sino que el psicópata los va evaluando a ustedes, y una vez que saca una conclusión se abre más o menos de acuerdo a cuando a él se le dé la gana. Otros de los elementos es que ustedes se dan cuenta que la entrevista es guiada por el señor psicópata y no por ustedes. Esa persona los ve a ustedes como seres inferiores, o bien están siempre viendo de que manera este tipo, esta cosa, le pude ser útil a él. (Esto es importante que lo tengan en cuenta) De qué manera puedo sacar algo de esto que estoy haciendo. Y con esa gama de sentimientos, -mínimo- la ira, el entusiasmo y sus derivados, estos hombres a veces conforman una familia, con quien?, obviamente con una complementaria, desde luego que la complementaria no es una mujer común, eso ya lo vimos en las charlas anteriores ,en los otros congresos, no cualquiera es completaría de un psicópata, es una persona también muy especial . Básicamente es una mujer que de adolecente ya desdeña al varón común, el varón común la aburre, busca siempre algo exótico y como digo siempre en el mar de los exóticos nada el psicópata y entonces ahí, es donde, esa cosa exótica y particular que es el psicópata llama poderosamente la atención de la complementaria y queda pegada ahí. Una vez que quedo pegada, ya esta, se formo el circuito de la complementaria, psicópata y tienen este entramado que tantas veces hemos conversado.

El tema es que el psicópata suele utilizar a la complementaria a veces para conformar una familia, pero por que el psicópata con las características especiales que tiene hace una familia, porque la necesita, porque quiere generar más individuos, No. Generalmente porque le conviene la complementaria por x razones, entre ellas, lo más relacionado, recuerden que el psicópata siempre tiende al poder. Porque de esa manera con esa fachada, con esa mujer puede conseguir más relaciones sociales que le permitan ascender .La familia le resulta una carta de presentación social, una fachada para presentar, para que el consiga sus objetivos. Yo lamentablemente tengo que repetirles a las complementarias cuando vienen a verme, cuando se ha agotado el proceso del circuito complementaria psicópata, y ellas deciden irse de ese circuito vuelvo a repetirles que el psicópata nunca las ha querido, no la ha querido a ella, no ha querido a sus hijos y no quiere a nadie nada más que a él, esto es resistido dolorosamente por la complementaria que siempre sobreestima la palabra por sobre los hechos, y dice pero él me ha dicho siempre que yo soy una mujer especial , que he sido la mujer de su vida , que ha sido la mujer que por fin después de tanto tiempo ha encontrado. Y yo, le digo, pero usted recuerda que me conto que ha visto en su celular o ha visto en su computadora mail hacia otra mujer que le decía exactamente lo mismo, y dice, si, si, pero él me lo decía a mí en persona a las otras, les mandaba mail.

Esa obcecación de la complementaria de justificar completamente todo lo que hace el psicópata y ese esfuerzo por no ver, ese esfuerzo brutal por negar la realidad no lo puede hacer cualquier mujer común. Esa tolerancia infinita a todas las aberraciones que hace el psicópata sobre la complementaria solamente la puede tolerar una mujer que sea especial, una mujer común la segunda vez que el psicópata muestra un poco, un poquito las garras sale corriendo. La complementaria le muestra las garras, ella ve unas manos hermosas hay, ahí, un vinculo de ida y vuelta muy especial.

El tema es que estas personas forman una familia. Y esta familia tiene hijos. entonces ahí puede pasar varias cosas, Primero, que el psicópata, que siempre tiende al poder satisfaga esa necesidad especial por fuera de la casa , que él sea un empresario , político ,dirigente de cualquier circuito profesional , entonces ahí, el , esta, digamos entre comillas descargando esa necesidad especial y satisfaciéndose en el afuera de la familia, entonces en el adentro de la familia se comporta como una especie de padre entre comillas ausente o padre digamos con ciertas particularidades y punto. Y transcurren los años, pasan los años y es un padre, los hijos lo recuerdan como un padre habitualmente seco, muy regalero, muy obsequiador, porque para el psicópata dar cosas es muestra de cariños. El padre psicópata cuando tiene cierta preferencia por uno o por otro, regalan cosas, dan cosas, cosas materiales, a tal punto que cuando se pelean con alguno de los hijos él le hace el inventario , te acordas que si yo te di esto, te di aquello , te pague aquello, todas cosas materiales , no entienden el tema de la ternura , la solidaridad , la reciprocidad afectiva, nada , todo eso escapa al mundo emocional del psicópata , si tenemos esa situación de que el padre psicópata descarga la psicopatía afuera o si es un violador en el afuera , en el adentro digamos es un padre poco presente y entonces el comando de la casa queda al mando de la complementaria y acá ocurre el siguiente fenómeno, la complementaria acompaña en el crecimiento a los hijos pero su mente esta puesta siempre en el sol negro, mirando a su psicópata, el psicópata es el que le da el sentido a su vida y los hijos están ahí, al lado de la complementaria . No es que los crie mal, pero le falta a la complementaria ese darse a los hijos que es propio de la madre común ,por lo menos en la generalidad de las madres, es una cosa interesante eso también, para ustedes los más jóvenes para que puedan estudiar, la complementaria como madre , que tampoco es una madre común , porque también desde el vamos en el proceso de socavación que hace de la autoestima de la complementaria el psicópata a lo largo de los años , es un trabajo sutil de adiestramiento ,también la degrada en el concepto de madre .

En la familia siempre existen dos polos de poder tácito, implícitos, uno es el padre que tiene una figura especial y otra la madre, son dos polos de poder. Ahora ocurre aquí que, el tono de poder maternal desciende a medida que el psicópata va socavando la autoestima de la complementaria hasta llegar a un nivel de, existe como una especie de igualdad de jerarquía entre los hijos y la madre. Es decir la madre pasa a ser una especie de hermana más y el único poder que queda en la casa es el del psicópata. Esto no se ve habitualmente con tanta nitidez en el transcurrir de los días, mientras el vínculo del psicópata y la complementaria siga funcionando. Los hijos crecen y en un momento, a veces la complementaria decide romper ese circuito por hartazgo o el mismo psicópata hace que la complementaria rompa el circuito porque le muestra un poco de sus miserias entonces la complementaria reacciona y le es fácil a el desprenderse de la complementaria. Y es ahí donde ocurre un fenómeno extraño a lo común. La madre se separa del psicópata y la mayoría de los hijos suelen quedarse con el psicópata. No se van con la madre, es absolutamente raro, aunque sean chicos, medianos, incluso grandes, se quedan con el psicópata, por qué?, porque durante toda su vida han experimentado la presencia excluyente del poder del psicópata y la minusvalía de poder de la madre. Entonces en el momento de elegir se quedan con el padre, ante el dolor imaginable de la complementaria que se queda sin el psicópata que es un desgarramiento psíquico importante y tampoco tiene los hijos, o bien se queda con un hijo.

El hijo del psicópata tampoco es un hijo, que podemos decir un hijo común. El hijo del psicópata tiene sus carencias. Siempre tiene un déficit y tiene otra cosa particular y negativa también, el haber sido el hijo de un psicópata facilita que puedan ser parejas de otro psicópata. Entonces este fenómeno, yo digo, a ver, por que conoció, como conoció a este psicópata, una vez que uno determina que es un psicópata, y ella o el, al revés, hay mujeres psicópatas también, entonces ella por ejemplo me dice, no sé, y cuenta lo que hacían cuando eran novios, etc. Y eran aberraciones espantosas, intolerables, pero ellas no las veían, no las veían porque las cosas aberrantes, las sumisiones, las humillaciones, las descalificaciones eran de todos los días en su casa, cuando se había apareado con esta pareja, lo que le hacía era lo mismo que le habían hecho en casa, no notaba la diferencia. Entienden eso? El hecho de tener un padre psicópata, una madre psicópata facilita enormemente la tarea de adiestramiento del psicópata que va a ser pareja del complementario, esa es una de las variantes.

La otra variante que cuando hay un padre psicópata, una madre psicópata, los hijos pueden enfermarse. Ellos evidentemente quieren ejercer su potencionalidad , convertir la potencia en acto, y el acto no lo pueden realizar, por que ?, porque hay un ente ahí, que impide el desarrollo normal de ese chico, entonces se establece un conflicto , una impotencia crónica, que puede llevar a problemas psicopatológicos de cualquier naturaleza. Por eso es que yo digo, que cuando en una familia muchos de los chicos presentan trastornos psicopatológicos busquen al psicópata que seguro van a encontrar en uno de los dos padres. O, a veces, una abuela que vive con ellos, o una tía que vive con esa familia. Esa es una vía, es una forma del efecto que tienen los hijos frente a la acción del psicópata. La otra es la diáspora , es cuando los chicos de chiquitos conviven o van a la casa de otros , la tía, la abuela , el vecino , la amiga , están constantemente en otras casas y de adolescentes algunos prematuramente deciden si están en la provincia ir a estudiar a 500, 600 km de la familia o algunos mujercitas ya tempranamente forman pareja y se van, es un diáspora, y otra forma de salir de ese círculo opresivo que conforma el clima del psicópata .Porque el clima del psicópata como lo dije tantas veces no es un clima de armonía , no es un clima de distensión todo lo contario , donde hay un psicópata el clima siempre es tensional . La tensión, el estrés crónico es lo habitual, el desgaste emocional es de todos los días. La incertidumbre de que va a pasar cuando venga, que pasara cuando venga papa, o mama, o con que va a salir ahora, papa o mama, ese clima de tensión es constante, no hay esa relajación y esa paz de muchas de las familias, el hogar deja de ser el famoso recurso del guerrero para ser otro tipo de guerra ahí adentro.

Tenemos los hijos que se enferman, los hijos que se escapan, y los hijos que se someten y terminan aniñándose en desmedro del desarrollo normal. Después cuando se produce por ejemplo la separación ellos actúan de una manera aberrante, algunos hijos copian, me falto decir esto, algunos copian las actitudes del psicópata erróneamente puedo decir, ahhh, este heredo la característica del psicópata, del padre o de la madre. No, están repitiendo el esquema. En todos estos años de trabajo pocas veces me encontré con que de un padre psicópata o de una madre, salga un hijo psicópata. Si, un hijo copia algunos rasgos psicópata, incluso la complementaria a veces, ejerce algún tipo de manipulación con otros, que es copia de lo que aprendió. A veces en el proceso de separación los hijos toman, sobre todo cuando la separación es controvertida es decir que el psicópata no quiere desprenderse de la complementaria y la complementaria consigue el suficiente apoyo fuera y hace la separación, los hijos se van en su mayoría con el psicópata y establecen una alianza tan , tan fuerte con el psicópata que suelen despreciar objetivamente a la madre, entre comillas, la repudian en el sentido literal del término , por ejemplo me contaba una señora que esta en este proceso de separación , una familia que está muy relacionado socialmente que se casaba el hijo de un amigo de su hija, que a su vez estaban todos relacionados , la madre es amiga de este chico que se casaba , estaban todos relacionados, y desde que ella se separo hace dos años , el hijo que tiene 26 años, son todos profesionales , hace dos años, el hijo nunca más le volvió a hablar, ellos habían tenido un buen dialogo mientras estaban conviviendo con el psicópata A partir de que se separo, nunca más. Ella fue a la ceremonia del casamiento, y cuando el hijo la ve en la iglesia se dio media vuelta y se fue. La captación también de la mentalidad de los hijos de parte del psicópata, hace que todos los que se opongan a los deseos del psicópata sean considerados enemigos, no importa quien sea, la madre, el vecino, lo que sea. El psicópata, tiende, ya sabemos eso, tiende a la autoridad militar, están conmigo o en mi contra. Y actúa en consecuencia. Gracias.”

Lo que no debes hacer con un sociópata o narcisista

La única forma de romper el círculo de abuso de un psicópata o narcisista es el contacto cero o, en los casos en los cuales es imposible, contacto mínimo. Sin embargo, la gran mayoría de nosotros tardamos en ver el abuso y cuando lo logramos, intentamos todo tipo de estrategias antes de romper con ellos pensando que tal vez conseguiremos lo que es estadísticamente imposible: una relación con pautas medianamente normal. Estos son los errores más comunes que se comenten cuando se trata de “salvar” este tipo de relación:

  • Perdonar y exculpar al maltratador

Muchos de nosotros fuimos educados para perdonar, lo cual es realmente maravilloso y loable con personas que realmente se apenan por lo que han hecho y necesitan comenzar de nuevo. Sin embargo el perdonar es uno de los tipos de respuestas que más les encantan a los abusadores ya que con ellas se les concede la libertad de seguir maltratando. Ellos no entienden el perdón como un concepto espiritual elevado, lo ven como debilidad y estupidez de nuestra parte. El psicópata o narcisista jamás aprovechará la oportunidad que le brinda el perdón de su pareja o colega para hacer las paces y se vale de su buena voluntad (o su ingenuidad) para ser perdonado innumerables veces. Recuerda que sólo tenemos dos mejillas y, el maltratador, infinidad de puños.

  • Ignorar al sociópata

La idea es en este caso, seguir conviviendo con él/ella pero evitar reaccionar verbal, gestual o emocionalmente frente a cualquiera de sus conductas. Esta estrategia puede ser efectiva solo si nos vemos obligados a tener algo de contacto con ellos luego de la ruptura cuando hay hijos o trabajo de por medio (se la conoce como método de piedra gris), no así cuando todavía estamos involucrados con ellos. Ignorar a un narcisista puede causarle irritación y agresividad cuando comprueba que no reaccionas a sus provocaciones (“¡A mi no me ignores!”, “¡Te estoy hablando!”, “¡No me des la razón como a un loco!”). Recordemos que los abusadores necesitan que se les siga el juego, y se ponen muy nerviosos cuando no se lo hace. Si estás todavía con él o ella no podrás controlarlo.

  • Negar la existencia del maltrato o restarle importancia.

Muchos te habrán dicho que para lograr que mejore su conducta tendrías que brindarle refuerzos positivos cuando él/ella sea bueno contigo y por el contrario ignorarlo cuando te desvalorice, manipule o mienta. Este método es genial cuando entrenas a tu Ovejero para que no ladre a las visitas pero es inútil y hasta peligroso cuando lidiamos con hombres y mujeres con desórdenes de personalidad tipo B. La negación del abuso psicológico o verbal entusiasma a cualquier maltratador, así como a todo tercero dispuesto a lavarse las manos. Si no hay maltrato, por lo tanto no hay maltratador y, por lo tanto, no hay responsable alguno: ¡Vía libre! Demorar la aceptación de la realidad abusiva es más cómodo…para ellos (sus auxiliares en el juego del abuso) y para el maltratador. Tú pierdes con ella.

  • Intentar ayudar o cambiar al narcisista o psicópata

Cualquier intento o esfuerzo por mejorar la situación emocional o psicológica de un abusador siempre acaba resultando en el más rotundo fracaso, porque a éste no le interesa cambiar. No importa cuan dulce seas, cuantas conversaciones tengas, cuantas cosas dejes de lado por él/ella, cuantos cursos de manejo de emociones o terapias de pareja hagas, no puede ni quiere cambiar. Por otro lado esperar a que un sociópata reconozca sus errores, así como esforzarse para conseguirlo, resulta una tarea inútil. Primero, porque todo maltratador se considera demasiado perfecto como para cometer errores. Segundo, porque lo que el abusado considera grave maltrato, para el abusador directamente son culpa de la víctima (“me involucré con esa persona porque tú no quieres tener sexo dos veces al día, ya no me quieres, no te atraigo o eres un/a frígida/impotente”). Cuanto más tiempo pases a su lado, más difícil te será apartarte y lamentarás no haber utilizado todo ese tiempo y esfuerzo en tu crecimiento como persona.

  • Responder agresivamente

Si bien es entendible que puedas perder la paciencia cuando te dice que no sabe donde quedó el dinero de TUS ahorros o lo pillas siéndote infiel y lo niega en tu cara, trata de no gritar o insultarlo. El abusador quiere que te dejes llevar por sus provocaciones para poder decir que la persona enferma y maltratadora eres tú.

El mayor sentido positivo de reaccionar con una agresión -si es que existe alguno- es la simple descarga emocional. Pero ni siquiera ello resulta demasiado ventajoso, ya que el alivio inicial de las tensiones siempre vuelve a recargarse tras la contra-venganza del psicópata o narcisista que siempre es implacable. Si lograste sacarle la máscara y decírselo en la cara, o lo expusiste frente a los demás sabrás de lo que hablamos cuando nos referimos a la “ira narcisista”. Allí no quedan dudas que su seducción y don de encanto no existieron nunca. Te parecerá que estás pasando una temporada en el infierno. Tenemos que admitir que ser testigos de su furia tiene un costado positivo: si tenías disonancia cognitiva, si no sabías si creer al engañador o al seductor, luego de estos episodios no te quedarán dudas. Aquellos que al no hacerle frente no conocieron esa faceta sufrirán pensamientos y emociones encontradas por mucho más tiempo. Sin embargo se habrán librado de una campaña de difamación más intensa que en el común de los casos e incluso de una escalada creciente de violencia verbal y amenazas.

  • Establecer alianzas dudosas

A menudo existe la natural tentación de buscar apoyo en otras personas para así poder ejercer más presión sobre el sociópata para que te respete aunque no más sea por miedo a la reprobación del entorno. Pero ten cuidado porque si las alianzas se dan con personas que él/ella puedan manipular hay altas probabilidades de que se vuelvan en tu contra. Recuerda que ellos son maestros del engaño e inventarán cualquier cosa para torcer tus argumentos o incluso usarán mentiras preventivas para que cuando te decidas a hablar sobre el abuso que padeces no te crean (ejemplos típicos: “mi esposa está medicada e imagina cosas, díganle a todo que sí, ya pasará y volverá a ser la mujer que amo” “en la familia de mi novia hay varios diagnosticados como mitómanos, me apena todo lo que ella tiene que pasar con esa gente”)

No estamos diciendo que calles el maltrato por miedo a que otros no te crean. Todos aquellos que desafían el status quo sufren una primer etapa de descreimiento, hostigamiento y de burla (¿Te acuerdas de Galileo?). Si te has dado cuenta de lo que te sucede no debes guardar silencio. Debes hablar para romper con el ciclo de abuso. Desde este blog consideramos que es positivo que cuentes tu verdad ya que los que hoy no te creen, lo harán mañana. Es un hecho que el psicópata o narcisista seguirá haciendo lo mismo con otros, generalmente con quienes fueron sus marionetas en su juego contra ti. Ese día recordarán lo que has dicho y, aunque no te enteres, validarán tus dichos. Lo que te recomendamos es que seas cauto y busques ayuda real en aquellas personas que claramente te conozcan desde siempre y que además presenten una mínima posición de poder sobre el maltratador para hallar un apoyo defensivo realmente útil y que, en paralelo, te ayuden a dar los primeros pasos al abandonar a tu pareja (legales, económicos, logísticos y emocionales).

  • Perder las esperanzas y no ver una salida

Cuando las víctimas de abuso no lo logran ver con claridad (no por incompetencia sino porque el maltratador las convenció de que ellas son el problema a través de técnicas de “gaslighting”), muchas víctimas recurren al uso de substancias o medicamentos para sobrellevar los síntomas que provocan estas relaciones (insomnio, desfasajes hormonales, ataques de pánico, úlceras, etc.); otras recurren a una ingesta desorganizada de alimentos (por exceso o por carencia), otras a cualquier tipo de actividad compulsiva (juego, cirugías plásticas), otras -simplemente- se dejan morir en vida (depresión crónica). Ciertamente, el maltrato psíquico debilita la voluntad de seguir viviendo normalmente y, ante la imposibilidad de encontrar una salida para un sufrimiento del que se ignora cómo escapar, hasta la más férrea de las voluntades puede verse llevada a la desesperanza.

Las víctimas suelen desconocer que todo proceso de maltrato psíquico deteriora el uso óptimo o adecuado de las capacidades intelectuales (tanto la inteligencia como la memoria) y afectivas (el amor propio, la voluntad, la alegría, etc.). El abuso psicológico obliga a no pensar con claridad, a olvidar aquello por lo que se lucha, a cometer gravísimos errores que en otro momento o en otras circunstancias la persona abusada jamás cometería porque sabría claramente que su conducta se trata de un error, una locura y -sobre todo- una terrible injusticia para consigo misma. La finalidad de este blog es ayudar a identificar el abuso, la violencia psicológica, la erosión identitaria y la disonancia cognitiva para que las parejas, familiares o colegas de narcisistas y psicópatas dejen de ser víctimas y se conviertan en personas libres, sanas y felices.

Una de las mayores satisfacciones para un maltratador consiste, precisamente, en lograr la destrucción total de su víctima sin que él parezca el verdadero responsable, es más, goza diciéndole hasta último momento que la ama mientras la hace añicos por detrás. Quienes hemos logrado entender sus estrategias siniestras no les vamos a dar el gusto. No les vamos a permitir más manipulaciones, desvalorizaciones, calumnias y engaños. Vamos a crear consciencia sobre el tema, vamos a hacer prevención. Un día, estos vampiros emocionales se encontrarán con una sociedad madura que no les consienta sus caprichos ególatras y su violencia emocional, se encontraran con hombres y mujeres que a los primeros síntomas de abuso o manipulación les darán vuelta la cara, con empresas que tendrán recursos técnicos y legales para identificarlos y despedirlos, con organismos que orienten a las víctimas para que se corran de la esfera de influencia abusiva. Ese día descubrirán que no tienen más presas que atacar, ni emociones que robar y se van a aburrir mortalmente con su vacío interior. Tal vez entonces se vean obligados a jugar según las reglas (esas reglas de las que creían estar exentos por su demente sentido de grandiosidad) que una sociedad sana ha consensuado para todos.

Cómo no volver a caer en las redes de un sociópata en la etapa post ruptura

La mayoría de los que sobrevivimos a una relación altamente tóxica y destructiva quedamos en un estado de alerta y desconfianza con las nuevas personas que aparecen en nuestras vidas. Quisimos incluir en esta entrada posibles escenarios post relación como así también más características para detectar a narcisistas y psicópatas en etapas tempranas (son algunas más a las que ya publicáramos en la entrada de las “20 señales”). Estas señales pueden ser útiles también para los que van desprevenidos por la vida, los que no saben que estos seres destructivos conviven con nosotros y pasan sin ser detectados (todos fuimos alguna vez esa persona). Si los desórdenes de personalidad B estuvieran tan presentes en los medios como lo están los triglicéridos, el estrés o los problemas de comunicación, la mayoría tomaría recaudos al relacionarse con estas personas o directamente las evitaría.

Vamos a utilizar, una vez más, la metáfora que introdujera el Dr. Hare: los psicópatas y narcisistas son predadores de su propia especie (es decir, son predadores que no son capaces siquiera de proteger a sus crías como sí lo hacen leones, tigres, etc). Cuando salimos de una relación con uno de estos personajes estamos física y psíquicamente vulnerables. Las personas que te quieren te brindarán ayuda y los indiferentes te dejarán en paz. Sin embargo, también atraerás la atención de muchos “carroñeros” que querrán sacar algún beneficio de ti, como así otros “predadores”. Esto que afirmamos es estadístico.

Luego de terminar traumaticamente una relación abusiva, cada persona reacciona de forma diferente al intentar recomponer su vida romántica pero hay dos tendencias bastante marcadas. Muchos no quieren saber nada de relaciones íntimas. Tienen terror a ser lastimados y pasan períodos largos tratando de sanar sin salir con nuevas personas. Otros, igualmente temerosos de volver a ser heridos, se apresuran a tener una relación para probarse a si mismos que pueden volver a una especie de normalidad de pareja. Ambas son actitudes normales pero que pueden ser explotadas por los “carroñeros”. Los “carroñeros” no son sociópatas pero sí son personas que se aprovechan de los demás. Son los que te escuchan por un rato para que luego tú los ayudes con sus problemas (que suelen ser muchos) y que cuando comienzas a sentirte bien, sutilmente te sabotean porque tienen terror a quedar solos con sus miserias. También son aquellos que te seducen pensando que al estar necesitado/a de cariño luego de tu experiencia no pondrás tanta resistencia a una relación en la que ellos pongan las pautas. A diferencia de los grandes predadores no te causarán un daño mayor pero tampoco te harán bien ya que son oportunistas e inmaduros. No es lo que necesitas en estos momentos

Los “depredadores” tienen un olfato especial para distinguir a los afectados por relaciones con narcisistas y psicópatas. Tal vez tengas suerte y en tu entorno no tengas a nadie más con estas características enfermas. Perfecto. Sin embargo, si alguien en el trabajo se acerca para “ayudarte” o un conocido te invita a salir y tú sientes esa puntada en el estomago piensa un poco: ¿Esta reacción es debido a que estas hiper vigilante luego de tu experiencia o realmente hay algo a lo que deberías prestarle atención? Aquí compartimos algunas señales que son indicadores muy fiables de desordenes de personalidad tipo B:

• Las historias tristes: si acabas de conocer a una persona y a los dos minutos ya te cuenta que de niño fue golpeado por su padre, o que su madre era alcohólica, presta atención. Generalmente, las personas que realmente tuvieron infancias tristes o abusivas no relatan sus historias en la primera o segunda cita porque, por un lado les causa dolor y por otro, querrá saber si tu eres digno de su confianza. Te lo contará luego, cuando se sienta más cómodo y seguro. Si lo hace en las primeras citas es probable que sea para engancharte dándote lástima. La lástima es el arma fundamental para que la gente confíe en ellos y no vea tras de sus máscaras.

• El no-estrés: todas las personas con emociones sufren de estrés. Algunos más, otros menos, algunos aprenden a manejarlo mejor, a otros les cuesta pero todos pasan por situaciones estresantes en sus vidas. Si tú observas que tu pareja o jefe siempre está en control, no traspira, no lo ves nunca con la respiración agitada ni aun cuando suceden cosas que pondrían los pelos de punta a cualquiera, sospecha. Si tu pareja tiene a su madre enferma y, a pesar de fingir tristeza, no lo notas ni siquiera un poco “nervioso” es probable que no le importe gran cosa. La tristeza se puede imitar (nunca a la perfección) pero los síntomas físicos del estrés (manos heladas, tics, sudoración fría, temblores suaves) son imposibles de actuar. De hecho los actores y actrices son maquillados para que parezca que les suda la frente. No hay forma de hacerlo a voluntad.

• Pistas a futuro: los narcisistas y psicópatas suelen darte advertencias de lo que son en las primeras etapas del bombardeo amoroso cuando te será difícil verlas como un presagio de lo que vendrá. Por ejemplo, tú le dices que necesitas ayuda para hacer una liquidación para el fisco y él te contesta “yo no soy bueno para eso, puedo hacerte perder todo tu dinero”. Otro ejemplo: te dice que te cuides de él, que es un “demonio” y tú lo interpretas como que es un rebelde encantador tipo James Dean o simplemente creativo en la cama. Pero no asumas que fue una metáfora. Si te dice que es el diablo, te pedimos que lo creas literalmente y huyas antes de que el olor a azufre te intoxique. Los autores no se han puesto de acuerdo sobre el propósito de dejar estas pistas ¿Lo hacen por el puro placer del engaño advertido o están buscando ser reconocidos por otros sociópatas? Según testimonios de psicópatas forzados legalmente a hacer terapia parecería que la segunda opción es la más probable. Si reconocen otros psicópatas se alían a ellos. Lo importante es que lo hacen siempre, y si te das cuenta conviene que te alejes.

• No necesita dormir mucho: la mayoría de los sociópatas duermen entre 4 y 5 horas por día. Aprovechan esas horas de la noche para arreglar citas múltiples por internet, tener cibersexo o simplemente consumir pornografía de la más shockeante. A sus familias suelen decirles que sufren de insomnio o que están adelantando trabajo. Sin embargo, cuando tienen sueño se duermen al instante y no suelen soñar. Esto es difícil de comprobar sin mapeos cerebrales ya que inventarán sueños para convencerte de “sus emociones y sus penas”.

• Fingen querer a los animales para ganarse el corazón de las personas pero generalmente de chicos los torturaban (algunos lo siguen haciendo de adultos pero encubiertamente). Obsérvalos, no logran conectar verdaderamente con la mascota, tienen una actitud robótica y estudiada con el animal. Los perros y gatos suelen alejarse de ellos o actuar indiferentemente (otro punto que prueba que nuestras mascotas nos superan en muchos aspectos).

• La conducta de niño o adolescente. No todos podemos indagar sobre el pasado del sociópata pero si tú conoces a algún familiar y te dice que de pequeño o adolescente tenía muy mala conducta y logró cambiarla de un día para el otro, no es un milagro, más bien es una pésima señal. Los niños y adolescentes con mala conducta producto de abuso en sus hogares o que tienen un origen orgánico requieren un paulatino trabajo de educadores, padres y terapeutas para obtener pequeños cambios en su conducta. Estos niños saben que no está bien lo que hacen, suelen sufrir por las consecuencias de sus actos y colaboran, en la mayoría de los casos, con el terapeuta. Los psicópatas y narcisistas no tienen remordimientos, es más, piensan que todos en su entorno son tontos y manejables. No quieren cambiar. Un día (generalmente en su adolescencia) se dan cuenta que, de seguir así, todos “verán” su personalidad “distinta” y tendrá problemas. Repentinamente, comienzan a comportarse en sociedad. Su entorno respira aliviado pero…en realidad está comenzando su carrera de destrucción masiva encubierta.

No queremos que vivas alarmado. Te recordamos que el 96% de la población mundial (aproximadamente 6700 millones de personas) tiene sentimientos. Solo sigue tus instintos, esos que acallaste durante la relación con tu ex. Muchos autores recomiendan no hacer grandes cambios durante el primer año (vender tu piso, irte a vivir a otra ciudad, comenzar una relación seria) para evitar hacer cosas movidos por el dolor y no por tus verdaderas aspiraciones.